2008-08-18 01:42:42
Así fue como me inicie en el arte de dar y recibir placer con mujeres, ya nunca deje de ser bisexual.
Hola soy Mirta, 35 años casada, una hermosa hija de 11, hasta acá todo parece normal, pero en realidad desde los 18, que soy Bis, que digo Bis, muy pero muy Bis.
2008-08-18 01:41:47
Soy una mujer madura que ha estado felizmente casada durante más de 25 años y que una terrible enfermedad alejo a mi esposo de mi dejándome sin el compañero que durante todo este tiempo me hizo sentir la mujer mas feliz de la tierra.
Pero ahora viuda y sola he tenido que buscarme un aliciente para soportar la situación y después de un tiempo de dolorosa angustia y soledad, un buen día decidí poner un anuncio en una sección de contactos y aquí comenzó mi nueva vida que ahora paso a relatar.
2008-08-18 01:40:10
Mi casa es una casa con mucha historia, varias veces rehabilitada con todos los lujos de la vida moderna pero tiene un defecto, o una cualidad extraña y es que se oye perfectamente lo que se habla en el salón desde el desagüe del fregadero. Alguna extraña combinación de tuberías, conductos de aire y defectos de construcción.
Afortunadamente para mi nadie más conoce este su secreto, pues cuando el tapón está puesto no se oye nada, pero si por un casual me encuentro en la cocina no tengo sino que destaparlo para oír con bastante claridad lo que allí se dice.
2008-08-18 01:35:43
"…esta no será la última vez que gocemos juntos, te aseguro que vendrán muchas más…" – Decía mi padrastro al rociarme completamente con su rico y caliente semen.
Ese día fue lo que para mí marcó una etapa de placeres completos, agradezco ese día el que mi madre nos dejara solos. Desafortunadamente eso no pasaba seguido, por azahares del destino mi madre estaba más pegada a él que de costumbre, así que me tenía que conformar con sesiones de mis dedos, había días en que prometía que no lo haría pero ya después de tener un rato dormida despertaba con los ruidos que los 2 hacían, eso me calentaba muchísimo, era inevitable imaginarme nuevamente lo que había ocurrido esa tarde, así que frotando suavemente mi clítoris me tiraba completamente a la imaginación y excitación, ¡Qué envidia! Esa maldita se la estaba tragando toda y yo solo podía imaginármelo… solo podía imaginar el peso de las cobijas sobre mi, como si fuera su cuerpo, la suave y tibia sábana que rozaba mi culito húmedo como si fuera su lengua…
2008-07-14 02:26:39
El día de mi boda podía ser el más feliz de mi vida, o no. Estaba muy enamorada de Félix, mi novio y creí que él también de mí. La ceremonia fue hermosa, al igual que el banquete nupcial. Los familiares y amigos se divirtieron y recibimos multitud de regalos y dádivas. Pasaríamos la noche en el hotel, en una suite de lujo, todo sería perfecto. Yo iba virgen al matrimonio, a pesar de contar ya con veintisiete años; me había reservado para Félix.
2008-07-14 02:25:07
Hola, soy Gustavo, pero no voy a ser yo el que les escriba, hoy luego de un tiempo sin hacerlo convencí a Claudia para que les entregue otro relato de su vida personal.
Bueno, vuelvo a estar con ustedes, antes de comenzar mi relato quiero agradecer los comentarios que sobre mi vertieron sobre mi relato y sobre mis fotos…
Para aquellos que no leyeron el anterior voy a presentarme en sociedad, mi nombre es Claudia y hace quince días cumplí 32 años, soy casada y tengo un hijo, dicho esto me volcare al relato en cuestión.
2008-07-14 02:23:33
Para mi este relato es la continuación de Mi reputa… ción pero también puede leerse como una historia independiente.
Había encontrado el amor de mi vida, lo más parecido a mi “hombre ideal” ¿y ahora que? No sabía que se hacía en estos casos, si gritar de felicidad o tomarlo con calma. Opté por ambas cosas, gritar y luego quedarme calmada, recostada entre los numerosos cojines de mi cama. Me abracé a la almohada sobre la cual él había dormido… aunque dormir no fue precisamente lo que habíamos hecho la noche anterior. Sonreí. Hacía tan solo unos minutos él se había marchado para su casa y ya lo extrañaba. Se sentía agradable y al tiempo desesperante. Así que eso era el amor… que cosa extraña…
2008-07-14 02:21:39
Hola lectores, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, aun más a los que me habéis escrito. Ante todo me voy a presentar me llamo Susana.
Como sabéis soy una chica muy morbosa, me atraen los sitios públicos, los púb de intercambios de parejas, y en la intimidad me gusta dejarme hacer, tanto a los chico como a las chica, ya que me cuesta decir "no". Os debo reconocer que soy infiel por naturaleza, pues mantengo una relación con un chico al cual no le importa mis aventuras, siempre que sea discreta. Suelo frecuentar los fines de semana, club de intercambios de parejas (Guarana en el polígono Pisa, entre otros). Los cuales son tan satisfactorios para mí, como dejarme manosear en público.
2008-07-14 02:20:00
Hace poco volví a Todorelatos y estuve revisando un poco lo que he escrito y publicado. Me di cuenta que esos escritos independientemente de su calidad, accesos o valoración, reflejan una parte importante de mi vida, más exactamente de los últimos 5 años. Primero comencé a escribir acerca de mis experiencias extramatrimoniales, posteriormente publiqué uno que otro encuentro sexual con mi esposo. También revelé algunas de mis fantasías más ocultas para después plasmar mi doloroso proceso de separación… cosa que me dolió más de la cuenta. En fin… algunos dicen que cuando una mujer te quita tu marido la mejor revancha es dejar que se quede con él. Sabias palabras, definitivamente no hay mal que por bien no venga.
2008-06-11 03:40:02
Eran las 7 de la noche, Liseth estaba en casa, sola, pensando en Mary, en hacerla suya, leía aquel libro viejo, sin forros, sin pasta, desgastado.
Cogió el teléfono, marcó, contestó su amiga de siempre, le dijo que le tenía que mostrar algo ,que era parte de un experimento que quería compartir con ella. Mary aceptó, confirmando que llegaría en media hora. Liseth siempre había tenido inclinación hacia las chicas y era Mary a quien más deseaba.
Preparó todo, un par de velas negras, un jaspe dorado engarzado a una cadena de oro brillante, tenues luces multicolores, una cena sencilla.
Al llegar Mary la hizo pasar, hablaron un poco mientras comían; después de la cena fue al grano.
-Quisiera que me ayudes en un experimento.