Hubo un largo silencio durante el cual las miradas de todos de repartían hacia el juez que iba a dictar la sentencia y la muchacha que acababa de ser juzgada y esperaba el veredicto. La muchacha estaba en pie, vestida para el rito del juicio, con una pequeña túnica ceñida a la cintura y corta. Este vestido dejaba admirar sus bellas formas, enseñando sus muslos bien construidos y torneados, su vientre plano, los hombros desnudos y suaves, los culos bien firmes. . En pie, la respiración agitada por la emoción de lo que le esperaba hacia palpitar sus pechos erguidos y fuertes. Pero se mantenía con la cabeza erguida, orgullosa a pesar de que el temblor de sus manos atadas a la espalda la traicionaban Las miradas que a ella se dirigían lo hacían con un mismo pensamiento: " Pronto la veremos desnuda". Aquellas otras miradas que se dirgían al juez lo hacian con impaciencia y esperanza de que la sentencia fuese adecuada a tan belleza rebelde.
"Muchacha ,pronunció el juez, te condeno a ......¡ser públicamente torturada!" . La chica solo exhaló un gemido y levanto más aun sus pechos. El juez continuó: " ¿Deseas alegar algo?". Ella habló a continuación vacilante "Ya se que me someteréis a algo espantoso pero al menos decidme cómo será mi tortura. y si además de publico lo recibiré desnuda o tal como voy vestida ahora". El juez no tuvo piedad en la respuesta: " He dado ordenes a los tres verdugos que han de ocuparse de atormentarte, que te apliquen los Tres Suplicios: el potro, el empalamiento y el hierro candente. Y antes de cada uno de ellos habrás de ser muy azotada sin perdonar ninguna parte de tu cuerpo. Por supuesto que serás torturada completamente desnuda y con el cuerpo bien estirado. ¿ deseas alegar otra cosa?" La chica no pudo mantener más tiempo su actitud de orgullosa rebeldía y suplicó. " No por piedad, no , esas tres torturas no, esas no, por piedad". El juez añadió. " Cada vez que en curso del tormento pidas piedad como ahora se te aplicará cada instrumento en doble. Si es potro ,doble estiramiento, si es empalamiento, doble palo y si es fuego, dos hierros candentes".
La primera flagelación se la aplicaron contemplando ante ella la maquina medieval en que iba a ser puesta a continuación. La ropa ..................( resto ilegible)
Aquí se interrumpe el manuscrito que fue encontrado en los archivos del Juzgado de Tasaria. Se supone que el documento constaba de veinte folios pero ardió cuando la revolución onofrista. Se deduce por el pie de página dañado por el fuego que hace ilegible el resto. Se cree que la totalidad pudo salvarse pero todas las pesquisas han sido inútiles. Solo ha podido averiguarse el nombre de la muchacha: Victoria.