El despertador sonó, temprano, para ir al colegio, no daba mas, me arrastre al baño. Mi aspecto calamitoso, demacrada, ojerosa, con leche pegada en mi pelo y mis ojos, la boca reseca, un olor a sexo enorme. Pero lo más importante era el dolor, me dolía la boca, el culo, la concha, las tetas, todo. Me sumergí en la ducha y logre despabilarme un poco. Salí, me seque como pude y como una sonámbula me empecé a vestir, vegetaba por la habitación entre mi cansancio y los recuerdos de la tarde noche anterior siendo cogida como dios manda, porque ayer me di cuenta de que dios existe.
Bajar las escaleras fue un suplicio, mis piernas iban para cualquier lado menos para donde deberían, abajo me encontré con el desayuno. Estaban Ofelia y mis hermanitos, mis papas ya se habrían ido a trabajar, supuse.
Ofelia me saludo, apenas correspondí el saludo
No lograba articular palabras, devore el desayuno, el hambre que tenia era enorme, debo haber comido el doble o triple de lo que como habitualmente. Agarre mis cosas, a mis hermanos y me dispuse a esperar el bus escolar.
Ofelia, me saludo al salir, eso sorprendió a mis hermanos, que sabían del no trato que tenia con ella. Me dijo que tratara de pasar el día y que si me sentía mal, que la llamara que me iba a buscar. Mis padres me habían advertido de como eran las reglas, sexo a mas no poder en tanto y en cuanto me fuera bien al colegio. Y después de lo que probé ayer, en el colegio solo podía tener 10 ya que coger se había convertido en mi vida.
Mis hermanos y yo subimos al bus, pro tuve que bajar porque me olvide el bolso de gimnasia, Ofelia me lo acerco al living y me lo dio junto con un beso de lengua, la muy puta ya estaba alzada, la lengua me la metió hasta la garganta y yo por supuesto no me quede atrás. Un par de lengüetazos y la bocina a más no poder, interrumpiendo ese mágico momento.
Subí al bus, y no pensé en más nada, los 20 minutos de trayecto los dormí como si nada, baje como pude y empezó la jornada. Concentrarme no podía, mis amigas me hablaban y yo como si nada, entre el cansancio y los recuerdos, no paraba de estar ida.
Que iba a ser de mí ahora, solamente pensaba en coger, cuantas más pijas mejor, no me lo podía sacar de la cabeza. Pensaba en mi novio y veía que me había pasado toda una vida. Siempre pensé que era medio boludo, ahora lo miraba y era boludo en su totalidad. Pero era la opción mas cercana para coger y a pesar de mi cansancio, no me podía sacar de la cabeza coger y si no había otra opción, seria con el……
Paso el almuerzo, estuve con Ricardo, nos fuimos a un lugar un poco mas retirado y empezamos a darnos unos besos, los míos pidiendo sexo, y los de el… bueno, hacia lo que podía. Hasta hace 3 o cuatro días me hubieran puesto cachonda, hoy me parecían absolutamente intrascendentes. Busque y explore un poco mas, le sobe la poronga por arriba del pantalon, pero me la saco ya que tenia miedo de que nos descubrieran y nos sancionaran.
Insatisfecha y furiosa me fui a la clase de gimnasia y pensaba que luego podría llegar a casa y ver que onda, con mama, con Ofelia o con papa? Tema pendiente que se me veía a la cabeza, ya que mis viejos me invitaron a formar parte del club, ya había cogido con mi vieja, también con los amigos y colegas del club de sexo al que eran afines mis viejos. Cuando me entregaría a papa, eso me excitaba……
Pensando y fantaseando, pasaron los minutos, clase terminada y a las duchas. Advertí que mientras me bañaba, veía a las otras chicas en las duchas y las veía con otros ojos, con ojos de lujuria. Las posibilidades de coger y meter mano con alguna de ellas, inclusive con mis amigas se me hacia presente. La idea de meter mis dedos en conchitas y culitos ajenos del mismo sexo se me hacia agua la boca, especialmente después de la experiencia de ayer con Ofelia y Luli.
Me vestí, ya me sentía más que recuperada, estaba como en paz, el cansancio se me había pasado y estaba como nueva después del baño. Aborde el bus y me dirigí a casa.
Entre, no había nadie……
Ofelia!!!! (grite)
Nadie. Se me ocurrió recorrer la habitación de mama a ver que nuevas cosas me encontraba. En su placard, ropita que me había mostrado mínimamente, hoy la pude ver con todo detalle. Lo que mas me gusto fueron los culotes y las tangas, nunca las había visto colgadas en el tendedero y me la imaginaba puestas en ella, solo las putas se podían calzar eso. Mama puta, quien lo hubiera dicho.
En mi habitación habían quedado varas bolsas para sin desembalar con la breve recorrida al shopping de días pasados, donde mama me empezó a comprar la ropa de la hija de puta. Nunca el termino estuvo tan bien utilizado, o sea yo.
Recordé las recomendaciones de ella, lo primero que hice fue ir a mi baño, y ponerme un enema para limpiar mi culito. Mientras el agua tibia hacia su tarea en mis intestinos, busque que ponerme. Elegí una tanga, tipo hilo dental blanca con unos lacitos rojos de seda a los costados del elástico y un corpiño haciendo juego para sostener mis nacientes pechos, que eran generosos para mi edad pero no suficientes para mi. Volví al baño y descargue todo en el bidet, agua limpia sin ningún regalito. Volví al placard, saque unos zapatos de taco súper alto, negros, de alrededor de 10 cm. Me tenía que ir acostumbrando a caminar en las alturas y ayer la había pasado mal. Por suerte estos, no eran con taco aguja y no tenia que hacer equilibrio. Toda chica sabe lo que es la primera vez que usa tacos tipo aguja, a ellas les digo, si soportamos esa tortura, que te hagan el culo es el menor de los dolores, aparte esto después se convierte en placer, los tacos son y serán una tortura. Lo que tenemos que hacer para ser más bellas!!!!!!
Así que me puse esos zapatos altos, me mire al espejo, obvio que faltaba mucho (ropa, maquillaje, peinado, etc.), pero no quería mas, solo quería empezar a convivir con mi nueva personalidad. Me puse a estudiar un rato, pude terminar toda la tarea cuando oí a Ofelia abajo.
Ahí estaba, empezando a hacer una torta de chocolate. La vi de espaldas con su prendas de domestica, tipo delantal largo que le llegaba hasta las rodillas. A pesar de ser suelto, no podía ocultar sus formidables y contundente medidas, no llegaba a ser gorda pero era grandota, calculo que el doble que yo, su culo sobresalía por demás y tenia una cintura que sin ser fina se destacaba entre tanto culo y teta bien puesto. Por debajo del delantal se notaban una medias color hueso y para finalizar unas zapatillas de lona blanca. Las bolsas del supermercado al lado.
Me gustaba por donde iba la charla, y estaba comprendiendo algunas cosas que antes no entendía de mis viejos, sus salidas, sus vacaciones o fines de semana solos, el cambio constante de mucamas (hasta que contrataron a esta negra formidable, jejejejej!!!!). Claro, se montaban unas orgías bárbaras, inclusive suponía que contrataban putas para esas fiestas. Que bueno, estaba encantada. Pero me seguía seduciendo la idea de ser puta, eso de trabajar cogiendo…. ERA EL MEJOR TRABAJO DEL MUNDO, PIJAS Y DINERO. GUAUUUUUUUUUUUUUUUUU!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Agarre un bol, la espátula y a revolver, mientras ella vaciaba las bolsas del súper. Ponía las cosas en la heladera o en la alacena, el subir y bajar, hacia que se resaltaran las curvas y el vestido se le fuera subiendo dejando ver esos jamones que a cada minuto me apetecían más.
Probé un poco de la mezcla que estaba haciendo, metí un dedo y saque un poco de mezcla con chocolate. Era mi oportunidad de conseguir algo, en forma sexy y picara, me lleve el dedo a la boca y lo lamí, como si fuera un chupete, el efecto fue positivo, desvió su mirada hacia mi y sonrió….
Otro dedito en la mezcla que le di a probar a ella, la mezcla estaba a punto, lo lamio con una delicadeza que me sorprendió, ayer fue toda rudeza, hoy era toda dulzura. Metió un para de deditos en la mezcla, cuando quise chuparlos, me los esparció por la boca, perraaaa….
Solo lo hizo para estamparme un beso de campeonato, nuestras bocas intercambiaban chocolate y saliva, en el mejor de los mundos en el que estaba, dando batalla en nuestra guerra de lenguas, me subió el jogging y sobre el corpiño me empezó a masajear la teta izquierda, cada vez con mas presión, apretujándomela, obligándome en la desesperación a que avanzara, a que me sacara el buzo, cosa nada fácil, ya que no quería abandonar el campo de batalla. Ya con el jogging afuera, me bajo el bra y empezó su labor de lamerme y chuparme las tetas. Que placer…….
Sus besos eran insaciables, casi como deseo, yo sin ser menos, y como podía pude empezar a desabrocharle el delantal y poder sacar una de sus inmensas tetas del corpiño.
Por suerte me dejo un poco para mi, nos acostamos sobre el piso, pase a chuparle las tetas, me encantaba lamer esos pezones enormes con una aureola negra a su alrededor, estrujarlos morderlos, sus gemidos eran aullidos…
Besaba con devoción, las moje todas con mi saliva, en ese momento me propone hacer de vuelta el 69 de anoche. Chupar ese chocho jugoso era todo para mí en ese momento, le baje los calzones…. (este culote usa para todos los días, de encaje, blanco, de primera calidad, medio mojado)
Empecé a besar sus enormes labios, que concha que tena la hija de puta….
Lamiendo y lamiendo, abriendo sus labios, chupando y ese olor inconfundible a lechita. La muy puta venia de coger, que rico……. Mmmmmmmmmmmmmm… chupar un poquito de leche, me hacia falta…. jejeje
Mientras ella exploraba mi conchita con uno, dos y tres dedos, daba pequeñas lamidas a mi clítoris, lo chupaba y apenas lo mordía yo me retorcía de placer y eso me estimulaba a chupar más sus labios.
Me salí del 69, se puso en cuatro y me dedique al adorable trabajo de chuparle el culo.
Primero uno, después dos, llegue a 4 y cada vez con más ímpetu. Le estaba dando duro y ella me pedía más….
Ahh, mas fuerte y más rápido, dale que quiero acabar, dame más
Yo seguía dándole masa y con la otra mano le masajeaba los labios de la concha que mojaban y lubricaban mi mano, le chupaba el culo ni bien le sacaba los deditos para lubricarla y que no le doliese, bueno eso de doler, con el agujero que tenia era medio difícil. En realidad le sacaba los dedos para chuparle ese culo abierto y llenárselo de saliva que después me tragaba. Que placer, me encantaba lo que estaba haciendo. La cara de placer de Ofelia, en cuatro, a mi merced, sus tetas sobre el piso y su cara también. Así estuvimos 10 minutos hasta que con los dedos de mis dos manitos en cada uno de sus agujeros……
Le saque los dedos y me los relamí, después su concha y su ano, que rico, como acababa la negra, mi negra, porque en ese momento era mía. De a poco nos levantamos, mi cara toda ensalivada y mojada de sus flujos, me beso, me limpio, me estrujo las tetas mientras yo la abrazaba como podía, le tocaba el culo, no podía parar…..
Hubiéramos seguido pero hora de que mis hermanitos llegaron, traídos por el bus escolar. Quedaría para otro momento que ella me atendiera a mí.
Tantas cosas se me venían a la mente, cada día que pasaba mas sexo quería, en realidad era lo único que quería, la idea de ser puta como Ofelia germinaba en mi interior y no me la podía sacar de la cabeza.
Subí a desgano a mi habitación, mis hermanos me habían dejado sin la debida atención de la negra y me pegue un baño, bajo la ducha me metí los deditos en mi concha y pensaba en cómo seguir.
Besos a todos donde más les guste.
Espero sus comentarios y mail. Los contesto y me despido con un besito en sus genitales.