2008-07-21 02:49:52
La alfombra era gruesa, caliente. Nuestros cuerpos desnudos estaban tendidos de lado, a contrapelo. Mi boca recorría tus muslos lentamente, cerca de tu sexo, tu boca hacia lo propio entre mis muslos
Tomé un par de pedacitos de hielo dentro de mi boca (fabulosas las refrigeradoras con Ice Maker), y sosteniendo uno de ellos con mis dientes comencé a pasarlo por tus muslos.
Las gotas del agua que iban quedando en tus muslos los perlaban como a la hierba la perla el rocío de la mañana.
2008-07-21 02:48:02
Fantasias…Infinitas…
Mis ojos se cierran, no aguanto, me muero de sueño… siento que voy flotando en una nube, que extraño, con lo despejada que estaba…
Abro los ojos, todo a mí alrededor es borroso, quiero moverme pero no puedo, noto que mis manos están atadas y mis piernas suspendidas y abiertas a la vez, solo alcanzo a observar mis pies. Trato de girar el cuello, para ver donde me encuentro, pero también lo tengo inmovilizado.
Escucho tu voz, siento como te acercas, estas parado al lado mío, mirándome desde arriba, desnudo y con una sonrisa picara. Intento hablar y me doy cuenta que mi boca esta amordazada, solo salen unos sonidos de mi garganta, inaudibles.
2008-07-21 02:46:51
Mi relación con mi pareja se pareja se remonta hacia unos 3 años, en el plano sentimental, día a día, comunicación todo es genial, pero en el sexo siempre había tenido la sensación de que algo me faltaba.
Mi opinión empezó a cambiar coincidiendo con la llegada del verano y la llegada de las vacaciones, aprovechando mi cumpleaños nos fuimos a un hotel k ya conocíamos y en el cual nos sentíamos muy a gusto. Para empezar la primera sorpresa, el hotel había decidido recompensar nuestra fidelidad con una suite, yo ya había planificado algunas fantasías que realizar en nuestra estancia pero en ese momento mi imaginación empezaba a volar hacia límites aun no explorados.
2008-07-20 15:15:10
Rosy, mi esposa y yo nos casamos jóvenes, de 19 años y ambos solo hemos tenido relaciones sexuales entre los 2. Nos conocimos en la prepa y nos flechamos, en cuanto la vi me cautivó y supe que sería la mujer de mi vida.
Ahora tenemos 33 años y hemos llegado a tenernos una gran confianza, pues hemos aprendido a compartir nuestros sentimientos y experiencias.
Rosy siempre se ha reprimido mucho en su sexualidad pero poco a poco ha ido venciendo su resistencia hasta llegar al punto este sábado pasado de confesarme una fantasía bastante morbosa para su forma de ser en la realidad, fantasía que no me ha hecho tanta gracia, porque eso de compartir a mi mujer (o por lo menos su boca) no me convence tanto, pero reconozco que yo tengo algo que ver porque he contribuido a irla pervirtiendo.
2008-07-20 15:13:26
Compartir a mi mujer
Es un deseo que tengo desde hace muchos años porque quiero ver a mi mujer como goza con otros penes.
Actualmente mi mujer tiene 42 años de edad y pese a estar gordita con el paso de los años, tiene unos senos hermosos, unas nalgas bellísimas que son un banquete a la hora de hacer el amor. Los años le han sentado muy bien.
Nunca se ha rasurado la rajita, de hecho la prefiero con sus bellos que son sumamente bastantes y que le dan un atractivo visual fascinante, sobre todo cuando se mojan con semen.
2008-07-20 15:11:30
No era mi intención acabar en aquella discoteca, pero cuando todo el mundo se empeña en ir al local de moda, no hay nada que hacer, así que tras esperar media hora por fin pudimos entrar. Mucha gente, mucho ruido, y nada de interés, por lo que me dirijo a la barra a tomar una copa. A la tercera el ruido ya no me importa, e incluso me parece reconocer el ritmo de una de esas canciones de regaetton que tan de moda están ahora. Me fijo en el ambiente. Y entonces te veo.
2008-07-20 15:06:07
Mi amigo Fran y yo habíamos estado trabajando en la nave industrial de Luis durante varios meses. Parte de la nave estaba ocupada por muebles que Luis almacenaba para su venta, pero la verdad es que andaba ocupado con otros asuntos, y por la nave no había aparecido en ningún momento en todo aquel tiempo.
Un día en que había quedado con Fran para trabajar un rato en nuestro proyecto llegué antes que él y me encontré a una jovencita sentada en una motocicleta frente a la puerta de la nave. No hay mucho más por allí aparte de la nave de Luis, una tienda de colchones y el supermercado Lidl, así que pensé que estaba esperando a alguien.
2008-06-16 01:25:49
Al Baño
Nos encontrábamos con frecuencia en el transporte colectivo, más nunca nos dirigimos palabra alguna, simple y sencillamente nos mirábamos y ella se limitaba a sonreírme de vez en cuando.
Yo siempre subía antes y bajaba después, por lo que cada ocasión que el transporte se acercaba a la esquina donde ella subía yo ya estaba esperando verla, no sé si ella también lo hacía, puesto que siempre iba sentado del lado de la acera y era probable que también ella me viera.
2008-06-16 01:20:19
Lo siguiente acaeció cuando nuestros héroes, la fiera amazona Latvia, acompañada de cinco guerreros enanos del reino de Korvelk cruzaban la casi impenetrable cordillera de Bombonirr en su rumbo hacia la Oscura Torre de la Necromancia, en las Llanura Abandonadas de Murmaria.
El grupo se refugió en una de tantas cuevas, al caer la noche, y encendieron una fogata. Los cinco enanos, barbudos, con sus pertrechos, hachas y rodelas, se acomodaron, junto a la escultural Latvia, cuya cabellera roja como el atardecer le llegaba a la cintura.
Comenzaron a contar anécdotas, todos ellos con más de sesenta años -eso es un poco más allá de la pubertad, para los enanos, como todo nerd amante de la fantasía épica sabe muy bien-, a excepción de la amazona, con veinte; narraban anécdotas pues, de batallas y aventuras pasadas.
2008-06-16 01:18:43
En mi mente tu imagen juega a perturbar mi tranquilidad. Ese trocito de piel que alcancé con la punta de mis dedos va haciéndose grande a medida que se oscurece el día. Son mis noches eterno delirio de pasiones imaginadas, besos robados, caricias perniciosas subiendo por la curva de tu espalda. Es tan grande el dominio que ejerces sobre mí que mis manos no me obedecen, y no paran de juguetear con mis pezones, intentando en vano que aparezcas para morderme.
Mi razón no puede parar los movimientos rítmicos que mis caderas ensayan, tan embriagada de tu aroma que soy incapaz de pensar y me muevo en la cama, rozando con mi cuerpo desnudo la calidez de las sábanas, como una gata en celo que necesita ser saciada.