Mi nombre es Daniel, actualmente tengo 18 años vivo en Buenos Aires Argentina soy flaco, morocho (pelo negro), un chico lindo según muchas chicas, y desde los 13 que vengo experimentado con el sexo, con compañeritas de escuelas, con mis primas, con amigas de mi hermana, y en definitiva con mujeres que conozco en boliches y demás lugares, también he experimentado del ciber-sex, y bueno tengo la oportunidad de contarles todo eso, hoy voy a contarle la primera vez con mi prima Marina.
Una noche más , me había quedado dormida en la cama con mis padres; a mi madre no le gustaba pero de vez en cuando lo conseguía. Esa noche me desperté sintiendo la mano de mi padre acariciarme por debajo del pijama la barriga, los pechos que ya me habían salido a mis trece años y acabó metiendo la mano entre mis piernas.
Por motivos de trabajo, viajaba continuamente al interior del país; conocí muchos lugares he hice muchos amigos también. Un buen día, viajábamos un pequeño grupo de personas en misión de trabajo. El camino a través de la cordillera era monótono, sólo veíamos montañas, la nieve que cubría los picos, rocas y el polvo del camino. Cuando he aquí que al coronar una gran pendiente, a nuestra vista, abajo y a lo lejos se divisó un pequeño valle; del frío extremo de la cordillera pasamos como por encanto a un clima templado y soleado, nuestro estado de ánimo cambió por completo y de mutuo acuerdo decidimos pernoctar esa noche en aquel pueblito y continuar viaje al día siguiente.
Con mi cuñada llevamos una relación formal, como cualquier familia conservadora de nuestro país.
Sucedió recién hace unos pocos días. Después de haber trabajado todo el día, mi cuñada en sus labores de empresaria agrícola y yo en mis labores de profesional universitario (no diré que especialidad), ella me había llamado para pasar por ella, pues mi hermano estaba fuera de la ciudad, y por lo tanto no tenía carro para desplazarse, como se había hecho tarde me quede a dormir en su casa; a pesar de haber sido un día cansador, quería ver una película en video, le insinúe que viéramos una XXX, pero me dijo que no le gustaban, por lo tanto arrendamos una película de acción.
Cuando yo tenía 17 años, ella tenía 15. Mis amigos me decían que tenía una hermanita que cualquier hombre desearía. Nunca les hice caso, pero al verla crecer, la comencé a ver como mujer y me di cuenta de la muñeca que dormía en el cuarto de a lado.
Esto me sucedió cuando tenia 14 años y mi madre 48.- Ella era una linda mujer, nada despampanante, pero con todo muy bien puesto.-
Un dia tuvimos que ir al centro para comprarme unos libros para el colegio.- Fue asi que primero tomas un colectivo hasta el metro.-
Una vez que regresamos del río, nos incorporamos al grupo familiar como si nada hubiese pasado. Estuvimos compartiendo hasta el mediodía cuando mi hermana sugirió que regresáramos al pueblo para pasar el resto de la tarde en la piscina del hotel.
Hola de nuevo. Aquí estoy para traerles a contar otra de mis historias sobre las niñas amigas de Andrea, y que aunque no lo crean en su mayoria son reales, y aunque muchas veces exageradas en sus situaciones y en su extensión por mis aportes, los cuales quieren llenarlos mas de satisfacción, lo que busca es apegarse a la realidad y poder demostrarles a ustedes que lo que muchas veces guardamos con tanto recelo è hipocresía, es lo mismo que muchas veces es comun para otras personas.
Hola, mi nombre es pamela y después de haber leído todos sus relatos me he decidido a contar una de mis tantas aventuras que he tenido.
Esta sucedió en el pasado verano, cuando unos sobrinos se fueron a quedar con nosotros a la casa de campo que tenemos mi esposo y yo.
Yo siempre he sentido algo mas que cariño por mi tia Sara, ella es una mujer de 34 años con un cuerpo que cualquiera quisiera tener, unas tetas enormes y un culo mas grande todavía.