Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno


2009-07-01 01:59:30
Actos por corregir Gateo tras ella de forma torpe cuando bajamos la escaleras. Es ridículo la verdad verme así. Un hombre de 32 años desnudo y manchado de semen por los muslos, siguiendo a gatas a una chica con tan solo 19 años. Bajo esta ridícula situación existe un morbo extraño que no me desagrada del todo. Por lo menos se que es mayor de edad y no inflijo una moralidad que para mi es importante. Tengo mis limites, y de momento me conformo con haberme atrevido a comer mi semen de su pie. No se cuanto mas lejos puedo llegar, pero hasta ahora me siento raramente bien con mi situación. Incluso el no poder hablar me ayuda bastante a superar algo de vergüenza. Y esta máscara que llevo, me ayuda a no mostrar sentimientos que me puede ruborizar.

Llegamos a la cocina. Ella abre la nevera y como en las pelis americanas, ella da un sorbo de un bote de zumo. Algo chulesca parece y poco femenina.  Sus pies se ven encantadores con esas zapatillas. Sus piernas bien construidas y lo poco que su camiseta tapa los cachetes de sus nalgas. Pronto deja el cartón de zumo en la nevera y mirando hacia la puerta dice:

- Mama, ¿El esclavo comerá algo?.

Para mi sorpresa su madre aparece por la cocina, y como queda a mi espalda, yo por decoro corrijo mi postura en mis rodillas, y me coloco mejor en espera sin tener que dar la espalda a nadie.

- Te sentí bajar, y eso mismo te iba decir. Antes que nada, ¿quieres que te prepare algo?. Dice la madre.

- No, yo solo pellizcaba algo. En casa Yaiza achuché mucho. ¿Y el?. Dice María sentándose en la mesa blanca con un paquete de galletas.

- Mira, el aquí tiene su cuenco. Estos cajones guarda los lateríos de verduras, pasta y atún del sumiso. Ahora le voy abrir uno de atún y verduras y se lo hecho en su cuenco. Dice Maya mientras prepara otro revuelto como el que me comí al medio día tarde.

- Joder, como un perro. Dice María dando mordiscos con muy pocos modales en la mesa a sus galletas.

- Bueno, el igual está privado de sus gustos, pero a cambio le doy un cuidado nutritivo y salud. Dice Maya mientras baja mi cuenco lleno al suelo.

Con esto ya se lo que debo hacer. Me apoyo de mis codos y como a lametazos y torpes mordidas en revuelto de atún y verduras. Yo se que María me observa por el tono de sus risas. Maya no le da importancia y cuando estaba apunto de salir de la cocina, se detiene en seco y dice:

- ¿No has pensado en nombre?

- Mama, la verdad que no sé. Es como un juguete y... Espera! Ya se como llamarlo!

- ¿Como María?

- Toy

- ¿Toy?

- Si ma, Toy de juguete. ¿Es lo que es, no?, un juguete que me regalaron.  

- Pues mira! No está mal encaminado. Tiene su lógica!

Ríen a carcajadas ambas. Una complicidad mutua de madre e hija las rodea de felicidad. Son muy parecidas en su forma de expresarse, quizás Maya sea mas fina, pero tienen un aire en común.

Devoro el cuenco por complacer mas que por saciarme. Realmente este revuelto es algo asqueroso, desabrido y mal oliente. Las máscara de goma se mancha con tropezones del revuelto debido a que no me ayudo con las manos. Como un perro por segunda vez, como del cuenco a gatas esta mala comida. Pero claro, sano.

Termino de comerlo todo y me dejo solo en rodillas con las manos a la espalda, en posición de espera. Ese momento puede ser peligroso, ya que quedo al descubierto las manchas de semen por mi muslos. Ni siquiera María se preocupó en limpiarme, mas bien tuve que limpiarla a ella y su suelo. Maya podría darse cuenta de mi media eyaculación con María antes, pero de momento la veo inmersa en la conversación con su hija sobre mi nuevo nombre. Pero la lógica se adueña de la situación. Al mirar si había terminado mi cuenco se da cuenta.

- Muchacha! ¿lo has estado ordeñando?. Dice con risas Maya.

- En realidad jugaba un poco, y de tocarlo solo se fue un poco. Ríe María.

- Ah no!, eso no se lo permitas. El no puede eyacular se previo permiso, no lo acostumbres a ello.  Dice algo seria la madre.

- Haber Toy, ponte en pié!. Me ordena Maya extendiendo la palma de su mano derecha a media altura de su cadera y mirando hacia arriba.

Me levanto y...

- Pero acércate!. Dice moviendo su palma para que entendiera mejor su orden. Y entonces comprendí que debo posar mis partes en su mano. Me acerqué y dejé que mis testículos posaran sobre su palma. Todo un acontecimiento de doma.

Su mano se cierra y sopesa mis bolsas. Una de ellas pesaba mas que la otra. Una estaba mas llena y la otra mas subido a la base de mi pene. Es evidente que he tenido algo de eyaculación, y no solo esta las pruebas de las manchas de semen por mis muslos.

- Acostumbra a castigar este comportamiento, María.

- ¿Y no decías que no es conveniente el daño físico en el?.

- No hace falta lesionar ni dañar. Hasta el mismo sabe como debe ser castigado. Todo empieza desde la privacidad hasta el límite de marcar solo sus nalgas.

Derepente Maya me da una cachetada que mueve un poco la dirección de mi rostro. Es mas el empuje que la fuerza, por que apenas dolió. Con esto vino seguido una orden sin palabras de incorporarme al suelo de nuevo.

- Una cachetada por ejemplo, debe ser mas significativo que un impulso para dañar. Si se la tienes que dar, se las das. Pero mide tus fuerzas, ya que solo es algo que lo condiciona en su humillación, no tienes que dañarlo. Una cachetada en público es muy significativo. Y su psicología responde mejor así que con dolores físicos.

De rodillas y manos al la espalda escucho las mismas frases que me decía en su momento Marina. María sin embargo escucha fascinada.

- Toy!, enseña a mi hija como debes colocarte para un castigo. Me ordena Maya.

Yo a gatas me apoyo en mis codos y la barbilla al suelo. Quedo mirando la entrada de la cocina. Detrás sentada a la mesa queda María con la mirada fija en mi trasero erguido y preparado para azotar. No descuido en quedarme bien mostrado ante ellas, y separo bien mis muslos.

Maya se agacha y pellizca fuerte la piel de mis testículos dando fuertes movimientos, a la vez que dice...

- Quedamos en que debes controlarte, no?. No quiero enterarme que te corres sin permiso, eh!

María ríe a carcajadas y casi se atraganta con la galleta. Luego se inclina y me da un cachete en mis nalgas. Esto me cogió de sorpresa y me moví para disgusto de Maya. Esta firme jala de la piel de mis huevos y me corrige.

- Cuando quieras pegarle ten cuidado que las marcas que se queden en sus nalgas no sobrepase mas allá de enrojecerse. El que tenga marcas de manotazos o cualquier accesorio  no es malo. Esto a ojos de los demás le recuerda su posición y muy divertido que lo vean así.

- Ay madre, la verdad que no tengo mucho interés de zurrarle como un niño chico. No se, lo veo un juego sexual muy simple.

- Bueno, pero es importante que su obediencia sea completa. No le dejes eyacular si no quieres verle sucio.

Dice Maya mientras coge mi pene para sacudirlo al suelo las últimas gotas.

- El ha sido educado por Marina, y es capaz de hacer algo que muy pocos pueden hacer.

- Uy mama, no me digas mucho! Ríe pícara María

Siento como Maya limpia mi punta con el pulgar y mi pene recupera la dureza del principio.

- El es capaz de darte una gota controlada de semen cuando se lo pides.

- Joder ma, no me digas...

Maya levanta mi erección hacia la mirada atenta de ambas, cogiéndolo de su pulgar e indice y apretando mi glande. Solo con un apretón solté automáticamente una gota al suelo. Pero ella me da una fuerte nalgada.

- Yo no te he ordenado que me suelte tu gota, Toy. Dice Maya.

- Joder, vamos que tener que tenerlo en pañales!. Bromea María.

- Espera!. Maya derepente se levanta y apoyada al mármol de la cocina, adelanta un pie calzado con las zapatillas de ceda hasta mi pene.

- Fíjate ahora!. Dice mientras consigue que mi pene se apoye sobre el empeine forrado en ceda.

María boca abierta y algo excitada mira las posibilidades que podría sacar si estuviera a solas con migo.  

- Ahora Toy, dame una gota.

Complicado ahora que nada me aprieta del glande, hago un esfuerzo enorme de palpitar fuerte sobre su empeine. Este movimiento hace que deslice mi punta hasta el surco donde puedo notar sus dedos forrados en ceda. Ese ese el momento que controlando que no sea mas de una gota le doy lo pedido. Esta cae cobre su zapatilla y desaparece húmedo filtrándose sobre la ceda.

- Lo vistes?. Tu se lo pides y el te da una gota. Es así como el puede vaciarse algo, y es bueno que sea poco a poco. Ahora tu harás lo que quieras, pero no permitas que el decida sus orgasmos.

- Osea, ¿tenerlo siempre con las ganas de ganarse su premio?

- Mas que un premio, es tu diversión si juegas con el. EL es tu esclavo tanto si eyacula o no. Pero tenerlo excitado a mi personalmente me gusta.

- No pero, si a mi me gusta verlo palote y con ganas...

- Ah!, por ello es importante que te respete. El no debe aprovecharse para eyacular cada vez que quieras jugar con  el.

- Entiendo!

- Vamos! yo te lo digo a razón de como me gusta llevar a un esclavo.

- No, la verdad es que me molestó que eyaculara solo. Y no se si se corrió del todo, pero casi me mancha la colcha de la cama.

Una nalgada de sorpresa va al encuentro de mi nalga. Y otra. y otra. Es Maya que se inclina a darme varios azotes.

- Toy, que no vuelva a ocurrir. ¿Entendido?

Sin poder hablar, no mas pude bajar mi cabeza para dar mi afirmación.

Luego habla con su hija...

- Esta noche procura que duerma en su jaula. Entre yo y Zulia te la hemos dejado en tu habitación de la tele.

- A ya!, la que tenías en el estudio.

- Si, y mañana se lo dejas a Zulia para que le ayude a limpiar. Por cierto!, ¿mañana viene amigas tuyas?

- Bueno, tenía pensado lo de siempre los sábados con Yaiza y Paula.

- Ah pues si mañana se van a la piscina, supongo que al medio día, puedes coger al esclavo si quieres. El de 9 a 1, lo voy a dejar con la limpieza con Zulia.

- Por mi no hay problema. Joder, ahora que caigo, Paula no ha visto aún un esclavo de esos que frecuentaba tanto por aquí. Todavía no ha coincidido. Que recuerdos de la macuca de hace unos meses...

Ríe María. 

Maya se retira de la cocina con la sonrisa. Camina delante mi rostro hasta la salida, y yo con la barbilla apoyada al suelo, miro el andar de sus zapatillas y el momento delicioso en cuanto se levanta los talones, y se deja ver algo la planta de su pie. Pronto la pierdo de vista.

Mi posición sigue intacta. Como si todavía no hubieran terminado de castigarme. Puedo oír el mordisqueo de las galletas de María. Se que la tengo detrás.

- Toy!, girase hacia mi. Me ordena María.

Yo me giro y a gata quedo frente a ella. Ella se mantiene sentada con las piernas cruzadas y los codos apoyados a la mesa. Me mira y luego me acerca una galleta. Toda una actitud compasiva que me sorprende. Yo voy en busca de la galleta y la atrapo en mi boca. Ella se ríe, y derepente cierra la caja de galletas y se levanta.

- Aparta!.

Yo me aparto para que camine hasta la estantería alta de la cocina. Se pone de puntillas para llegar al mismo, y deja ver la planta de su pie para mi gusto. Recordé enseguida el momento que pude lamerlos. Esta situación se está convirtiendo en un círculo vicioso por cada detalle simple que observe. Me siento verdaderamente pervertido por cada detalle. Y es que entre el aro testicular y la privacidad de  saciarme, y a esto le sumas mi humillante situación ante estas féminas, esto se convierte en una perversión que me anula como persona y me hace sentir animal. Todo el centro de la gravedad se rige por mi cola. El estar manipulado continuamente y servir de forma humillante me llena con todo lo necesario para existir y respirar esta vida. Increíble que cualquier detalle me llene y me excite tanto.   Detalles como cualquier parte de mis nuevas dueñas, hasta el mas mínimo bello, lunar o aliento. 

- Vamos!

Sus ordenes de que le siga es una gloria. Terminado de guardar las galletas se me adelanta y yo la sigo fiel y alegre. Subimos las escaleras y volvemos a su habitación. Maya debe debe de estar en su despacho, ya que oigo la tele encendida de su despacho.

María solo entra para coger una libreta sobre su cómoda. Se me vuelve adelantar y yo la sigo por el pasillo a otra habitación al lado. Esta está abierta y entramos.

Esta es una habitación llena de armarios bibliotecarios totalmente repleto de libros. En una pared libre descansa un cómodo sofá con una mesita de madera delante. El sofá está casi sepultado en grandes cojines, e incluso hay varios cojines en el suelo. Todo ello con un tono blanco y negro. Si el sillón me queda en ese momento al frente, detrás hay unos de los armarios pegados a la pared con un hueco gigantesco para una gran televisión plana. Armarios negros y cargados libros es el resto. El suelo es una moqueta gris y por ello María se deja las zapatillas en la entrada.

Ella se lanza de espalda al sillón con su libreta.

- Toy!, dame el mando de la mesilla.

El mando no esta lejos de ella. Podría inclinarse un poco de su sofá para cogerlo, pero prefiere que la sirva. Así que le doy su mando, y ella apuntando a la pantalla gigante, enciente la televisión.

Pronto oigo una película detrás mía. Yo de rodillas y la mirada el suelo espero cualquier cosa que me diga. Ella no hace caso a la peli y abre su libreta. Dentro de la libreta hay un bolígrafo. Lo coge y se limita como a subrayar algo. No se realmente lo que esta haciendo. Pero parece olvidarse incluso de mi presencia.

Continuará por supuesto!

Autor: gervladimir


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Porno Gratis