Un día cualquiera laborable, después de terminar mis horas de trabajo diarias, y con el cansancio y estres acumulados, (a mi novia solo la veo los fines de semana, y eso para mi no es suficiente sexualmente hablando) me dispongo a pasar un buen rato de relax y copas en un chalet que hay a las afueras de mi pueblo, el otro día lo descubrí en Internet, y los precios son muy asequibles, cuatro chicas y dos de ellas españolas maduras, que es lo que iba buscando, harto ya de extranjeras jovencitas a las que les tienes que enseñar como se folla. Llegue al destino, y la verdad, estaba algo nervioso porque anteriormente había estado en puticlubs, pero nunca en una casa particular, a la vez tenia esa necesidad y hambre sexual que me empujaba hacia dentro de la casa. Llame al timbre y me recibió una chica brasileña, joven y de muy buen ver. Educadamente, con una sonrisa, y dos besos en las mejillas muy calurosos me invito a pasar, a la entrada que conectaba con un gran salón y unos sofás que parecían muy cómodos.
-Siéntate amor, y ahora saldrán las chicas para que elijas-, me dijo la muy zorra.
-Estupendo guapa-, le respondí algo nervioso todavía.
Mientras ella llamaba a las chicas yo miraba alrededor, decorados, etc... curioseando.
Y mientras salían las 4 chicas en el salón se puedo escuchar una bomba en mi corazón, y en una de las chicas, una bomba de nerviosismo, de no saber que hacer, reír o llorar, correr o quedarte y apechugar. Era ella, la mujer madura que mas me había puesto en la vida, la madre de familia que tenia a todos engañados diciendo que trabajaba en una casa limpiando, la pelirroja resultona y morbosa, la madre de mi novia, mi suegra.
Ella al verme levanto la ceja, uno de los gestos que mas cachondo me ponía de ella, y con la boca entreabierta no dejaba de mirarme, con el semblante serio, muy serio, y era normal, estaba alli para ponerle los cuernos a su hija, pero ella tampoco quedaba de ángel precisamente, era prostituta, y engañaba al marido y a toda su familia.
-Bueno a quien elijes mi amor-, me pregunto la zorrita brasileña.
- A esa- , señalando a mi suegra de 40 años, que salio cn un TOP corto, una minifalda, unas medias transparentes que les hacían unas piernas preciosas y unos taconazos. Esa pelirroja de 1'60 de estatura, culona y delgadita a la vez, y no muy guapa, pero con una cara de morbosa y puta impresionante.
- Muy bien chico, síguela hasta la habitación-, dijo la brasileña.
Una vez dentro de la habitación empezó el espectáculo.
-¡¿Se puedes saber que haces aquí carbrón?!-, exclamó mi suegra algo cabreada.
- Vine a tomarme una copa solo y...- dije mientras dudaba y me recuperaba de tal shock, pero rápidamente recordé que ella también estaba haciendo mal, y no me corte,
-¿bueno y tu?, es lo ultimo que me esperaba de ti- le dije nervioso pero sin pausa.
- Yo estoy aquí por las siscurtancias, no hay trabajo en ningún lado, y bien sabes que estamos pasando una mala racha económica en la familia, me hace falta el dinero rápido, y lógicamente, no voy a decir que soy prostituta a mi marido e hijas-, me dijo ella clara y contundente como ese par de tetas que estaba deseando de comerme.
- Pues yo necesitaba despejarme, y tu hija, lleva 2 semanas sin darme sexo entre una cosa y otra, estoy que me subo por las paredes, y no podía aguantar mas-, le dije con las misma seriedad y claridad.
. Entonces tendremos que hacer un trato- , dijo mi suegra.
- ¿Que trato?, el pregunte.
- Tu no dices nada sobre mi y yo no le digo a mi hija que eres un putero- me propuso mi suegra.
- Muy bien, pero fuera aparte yo venia con un propósito, que era el de follar con una madurita, y lo quiero cumplir, quiero hacerlo contigo, y te pagare además, aunque no debería, pero seré bueno en ese aspecto.
- Perfecto, no tengo ningún problema, al fin y al cabo eres un conocido de hace mucho y todo quedara en familia.
Y así fue, mi suegra, la mujer que me ponia de comer todos los domingos en casa de mi novia, la que se sentaba al lado mía en el sofá a ver la TV, la tipica ama de casa que adora a su marido, allí estaba, desnudándose ante mis ojos mientras sonreía, una vez pasado los momentos de tensión.
- ¡No te vayas quitar las medias ni el liguero eh!, le dije mientras me acercaba a ella para abrazarla y darle un beso en los labios.
Empezamos a besarnos como dos novios, a enrollar nuestras lenguas y a mordernos los labios, mientras yo la cojía con suavidad de la cintura. Mi polla se estaba poniendo dura por segundos, aquello era impensable a la vez que increíble y excitante. Ella me desabrocho la bragueta, y se puso de rodillas, y sacando mi polla con sus dos manos mientras me miraba se la metió en la boca, y me hizo la mejor mamada que me han hecho en mi vida, la experiencia es un grado. yo de pie en aquella fría habitación, y ella de rodilla comiéndome la polla como una buena puta que era. La cojia de la cabeza y le apretaba contra mi, llegándole mi polla a lo mas profundo de su garganta, incluso le daban arcadas.
- ¿Eres así de bruto con mi hija?, me preguntó la muy zorra.
-No, solo contigo- le respondí mientras me agache y le pegue una cachetada en el culo fuerte, para que chupara mas.
La cachetada parece que la puso mas cachonda, empezó a comérmela salvajemente, y la tuve que parar.
-Quiero comerte el coño, quiero un 69- , le dije muy caliente.
Me tumbé en la cama y ella puso el coño en mi boca, rasurado, maduro y chorreando de flujo, mientras ella seguía comiéndome el nabo excelentemente, yo empecé a comerle la raja de arriba abajo, y a tragarme todo el flujo que tenia, era un animal, mientras le agarraba de las piernas con esas medias que tanto me excitaban, y le acariciaba los pies, ¡me faltaban manos!.
-Para que me voy a correr y no quiero que esto termine asi-, le dije, buscando ya la penetración total.
-¿Quieres meterla ya?, como me pongo...- me pregunto muy caliente y deseando de mas.
-Ponte encima y cabalga encima de mi nabo- le dije ya en plan borde y desatado.
Y asi fue, se puso encima mía de cuclillas y se la metió hasta dentro, empezó a botar como una perra en celo, y a chillar, mientras de vez en cuando se acercaba y me comía la boca, mientras yo le azotaba en el culo fuerte, y mas perra se ponia la puta, botando y pegandole en el culo.
- ¡Mi hija se lo tiene que pasar bomba contigo cabron!- me dijo mientras me follaba sin parar.
- Tu eres mejor que tu hija, ¡follas de maravilla!, le dije mientras cojia los billetes para pagarle el servicio.
Despues de un buen rato y sin querer correrme, un gran aguante, le propuse cambio de posicion.
-Ponte a 4 patas-
- Venga, pero darme fuerte, que me tienes como ni mi marido a logrado tenerme nunca- me dijo la muy zorra.
-Por eso sera que buscamos este tipo de emociones fuertes, porque con nuestras parejas nunca lo hacemos a lo bestia- le dije mientras me colocaba detras de ella para penetrarle.
- Te voy a dar el gusto de hacer algo que no le dejo ni a mi marido que lo haga, metemela por el culo, por eso que has dicho- me dijo mi suegra mientras respiraba alteradamente.
Yo flipando, agarre fuerte mi polla, y despues de lubricarle el ano se la meti poco a poco, hasta el fondo, mientras ella chillaba de placer y dolor a la vez, y una vez mi pene dentro empece a incrementar el ritmo, y a no dejar de pensar que me estaba follando por el clulo a las cuarentona de mi suegra, empece a tirarle los billetes por encima de la espalda y a meterselos por la boca, una forma original de pagarle y que me ponia cachondisimo. Ella chillaba mientras me pedia que le diera mas fuerte, y yo le pegaba cachetes en el culo fuerte, lo tenia rojo ya de tanto cachete, y cabalgaba en su culo como si se tratara de una yegua.
-¡No pares cabron correte dentro sin goma!, exclamo ella
Me quite rapido el condon y segui penetrandola fuerte, hasta que empece a correrme dentro de su culo, fue la experiencia mas maravillosa que he vivido en mi vida. Mientras me corria ella gritaba y empujaba para atras, para que se la metiera mas, yo gritaba como un cerdo, engachado a su culo y corriendome dentro....
Una vez termine la saque, y ella expulso para fuera todo el semen que le metie dentro, yo empece a comerle el culo mientras hacia eso, estaba totalmente alocado por la situacion.
Una vez terminado nos vestimos, ella tenia que seguir trabajando.
-¿Bueno que te ha parecido?- me pregunto ella riendose.
- Me he quedado con ganas de mas, ha sido la mejor experiencia de mi vida ¿volveremos a hacerlo?- le pregunte deseando de tener un si por respuesta.
- Cuando quieras, aqui estoy hasta nueva orden, pero siempre pagando, jeje- me afirmaba mientras sonreia.
- No te preocupes por el dinero ni por tu hija, este sera nuestro secreto- termine con esa frase la tarde-noche mas increible de mi vida.
Mi cuñadita y mi suegra, habra nueva fantasia proximamente.