2008-12-27 12:47:02
Me llamo Enrique, tengo cuarenta y dos años y desde hace unos meses tengo un problema. Estoy casado con Marta, una preciosa mujer dos años menor que yo que aunque no es muy alta, está proporcionada y es bastante sensual. Tengo que reconocer que una cosa que tiene desproporcionada son sus tetas. Imaginaros una mujer de un metro sesenta y dos centímetros y con unos pechos de la talla ciento veinte, seguro que el canalillo que se le forman con todos sus vestidos es el sueño de más de uno de mis amigos y familiares. A modo de broma le digo que es una "pequeña gran tetona".
2008-12-27 12:44:13
Ya había cumplido quince años, hacía ya unos cuantos años que había descubierto los solitarios placeres de la masturbación. Me llamo Enrique, vivía solo con mi madre Marta, mi padre murió siendo yo muy pequeño y ella me crió cómo buenamente pudo, pidiendo consejo a los familiares más cercanos.
Podría hablaros de los problemas sentimentales que tenía a esa edad, pero dado que esta página Web está dedicada a lo que está, pues os contaré lo que me ocurrió con mi madre a esa edad. Además, después de lo ocurrido, encontré que ella escribía un diario y he transcrito las partes en que menciona los hechos, según sus propias palabras.
2008-12-27 12:40:52
Mi hermana mayor se llama Gabriela y le gustan las cosas románticas, cine. canciones ,libros paisajes , todo eso ,pero romántico , tiene 38 años y es una mujer hermosa, de una hermosura inquietante ,por decirlo suavemente. Es soltera. Mi hermano menor se llama Raúl y es de carácter reservado , a veces pienso que es algo místico y por sobre todo amante y defensor de la naturaleza y es demasiado soltero. Y yo soy normal tengo 35 años y soy divorciada sin hijos . Comparada con mi hermana soy fea , comparada con mi hermano soy fresca . Vivimos juntos en una casa algo antigua heredada de mis padres en la cual repartimos los gastos y nos soportamos los gustos. Todo era habitual y tranquilo hasta el día en que llegó la escalera.
2008-12-27 12:39:10
Me levante por la mañana como siempre fui hasta el baño abrí la puerta la vi exultante, acababa de salir de la ducha con sus manos recogía el pelo húmedo mostrando y levantando sus bonitas tetas delante del espejo, al escuchar la puerta se giro pude ver por completo su cuerpo, yo me quede parado y ella en un movimiento reflejo cogió el albornoz a toda prisa, no pude reaccionar quede viendo la escena en todo momento, en un principio los dos quedamos sorprendidos ni ella me esperaba ni yo esperaba verla desposeída de toda ropa.
2008-12-24 01:55:08
Antes que nada quiero enviarles a todos un afectuoso saludo, y desearles lo mejor de lo mejor para este 2006. Que todos sus sueños se cumplan y que al mismo tiempo, no dejen de seguir mis relatos así como mis fotografías, ya que trataré de mejorar en todos los aspectos.
El día de hoy quiero platicarles solo un poco de lo que he pasado en las vacaciones de invierno, ya ven ustedes que con las fiestas decembrinas, todos nos ponemos muy felices y también muy borrachos, así es que por favor, si toman, no manejen, vale?
2008-11-25 12:37:38
Soy un chico corriente, de los que no destacan. Los que tienen una vida mediocre, gris, pero que de repente, un suceso, un percance, le cambió su vida radicalmente, la forma de entender el mundo, su propia existencia y la forma de relacionarse con su madre. Pese a haber tenido algún escarceo que otro con alguna chica, sería su propia madre la primera mujer con la que iba a tener un contacto físico, íntimo y carnal.
2008-11-25 12:35:43
Josahandy
(mi niña adorada
Basta con mirar atrás para poder iniciar ésta historia, hace apenas 10 años.
En aquel entonces yo era un hombre de 38 años de edad, alto, tez morena clara y complexión atlética ya que por años asistí al gimnasio para mantenerme en forma, vivia con mi esposa Blanca de 38 años y mis dos hijos: Josahandy de 18 años –de quien hoy les voy a platicar- y mi hijo menor de 10 años, Matias.
2008-11-25 12:26:15
Eran varias las noches a la semana en que no podía dormir bien. En la recámara de mis padres, había nuevamente fiesta. Me levanté para tomar un vaso de agua y de regreso a mi cuarto, la curiosidad me llevó a un lado de la alcoba de ellos. La puerta estaba entreabierta y pude observar todo lo que sucedía, gracias al reflejo del gran espejo del tocador de mi mamá.
2008-11-25 12:24:56
Cuando estas entrando a la adolescencia muchas cosas se te hacen fáciles, o por lo menos no lo piensas tanto antes de tomar alguna decisión o de aventurarte en situaciones aún desconocidas para ti.
Dentro de ellas y una de las más importantes creo yo, son las que tienen que ver con nuestro cuerpo. Empezamos a tener cambios drásticos, las hormonas están cada vez mas fuera de control y el gusto por sensaciones y conocimientos nuevos están a la orden del día. Una de ellas es lo concerniente al sexo, tenemos una gama inmensa de posibilidades, tanto dadas al rechazo y a la curiosidad, al morbo o la ingenuidad, como al gusto y al miedo de enfrentarlo.
2008-11-25 12:23:02
Mi concuñado volvió a girar, me dio vuelta, exigió que me pusiera de rodillas, que levantara el trasero, y antes que pudiera preguntar para qué introdujo el miembro en el asombro de mi vagina, con tanta fuerza que a pesar de mis seis hijos y de las cientos de veces de recibir a mi esposo a lo largo de los años sentí como si acabara de desvirgarme, tal vez porque sólo entonces tomé clara conciencia de que un hombre, un macho, un padrillo, me ponía en el lugar de hembra y me hacia tragar la tierra que dominaba por orden de Dios. Entonces dejé de lado el amor y recuperé el odio, la rabia, la necesidad de herir y matar, y si él empujaba para invadir mis entrañas yo retrocedía y apretaba los músculos vaginales para troncharle la hombría, y si sus manos estrujaban mis pechos yo le clavaba las uñas en los testículos, y si él aullaba de placer yo le respondía con gritos de gozo, hasta que ambos explotamos en el génesis que nos construyó el universo exclusivo de los dos.