No sé cómo ni de qué manera. Sólo sé que ocurrió lo que jamás pensé que ocurriría. Me siento sucia y confundida. Arrepentida y no arrepentida. Ahora no puedo asegurar que estas cosas sean de una sola vez en la vida. ¿O alguno de ustedes puede?

">
Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno

Webcam Porno


2006-07-13 03:24:03

No sé cómo ni de qué manera. Sólo sé que ocurrió lo que jamás pensé que ocurriría. Me siento sucia y confundida. Arrepentida y no arrepentida. Ahora no puedo asegurar que estas cosas sean de una sola vez en la vida. ¿O alguno de ustedes puede?


Aclaro que hubo un antes y un después, una frontera que crucé a sabiendas de que no tenía retorno. Desde esa noche maravillosa y trágica a la vez, mi vida transcurre de mentira en mentira, para no herir a nadie. Me llamo María, tengo 31 años y me casé embarazada cuando tenía 21. Mi marido se llama Pedro y mi hija, Abril. En apariencia somos una familia unida, pero nadie conoce mi doble vida. Pedro cree que soy de una manera. Yo en realidad soy el opuesto.

Mi matrimonio siempre fue aburrido, de hecho nunca convivimos los dos solos porque al mes de mudarme a su departamento nació nuestra hija. Me casé prácticamente virgen, porque me quedé embarazada en mi debut, tardío y castigado por la inexperiencia. Estábamos de novios hacía apenas cinco meses y la verdad es que cuando me hice el test de embarazo, me quería matar. Mi educación católica, me libró de someterme a un aborto y eso lo agradezco porque Abril es hermosa, pero también me llevó sin remedio a un casamiento sin sentido.

Todos pensaban que yo era una mina feliz. Y muchas de mis amigas envidiaban mi situación. Sin embargo, ninguna de ellas sabía que mi primer orgasmo lo tuve a los tres años de casada y no con mi marido. Dios me perdone, pero tuve que hacerlo cornudo para encontrar mi felicidad. El que me inició en todo esto fue Fermín, el padre de Pedro una noche de verano, en una quinta que tenían y a la que siempre íbamos a pasar las fiestas. Ese fin de año glorioso pude romper mis ataduras y desde allí en adelante siempre le di curso a mis impulsos.

Después del brindis de fin de año, Pedro se pasó con el alcohol y me puso nerviosa con las incoherencias que decía. Lo más triste es que en su borrachera se jactaba de ser un buen amante y eso me llenó de rabia. Fermín estaba sentado en la cabecera de la mesa y mientras mi marido decía sus brabuconadas, no me quitaba los ojos de encima. Hacía mucho calor y yo tenía puesto un vestido livianito, con breteles transparentes para aprovechar el bronceado de diciembre. Soy morena, mido 1.65, tengo un cuerpo acorde a mi tamaño y soy más bien menuda porque mis hombros no son tan anchos. Mis compañeras del gimnasio dicen que tengo una muy buena cola y mis pechos son normales. Ni grandes ni pequeños, perfectos para la palma de una mano.

Mi suegro es un cincuentón que supo tener mucha pinta. Su cabellera canosa le daba un aspecto de madurez que a mí me inspiraba mucha confianza. Tenía un dominio total sobre Pedro, a punto tal que fue el quién prácticamente nos obligó a casarnos para no hacerlo pasar vergüenza. Había enviudado hacía varios años y no se le conocía pareja estable. En las fiestas, siempre hablaba maravillas de la madre de mi marido y a mí me daba mucha ternura escucharlo. Esa noche no abría la boca, sólo escuchaba las pelotudeces que decía Pedro y de tanto en tanto le llenaba la copa con vino. Al cabo de una hora, Pedro se fue a dormir y yo aproveché para acostar a Abril.

Cuando la dejé en el cuarto, salí de nuevo a la galería para ordenar la mesa antes de acostarme. Fermín estaba sentado en su mecedora, fumando con una pipa y con su mirada fija en mí. Yo me hacía la que no me daba cuenta, pero en el fondo me estaba poniendo inquieta. Sentía un cosquilleo en mi entrepierna, pero me reprimía porque se trataba del padre de mi marido. Cuando terminé con mi tarea, me acerqué hacia la silla y lo sorprendí con una mano dentro de su pantalón. Pude advertir que su pene estaba completamente erecto, porque cuando sacó torpemente la mano, su cabeza se asomó por arriba del botón. Se puso todo colorado y se disculpó. "Debe ser que yo también estoy borracho", dijo.

Yo también había bebido algunas copas y eso me confundió. Pero lo que más me había calentado era que yo lo había puesto así. Le dije que no se preocupara y que lo entendía porque debe ser duro aguantar tantos años solo. "Sólo cuando te veo a vos, me vienen las ganas de coger", me dijo y sus palabras me estremecieron. Estaba empapada y con unas ganas tremendas de ser penetrada para apagar mis fuegos. Los pezones atravesaban la tela del vestido y mis cachetes estaban colorados y no precisamente por el sol. No sabía qué hacer, así que fui hasta la mesa, me serví una copa de champagne y me la bebí de un sorbo. Me iba a coger a mi suegro y necesitaba el alcohol para soltarme.

Volví hacia donde estaba Fermín y cuando llegué me sorprendió nuevamente. Ahora tenía su polla en sus manos y la acariciaba como si se estuviera masturbando. Era una polla grande y gruesa. Era la segunda que veía en mi vida y la diferencia de tamaño con la de mi marido era notoria. "¿No querés ayudarme?", me preguntó sin soltar la pipa de su boca y lanzándome una bocanada de humo en la cara. Un escalofrío recorrió toda mi espalda y se me erizó la piel. Me arrodillé frente a la mecedora y me metí la polla en la boca. Era deliciosa y suave y tan gruesa que apenas podía cubrirla con mis labios.

Estaba tan caliente que no me importó la posibilidad de ser descubierta in fraganti por mi marido, sabía que ese cerdo seguramente estaría ahogándose en sus vapores de alcohol. Abril jamás se despertaba por las noches y a mí lo único que me importaba era poder saborear ese pene gigante que amenazaba con partirme en dos. En un momento hasta pensé que eso jamás podría entrar en mi vagina, pero estaba felizmente confundida.

En efecto, cuando vi que su cabeza se había hinchado y se había puesto roja, me quité la bombacha y me senté arriba de ese instrumento. Costó trabajo hacerla entrar, sentía una mezcla de placer y dolor, pero todo fue convirtiéndose en placer cuando Fermín se empezó a mover dentro mío. Yo hacía presión con mi pelvis para que su polla entrara lo más profundo posible y aprovechaba ese movimiento para que mi clítoris rozara con su miembro. De pronto me estremecí, el cuerpo me temblaba y se me aflojaron las piernas. Fermín tuvo que taparme la boca porque casi se me escapa un grito. Los jugos de mi primer orgasmo lubricaron la polla y ahora el la movía con embestidas fuertes.

Fermín ne tomó de la cintura para hacerme subir y bajar sobre su pija. Había dejado la pipa en el suelo y ahora estaba entretenido en mis tetas. Se las metía en la boca, las sobaba con los labios y las soltaba cuando su boca ya no podía hacer más succión. Por primera vez en mi vida sentía que una pija me hacía feliz y que el sexo me gustaba. Mi suegro también estaba gozando, me decía obscenidades al oído y me agarraba fuerte de la cola para que su polla se enterrara hasta lo más profundo. Se mordía los labios para no emitir sonido. Yo seguía cabalgándolo y estaba a punto de tener acabar por segunda vez. No pude contenerme cuando sentí su chorro caliente dentro mío y me fui con él.

Sin darnos cuenta habíamos estado casi una hora cogiendo. Y recién cuando sacó su polla de mi cueva sentí vergüenza por la situación. "Ni una palabra a Pedro, me entendiste. Ni una palabra a nadie". Se acomodó la ropa y se fue sin saludarme. Me sentí una puta inmunda que había sido utilizada. Pero estaba feliz porque una nueva mujer acababa de nacer dentro de mí.

Desde esa noche me he convertido en una zorra caliente. Pedro no sabe nada, pero a ustedes amigos, les iré contando todo lo que él jamás deberá saber.

Autor: Maria


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Macizorras Porno