Lo que están por leer es mas pornográfico que como cualquiera la mayoría de las películas o revistas XXX se pueden encontrar en estos días y no solo por su grado de morbo y contenido sexual, sino porque no solo es una muestra de de actividad sexual en un sentido físico, sino de mi sexualidad desde lo más profundo de mi historia y de mi ser, desde mi misma esencia como esclava sumisa y como princesa caprichosa, y todas las contradicciones que rodean mi vida desde que desperté a la sexualidad.
En esta fotografía en la que me encontraran totalmente expuesta, se van a topar con situaciones verdaderamente extremas de morbo, inmoralidad y humillación, pero no se dejen engañar, en ocasiones al leer relatos fantásticos de dominación y humillación, o mejor aun al vivirlos, rebajamos mentalmente a la esclava a una categoría de objeto u animal, y en cierto sentido de eso se trata y ser vista así es quizá mi más grande vicio y placer; sin embargo usar una persona como objeto u animal no convierte a su amo en zoofilico ¿o sí?, no es algo tan burdo como una simple masturbación en privado con el juguete que conseguiste en una sex shop, va mucho más allá de eso. Pero para que realmente se aprecie la sutileza de una situación así es fundamental recordar que ese objeto de placer en al mismo tiempo una persona en toda la extensión de la palabra, con una historia, con orígenes, familia, intereses, pensamientos, sentimientos, sensaciones, y quitarle de sus manos todo eso aunque sea por un momento, eso es lo que genera esa sutil sensación de poder que potencia el placer al máximo.
Partiendo de esto le comparto que soy una mujer joven de 28 años, nacida en una ciudad grande en la que como miles de niñas mas pase desapercibida por mucho tiempo. Como todas fui obteniendo la atención casi devota de uno que otro que sucumbía a sus hormonas ante mi presencia, pero no hay nada de especial en eso, después de todo siempre hay un roto para un descocido. No es que no sea dueña de una belleza y feminidad de las que me sienta orgullosa, pero belleza hay en muchas mujeres y lo que me ha llevado a mi por un camino diferente, si vien se ha servido de mi físico, no habría sido suficiente para poder afirmar hoy que me considero una princesa y que vivo como tal, que tengo gente a mis pies y una vida digna de la nobleza de cualquier época. No herede bienes materiales, si acaso un poco de educación, y sin embargo puedo decirles que a diferencia de ustedes queridos lectores no hago esfuerzo alguno para ganarme la vida de lujos y excentricidades de que disfruto, menos aun que no esforzarme, disfruto, disfruto de mí y me regocijo placenteramente mientras otros disfrutan de mi y lo que algunos dan por hacerlo no es poca cosa.
Hace ya unos 10 años que empecé a recorrer el camino de la pornografía y he amasado una considerable fortuna haciendo y dejándome hacer lo que más disfruto de la vida, el sexo y la perversión. Ni siquiera era legal cuando empecé, pero no por eso era menor el mercado o menos la paga y si algo se me ha dado de manera natural a demás de lo viciosa has sido el saber sacar provechó de los negocios. Y aun queda mucho mas por decir de quien soy pero estoy seguro de que están impacientes por la primera probada de acción así que a saben das de que hay muchos antecedentes por retomar les voy a platicar sobre mi primera experiencia "profesional" en el mundo del porno.
Tenía yo 16 años y ya era para entonces clienta frecuente de una pequeña sex shop cercana a mi casa. Fue el encargado el que me facilito todo el camino aunque antes de que lo tachen de pederasta y pornógrafo debo decir que fue mi iniciativa.
En realidad fue casi una pequeña estafa en la que todos ganaron sin saber que las proporciones de lo que gano cada uno. Hicimos un pequeño video casero, la trama no tiene nada de complicado pero a más de uno se le va a subir la temperatura solo de leer "violación de una adolecente en uniforme escolar" y no es que no existan miles de películas de colegialas, peor eta tenía un elemento invaluable, yo era una autentica colegiala de 16 años en el uniforme en el que tomaba clases todos los días, mismo que era de una institución bien conocida y el violador en realidad pensó que me violaba, pobre ingenuo pero que fuerte corrida la que logro.
El tipo le pedía películas de jovencitas al encargado de la sex shop de forma habitual así que el encargado y yo planeamos todo y un día le pidió dinero al cliente por darle el tip y cubrirlo mientras estaba yo en una cabina viendo una porno de lesbianas, así el podría ver algo de acción real y hasta meterme mano y algo más. En la cabina ya estaban montadas 2 cámaras ocultas y el pobre tipo pago por ser usado como actor porno y ni enterado, con un poco de mala suerte y hasta la cárcel caía el infeliz.
Adentro de la cabina todo fue muy rápido, después de pagarle al encargado este le indico donde estaba yo y cerro la tienda por unos momentos, el entro y me encontró con la mano adentro de la tanga frotándome mientras veía la porno. De inmediato se le ilumino la cara y se le llenaron los calzones, estaba a reventar. Sin pensarlo se fue sobre mí, comenzó a manosearme mientras yo gritaba y forcejeaba. A la fuerza metió su mano en mi sujetador después de arrancar un boton de mi blusa y con la otra cuando no intentaba controlarme estrujaba con fuerza mis malgas t mi entrepierna por debajo de mi faldita. Se canso de del forcejeo y me puso una cachetada que me saco un par de lagrimas y un buen grito y me dijo:
- Cállate ya de una vez y haz algo que sea útil con esa boca de puta que tienes.
Yo me quede pasmada unos momentos y después me puse de rodillas, le pedí que por favor ya no me lastimara y abrí la boca.
El respondió con una cachetada más y dijo:
-Te dije que te callaras, te lastimo por gusto y por conveniencia, porque quiero que obedezcas y quiero ver tu carita de niña comiéndose mi polla con los cachetes bien rojos por los golpes y mojadita de lagrimas, así que empieza a comer y pobre de ti donde no logres meter todo mi miembro hasta el fondo de tu garganta porque vas a saber lo que son los golpes.
Se saco la polla y la empezó a meter en mi boca sin gentileza alguna, me sostenía del pelo y movía mi cabeza a su antojo haciéndome dar arcadas cosa que parecía excitarle. Alternaba con darme más cachetadas, escupirme y una que otra vez cambiaba su polla por una de sus manos que metía todo lo que podía o usaba sus 2 pulgares para abrirme la boca de forma grotesca y morbosa.
Estaba ya a punto de correrse cuando me levantó tomada del pelo, me dio la vuelta y me separó las piernas, me rompió la tanga y me ensartó por el culo, causándome mucho dolor. Me dijo que él no quería tener en la conciencia que un niño naciera de mí, no le deseaba una madre tan puta a nadie, y eso que no me conocía el pendejo, afortunadamente su polla tenía mucha saliva y se sentía de maravilla, lástima que no aguanto mucho y se corrió dentro de mí en poco tiempo.
Se vistió y salió de la tienda como si ya lo estuvieran persiguiendo, yo aun en la cabina salude a la cámara y me comí el semen que recuperé con mi mano de mi muslo mientras se escurría, fue un broche de oro para la película.
La cinta la movió el encargado de la tienda con algún contacto suyo y seguro se quedo con la mayoría de la plata, pero mi parte no estuvo mal y lo más importante, no tardaron en buscarme a mi directamente en la tienda cosa que yo tenía calculada y que fue el principio de una larga carrera.
Desde ese momento no he hecho nunca más una escena ni negocio similar sin que sea bajo mis condiciones y pagado por adelantado, eso sí siempre los clientes quedan satisfechos por obtener lo que nadie más les da y un poco más de sexo sucio de cortesía.
Pronto les platicare mas de mi infancia y de como siguió mi carrera y mi vida personal, de cómo he sido sometida, sobajada, usada, maltratada muy a mi placer hasta extremos exquisitos siendo una esclava, pero viviendo como reina.