2009-06-28 02:58:25
Esta es la continuación de la historia de Marcelo, Camilo, Danilo y Dillon. De nuevo la advertencia: esta es esencialmente una historia de sexo homosexual entre púberes. En este capítulo n o hay gota de sexo, puede saltárselo si desea... si no tiene edad legal para leer este tipo de relatos, o es ilegal en su localidad, no siga adelante. Otra advertencia, si no le agradan las relaciones homosexuales no lo lea tampoco.
2009-06-28 02:56:38
Hola, me llamo Richard, autor de "Loco fin de semana", "La familia de mi esposa", y ya hace un año "Un viaje interprovincial". Para los que la leyeron, recordaran que fue en mi época de adolescente en la que viajaba mucho ya que estudiaba en la ciudad de Arequipa, y mi familia vivía en la ciudad de Lima, así que cada vacación que tenía viajaba de una ciudad a otra, razón por la cual a raíz de haber conocido a unos amiguitos muy cachondos, me vi en medio de mucha aventuras sexuales en mis diferentes viajes.
2009-06-28 02:54:14
SIETE DIAS…SIETE NOCHES- I
LUNES, 15/06/2009 2,15 PM
¿Es usted guardia de seguridad?
No.
Entonces…¿esas esposas que lleva en la maleta…?
Noto la cara ardiendo como si alguien estuviese ahumándomela con un soplete. Aquí, en plena Estación de Atocha, recién llegado con el tren regional que ha dejado mis huesos cincuentones hechos papilla, con el móvil en la mano intentando ponerme en contacto con Manu, el sudor chorreándome paletillas abajo…y el chico encargado de controlar los equipajes, que está mirando fijamente la pantalla ante la que está sentado, y que intenta poner cara de póker- aunque la sonrisa traicionera le bailotea en su rostro apenas imberbe-, me hace la dichosa preguntita con voz más bien baja, pero que a mí me da la impresión que ha sonado por los altavoces de toda la estación.
2009-06-28 02:52:30
Óscar terminó de aparcar el camión, echó el freno de mano y se encendió un cigarrillo. Le gustaba relajarse después de un viaje largo, antes de descargar. Eran las cuatro de la tarde, y el sol pegaba con fuerza sobre el paisaje amarillento de Castilla. El nombre del pueblo, a estas alturas se la sudaba, era tan sólo uno más, cuatro calles mal puestas, un par de garitos y en los extremos algún mayorista de muebles. Los que le daban curro. Apoyó el codo en la ventanilla, se recostó en el asiento y dio una profunda calada. Mientras echaba el humo, oyó la voz del encargado que le llamaba a gritos. Puto impaciente, cómo se nota que no se había tragado los mismos kilómetros que él.
2009-06-28 02:50:10
Lo miré durante varios segundos con los ojos entrecerrados, casi sin escuchar lo que me había dicho sobre su jodida prueba.
-Quiero follarte –solté finalmente a bocajarro.
2009-06-17 07:34:38
Sólo hacía dos semanas del "Paso, esto es de maricones", que me había dedicado Juanfran al ofrecerme a él por última vez. Me había enojado bastante (y dejado bastante jodido, por desgracia, sólo emocionalmente) al decirme eso en su casa. Además, me había sentido extrañamente ridículo al subirme las braguitas y los pantalones después de incorporarme del sofá en el que había reposado mi cuerpo para exhibir mi pocito. Yo le había aliviado decenas de veces, le había enseñado a follar desde su más profunda torpeza, se la había mamado siempre que lo pedía y jamás le exigí nada, ni siquiera una paja…
2009-06-17 07:31:47
La luna destaca como una torta enharinada sobre el cielo, ya casi negro. En las lejanas montañas azulencas, ribeteadas en el rojo crepuscular, unas nubes algodonosas se apelotonan como ovejas trotando hacia el aprisco. El motor del jeep zumba y ronronea, lanzando algún que otro rugido al encarar una cuesta empinada. Un lucero parece que me guiña mientras intento distinguirlo a través de los cristales embarrados.
2009-06-17 07:28:37
-¡Cálmate, vamos! ¡Cálmate! –pidió mi padre a Cachu, que se agitaba debajo de él como una pobre lombriz.
-¡Me duele! ¡Ahhhhh! ¡Sácala! –se quejaba el chico.
2009-06-17 06:56:47
Leonardo tiembla entre tus brazos. Apoyas los labios en su frente sudorosa, intentas calmarle susurrándole palabras cariñosas, y, finalmente, abre un poco los párpados y te mira desorientado. Estás seguro que, en estos momentos, no sabe quién eres. Vistos tan de cerca, el color de sus ojos te parece violeta. No un violeta puro, sino como si se compusiese de la mezcla de dos colores. Su piel está recubierta de una costra de suciedad en la que el sudor deja regueros blanquinosos.
2009-06-17 06:54:45
Buenos días señores?, así comenzaba la conferencia que había estado preparando hace meses. La empresa en que trabajo me había solicitado crear un plan de negocios para una importante empresa internacional.