Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno

Webcam Porno


2011-12-21 11:40:32
Quiero contarles lo que me sucedió un día, en una situación bastante extraña, casi profana, quiero contárselo porque es algo que no dejo de pensar, desde que me sucedió no paro de excitame al recordarlo. Soy una mujer de 30 años, cuando me sucedió debía tener unos 28 años, y un novio que no paraba de follarme, ahora estoy sola y me consuelo pensando en las marranadas más grandes que puedan imaginarse, y sobre todo en esto que va a continuación.

Era semana santa y mi madre quería que le acompañase a una procesión multitudinaria en Madrid, no daré más datos por si el sinvergüenza que me hizo esto lo lee y se pone cachondo una vez más, pero es una historia de esas que ponen de mal humor a las mujeres, y yo a decir verdad nunca lo he confesado a nadie. Es casi una violación de la intimidad, y más aún en un sitio religioso, no entiendo porque me excita tanto pensar en el depravado que se dedica a frotar su polla contra el culo de una mujer en un sitio atestado de gente, pero a mi me pasó ese día y he de confesar que disfrute como una loca. Mi culo es gordito, mis caderas una delicia para todos aquellos que les gustan los culos bien llenos de carne, donde se pierda su rabo, y su olor. Sé que hay chicos que se mueren por oler las bragas de un culo gordo en condiciones, no demasiado gordo, si no lo justo. 

Estaba empezando a llover, y todo el mundo esperaba para ver si empezaba o no la procesión, y la calle cada vez estaba más llena de gente, de paraguas, y cada vez más apretados, a la media hora de estar así, noté que alguien estaba muy cerca de mi espalda, tanto como para casi sentir su aliento en mi nuca, y ponerme toda la piel de punta, este primer contacto ya me fue excitante, y me puse a pensar que era un chico bien guapo que me susurraba cosas por el cuello, si mi excitación no me juega malas pasadas, creo recordar hasta la sensación de la lengua hundirse en mi pelo hasta llegar al cuello, y una respiración bien agitada, al paso que se restregaba bien fuerte contra mi culo, y notaba como aquella bragueta empezaba a engordar y a situarse justo en la raja de mi culo, yo llevaba una faldita por encima de la rodilla, y una botas, debajo llevaba una braguita, y la falda era de algodón, una tela bastante moldeable a cualquier forma, a esas alturas, ya notaba todo aquella polla bien dura contra mi culo, y yo a veces lo poníá más respingón casi deseando que se me metiese por dentro, mi madre estaba al lado, y yo estaba más cachonda que en mi vida, veía  a toda esa gente a mi alrededor, pero no me atrevía mirar hacia atrás por si aquel hombre salía corriendo por vergüenza si me giraba, asique no lo hice, y preferí seguir gozando.

 

Él cada vez se apretaba más, y llegó a pasar sus manos por mi culo, hasta tocar mi braga, yo en ese momento me retiré por miedo a que me pillase alguien, pero él cogió mis caderas y volvió a refregarse, debió pensar que si me metía la mano por la braga no me dejaría y prefirió seguir como hasta el momento. Se restregaba bien agusto y a me echaba el aliento a la nuca, él debía notar mi calor, la humedad que desprendía mi coño al contacto con aquellá hermosa polla, que nada tenía que ver con la cosa enana de mi novio, que a decir verdad no era una delicia, pero comía el coño con pasión, y eso me bastaba.

 

El hombre que tenía detrás continuó restregándose casi media hora más, yo casi me cansaba ya de hacer fuerza para atrás, para no caerme, ya que la calle estaba un poco cuesta abajo, y la fuerza con la que envestía cada vez era mayor, deduje que estaba pronto a correrse, asique me levanté la falda un poco,para que viese mi braguita y se excitase más, y funcionó, en aquel momento me metio el dedo por el coño, entró con una facilidad increíble, yo me quedé quieta y callada para no delatarme, pero si hubiese estado en intimidad hubiese gritado del gusto que me dió, y a la misma vez, se corrió por toda mi falda y mi culo, note toda su calor y humedad por mi ropa, y un poco de asco, la verdad, sentí que aquel hombre se apartaba de mi, y no pude detener mi curiosidad, me di la vuelta para ver la cara a aquel asqueroso salido que me había puesto tan cachonda, y era un hombre rubio de unos 50 años, que se había puesto las botas a la salud de un culo joven y bien puesto, me dio asco y me excitó a la vez. Él me miró a los ojos y después al suelo, y se fue lo más rápido que pudo. Yo me habré echo al menos cien pajas pensando en él, de hecho ahora estoy casi tan cachonda de recordarlo como en el momento que me metió aquel aspero dedo en mi coño, y me encantaría que fuese él quién siguiese tocandome ahora que lo voy a hacer yo.

Autor: Ninjamor


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Porno Gratis