Seguro que tras esto pensarás que no puedo imaginar lo que sufres…quizás ahora no lo veas, pero créeme, te entiendo. Se lo que es encontrarte con un hombre al que sin razón amas, sin saber porqué, lo deseas, lo quieres, lo sientes. Es duro saber que poco a poco te vas enamorando de la única persona del que no debías.
Lo siento…
Siento no saber qué hacer cuando me lloras pidiéndome una razón por la cual él no vuelve, por qué otra mujer ha conseguido llevárselo y dejarte vacía, sola…No sé qué decirte. No sé qué hacer cuando me abrazas y me pides que le llame, que le diga que necesitas verle, hablar con él, rehacer un amor que ya está muerto. Me rompe el corazón verte mal, con los ojos hundidos, sin comer…y esta vez, ¿qué puedo hacer?
No puedo hacer nada…
No puedo hacer nada porque el tenerlo tú implicaría que yo le perdería. Y no podría. Mi corazón no resistiría. Porque aquella mujer…soy yo. Soy yo quien durante unas horas al día te lo hacía desaparecer. Es mi perfume el que llevaba en su ropa…son mis mensajes los que le llegaban al móvil y los borraba antes de que pudieras verlos…Sospechabas algo…y yo callaba.
Deseo que no veas en mí a un ogro que te ha hecho infeliz, que te arrebató lo que más amabas sólo por ser más que tú: sabes cuánto te quiero, cuánto de importante eres para mí, pero en esto no pude controlar.
Espero que algún día sepas perdonarme. Que tus lágrimas de sufrimiento y coraje, no sólo porque te arrebataron al hombre de tu vida, sino por quién lo hizo, se transformen en paciencia, en coraje, y algún día me vuelvas a ver como lo que fui y soy…
Tu hermana.