
Cerdita era una persona, al menos para todos . Para mi no podía considerarse una persona, era más bien era un animal, un animalito, una mascota.
Mi nombre es alberto casanovas,tengo 45 años y soy sacerdote de una iglesia del norte de buenos aires.Me decidi a seguir esta profesión producto de mis fracasos amorosos,como percibiran no soy muy lindo que digamos,ni muy despierto.
Hace dos semanas en uno de mis tantos dias de trabajo me dirigia hacia el confesionario y observe que aguardaban mi llegada 4 personas;dos ancianas,una mujer de unos 45 años,y una joven de 17 a 20 años.Confese primero a las dos ancianas,luego a la mujer,y por ultimo quedo la jovencita.La salude y comenzo a contarme sus pecados.Al principio todo lo que me confiaba era normal:discusiones con su madre,peleas con sus amigas o compañeras,engaños a profesores en examenes,etc.
Estamos en casa, tu perrita se encuentra a lado de su cama, siendo acariciando por la mano de su AMO, pequeñas caricias apenas rozan su piel, pero yo las atesoro cada una de ellas. Tú mi AMO estas viendo televisión, no hay nigún programa bueno por lo que decides que es bueno salir a dar un paseo...me informas de ello y me pides que me aliste que tú eligiras la ropa, entre tanto buscas en el guardarropa has encontrado la ropa perfecta para la ocasión, avientas sobre la cama una falda pequeñisima a tablones, con una blusa blanca (casi transparente) y unos zapatos de tacón muy altos
Salí un poco más temprano que de costumbre, con la finalidad de pasar a comprar las medias caladas que solicitó mi Dueño, y para ese fin acudí a la boutique de ropa interior que atiende el chico aquel que mi Señor permitió que me usara en alguna ocasión.
- Hola perrita, estoy deseando verte-
- Yo también amo-
- Te espero en mi casa a las 10, no llegues tarde. Las bolas chinas deben de estar en tu coñito, y nada de ropa interior.-
-Si amo.-
Mi hijo, mi Amo, me ha encargado que, mientras el prepara a su hermana, cuente lo que va a ser nuestro día de hoy. No se si podré en tan poco tiempo.
Mi Amo me acaba de preparar y acicalar a mi. Primero me ha repasado la depilación con gran esmero, consecuencia de lo cual luzco un suave, delicioso y aromatizado pubis donde destacan mis prominentes labios exteriores bien cerrados, sin asomo de los interiores.
Como ya les he contado, a lo largo e mis experiencias he probado diversos tipos y tendencias sexuales. A mi recuerdo llega aquella bella mujer sadomasoquista, que luego sería "mi perra en brama".
En el 98, cuando terminaba el servicio social en una Dependencia Gubernamental, hubo cambio de mandos. A la cabeza del Departamento Administrativo en el que me desempeñaba llegó una nueva jefa.
Había faltado a mi Señora, mi conducta impropia de un buen sumiso la había enojado, y sabía que tendría que recibir un castigo, un correctivo que me llevara a la buena senda de la sumisión. Lo que realmente me dolía era contrariarla, pero mi temperamento a veces impulsivo me llevaba a manifestarme de forma poco adecuada.