
Esperando estoy la hora de nuestro encuentro.
Tendida en sábanas de blonda y satén.
Sensual y seductora, afrodisíaca, desnuda.
Salvaje, ángel y demonio que te hace perder la cordura.
Soy lumbre, veneno letal.
Lujuria, infierno en el que te quieres quemar.
Lenta cae la noche sobre el ardor de mi vientre.
En un vaivén de ola y danza cuando te veo llegar.
Y me tomas de la mano
Y subes mi cuerpo y me enredas en tu cintura.
Tus labios navegan sobre los míos
Y siento tu mano ardiente atendiendo al llamado de mi carne.
Goza mi cuerpo.
Acúnate entre mis pechos.
Inunda tu lengua de mi aroma
Y báñate en la fuente húmeda de mi placer.