
Sigo tocándome, jadeo.... Desabrocho mi blusa y pellizco mis pezones.
No puedo más...
Intento aflojar la presión de mis dedos, mmmmmm, no puedo, Amo, llama,
llama...
Abro los ojos y pienso que es un deseo de mi señor, que he recibido una
orden, que eso es lo único que debe contar y respiro hondo. Logro algo
de control y vuelvo a acariciar mi clítoris, lo pellizco suavemente,
un pequeño azote y una nueva oleada de placer me inunda.
En ese momento alguien intenta abrir la puerta, alguien espera para entrar,
evidentemente un hombre y suena el teléfono...
_Amo, me muero de vergüenza, susurro, hay alguien fuera, esperando...
_Córrete puta, ¡AHORA! y quiero un buen orgasmo, quiero oír
a mi perra
_Pero Amo...
_¿Quién eres?
_Su puta, su perra, su sumisa mi Amo
De solo escuchar su voz estalla mi placer salvajemente y grito:
_Amo, Amo, me corro, ahhhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhh
_Más fuerte puta, no te oigo
Me olvido del otro lado de la puerta, mi placer es suyo, grito, le digo lo puta
y lo perra que soy, me vacío en Él y para Él.
Jadeos, suspiros que acompañan el ritmo de mi corazón y mis entrañas.
Cuando llega el silecio mi Amo me pregunta si estoy bien y me ordena:
_Muy bien zorrita, vete al coche
Vuelvo a la realidad. Tengo que abrir esa puerta pero me paraliza la vergüenza
de pensar que hay alguien fuera. Me recompongo como puedo y sin pensarlo más
abro y salgo. Siento unos ojos que me atraviesan, bajo los mios y salgo apresurada
...
Atrás dejo miradas lascivas, comentarios morbosos y dos erecciones de
escándalo....Pienso cuando se lo cuente a mi Amo y sonrío complacida.
Me subo al coche y sigo mi camino hacia el hotel.
Llego enseguida, me acerco a la recepción, recojola llave de la habitación
y subo. Cómo no se lo que tardará en llegar dejo el neceser abierto
junto a la cama con las cosas que me ha dicho que lleve y voy a ducharme.
Me siento muy excitada y nerviosa.
Justo al salir del baño suena mi teléfono, le doy el número
de la habitación , me pongo el antifaz que, cómo siempre, mantendré
toda la sesión y me pongo a cuatro patas sobre la cama, como me ha ordenado.
Imposible dejar de pensar, de imaginar ....
Todos los sentidos alertas, el cuerpo tenso, en espera...
Los minutos se hacen eternos, la postura empieza a ser incómoda, la inmovilidad
pesada. Me esfuerzo en no desobedecer...
Oigo la puerta que se abre y se cierra tras Él, siento su presencia segundos
más tarde su mano acariciando mi pelo. Y su voz que lo llena todo:
_Muy bien perrita, así me gusta que seas obediente
Y sigue acariciando mi espalda, mi culo, mis tetas.... Tiemblo de emoción,
de placer, de agradecimiento. Pellizca mis pezones duros por la excitación,
mete los dedos entre mis labios húmedos y los lleva a mi boca para que
los lama.
Se separa de mi. Mi cuerpo se pone tenso y vuelvo a sentir como me humedezco,
la sensación de no saber lo que va a hacerme me excita. Da unas palmadas
en mi culo, me preparo, a mi Amo le gusta azotarme con su correa...
Empieza despacio y no muy fuerte, va calentando....Sigue un poco más
rápido, y más fuerte, aguanto el dolor, me siento suya y eso me
hace más fuerte.
Me da la vuelta, despacio y suavemente, masajea mis brazos, mis piernas y un
poquito mi coño lo que me hace estremecer de placer. Seguidamente me
ata a la cama en aspa, bien abierta.
_Ahora vamos a sacar esas bolas a mi perrita
Y su perrita se retuerce de gusto cuando siente esa lengua voraz entre sus empapados
labios, lamiendo y absorbiendo sus jugos....
Noto como toma el extremo de la cuerda y tira de ella hacia fuera con sus dientes.
La primera bola sale sin casi esfuerzo y vuelvo a sentir su lengua entrando
y moviendose dentro...Empiezo a gemir, quiero controlar ese orgasmo, prolongar
el placer. Aprieto la bola que tengo dentro pero me la saca de un tirón
a la vez que mete un dedo de golpe en mi ano. Me corro, no me aguanto. Pido
permiso cuando mi orgasmo ya ha empezado y oírle...
_Así córrete mi puta. Regálale ese placer a tu Amo...
Hace que mis gemidos se conviertan en gritos de placer, un placer que no acaba....
De pronto una mano retira tiernamente el pelo de mi frente sudorosa y siento
como unos labios se acercan y me besan. Me sobresalto porque su lengua sigue
pegada a mi coño sintiendo las últimas contracciones del orgasmo
que acabo de tener. Pero no me da mucho tiempo a pensar porque enseguida oigo
su voz, la voz de mi Amo, que susurra en mi oído:
_Ves perrita, una lengua es una lengua...Gracias Nadine, puedes quedarte o irte
ya si lo deseas