Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno

Webcam Porno


2011-01-11 19:47:57
Qué mejor forma de comenzar un año que saldando las deudas del anterior, o los anteriores, tenía la deuda con ustedes y conmigo de continuar un antiguo relato inconcluso muy comentado, dejé ese argumento, pero mantuve la temática sobre los avatares que atraviesa lo fraterno cuando ese vínculo sagrado empieza a ser permeado por el deseo...

Vamos a comenzar sin muchos rodeos, siempre, desde que tengo memoria, estuve enamorado platónicamente de mi hermano mayor, Ricardo, lo adoraba, lo admiraba, lo idolatraba, y él a diferencia de otros hermanos mayores no se aprovechaba de mí, ni me rechazaba, me protegía muchísimo, siempre fuimos muy unidos dado que hacíamos todo juntos, íbamos al mismo colegio, a natación por las tardes, aún yo siendo más pequeño de alguna forma me incorporaba a su grupo de amigos en nuestro edificio, él cumplía muy bien con esa responsabilidad tácita que nuestros padres le delegaron de hacerse cargo de mí, pues aunque no sea oficial, cuando los padres son ya bastante mayores a la hora de tener un hijo, de alguna manera los hermanos mayores terminan ocupando un lugar intermedio paterno-fraterno, y siempre está esa idea de preparación para el caso en que alguno de ellos llegue a faltar.

De los muchos recuerdos agradables que tengo de nuestra adolescencia, uno de los que está más arraigado, es de algo que pasó en la celebración posterior al cumpleaños número 18 de Ricky, para esa ocasión mis papás tuvieron que hacer un viaje repentino, así que la fiesta que montamos con nuestros amigos no tuvo límites, ya cargaríamos después con los regaños y los castigos, ambos tomamos mucho de muchos tipos de alcohol, yo ya tenía 14 años y estaba apenas comenzando a tomar y a fumar, así que me puse al pedo muy rápido, él si tomaba mucho más así que aguantaba más, era ya de madrugada cuando muchos se habían ido y los que no, estaban dormidos, estabamos jugando un poco dentro de la piscina y entre una y otra mariconería para molestarnos el uno al otro, nos dimos unos piquitos en los labios y nos metimos un poco de mano, nada fuerte, fueron quizás menos de 5 segundos pero a mí me pareció eterno, y la verdad no podría decir quién comenzó, a mi me encantó pero estaba consciente que era una jodedera de hermanos, en un momento Ricky cayó en cuenta de lo que estaba pasando, se separó de mí mostrándose algo cortado y pocos minutos después se fue a dormir instándome a hacer lo mismo, al otro día no comentó nada, yo dudaba que se acordara y en verdad para mí no pasó a mayores, con él también siguió todo normal.

Ricky terminó el bachillerato y desde siempre tenía pensado estudiar Derecho, iba a extrañarlo en nuestro colegio, donde yo seguiría unos años más, pero igual seguiríamos viviendo juntos y cuando yo me graduase esperaba ingresar a la misma universidad que él, o por lo menos esos fueron mis planes hasta que pocos días después nos juntó a mis padres y a mí en la sala de nuestra casa para comunicarnos que había decidido irse a cumplir el servicio militar.

Nos cayó de sorpresa, pero mi papá lo apoyó, pues él también lo había cumplido, y mi mamá y yo no, mi mamá asustada de que le pasara algo y yo porque ya desde entonces era profundamente antimilitarista, y obviamente porque no quería separarme de él, pero su decisión ya estaba tomada, dijo que necesitaba un tiempo para formarse como hombre, conocer otras cosas, servir a la patria y otro montón de pendejadas, yo no le creí ni dos palabras de lo que decía y me puse muy molesto con él, dejé de hablarle, él intentó al principio reconciliarse conmigo, diciendo que sólo eran dos años y que luego volvería y bla bla bla, ante mi falta de reciprocidad se alejó también y dos meses más tarde se fue, lo entrenarían en Barquisimeto por 6 meses y luego lo asignarían a alguna circunscripción militar, como serviría en el ejército era probable que lo asignaran a zonas fronterizas o por lo menos alejadas de las áreas urbanas, poco después de su partida, casi que como un síntoma, tuve mi primera relación sexual y homosexual y fue justamente con su mejor amigo, Patricio, vecino nuestro y un año mayor de él, que, paradójicamente para mi declarado antimilitarismo, para ese momento estaba cursando el 1er año como cadete en la Academia Militar, desde ahí comenzó mi vida sexualmente activa, siempre con hombres algo mayores que yo, más o menos de la edad de Ricardo, y con una y otra cosa que me recordara a él.

A Ricardo, durante esos dos años lo ví contadas veces pues efectivamente siempre lo asignaron a lugares fronterizos, hablamos poco por teléfono y cuando lo hacíamos la conversación era bastante seca y se sentía el malestar, en un permiso que tuvo vino a la casa y nos presentó a una chama con la que estaba empatado, ella era valenciana, de su edad, estudiante de Publicidad y la conoció cuando estuvo en un mes de entrenamiento en esa ciudad, esa relación siguió un tiempo, aún cuando lo siguieron asignando a otras localidades y al culminar el servicio, cuando todos esperábamos que regresara a la casa, de nuevo nos reunió para notificarnos que había decidido quedarse en Valencia para mudarse a vivir con su novia y comenzaría a trabajar de día en la compañía familiar de su nueva novia y a estudiar de noche Ingeniería Industrial en la universidad, pues esa carrera era mucho mejor pagada en esa zona, se mudaron y no sé si sorpresivamente o no, unos meses después su novia quedó embarazada de morochos, como era de esperar poco después los padres de ella comenzaron a hacer los arreglos para la boda, antes de que la barriga la hiciera ver muy ajustado el blanco vestido.

Nuestra relación nunca fue la misma después de eso, dejé de hablarle un tiempo y él no trató de hacer nada para mantener el vínculo, eso me dolió más, desde entonces comencé a tener muchas relaciones, incluso paralelamente, tenía mucho sexo y una vida social muy activa, pero no me sentía lleno, cuando me desinteresaba de un tipo lo dejaba y ya, yo fui caballero de honor en su matrimonio, fui al nacimiento de sus hijos y en verdad que me caía bastante bien Corina, su esposa, y quería mucho a mis sobrinitos, eran una belleza, y con él ya no me llevaba tan mal pero nada que ver con la forma en la que éramos antes, visto desde afuera podría parecer que en lugar de ser mi hermano él fuera mi cuñado, y que sólo mis sobrinos me vinculaban con él.

En otro orden de cosas, sobre mi homosexualidad, yo nunca me encargué de disimular ni de ocultar nada, si bien no hice algo así como salir del clóset en uno de esos terribles episodios melodramáticos, de alguna forma todos, incluso mis padres estaban claros de mis relaciones con mis "amigos" y ya, un día lo hablé más abiertamente con mi mamá, naturalmente, no confesándome sobre nada, y luego supongo que ella habló con mi papá y quizás con mi hermano, pues con mi papá hablé luego sobre eso y fue mucho más receptivo de lo que creí, aunque con su estructural conservadurismo me sugirió casi ordenándome que hiciera lo que quisiera pero sin hacer nada demasiado "público", con mi hermano no hablé directamente, pero sí hablaba con su esposa sobre esos, mis temas, casi que delante de él, él no intervino nunca pero sin duda ya todo estaba claro, seguimos con nuestras vidas y si bien ya no me dolía tanto su lejanía si tenía cierta nostalgia de nuestra relación en el pasado, y lo que más me incomodaba era ese no saber qué pasó, porqué hizo las cosas que hizo para distanciarse, así de repente.

Un día íbamos a celebrar el 50° cumpleaños de mi tío en la posada de mi tía en Cata con nuestra familia, iba a ser una especie de reencuentro familiar sobre todo porque mi tío se iba a mudar definitivamente a Panamá así que era una especie de despedida de él y de nuestros primos, yo llegué primero pues estaba en Maracay ese fin y Ricardo llegó después pues venía de Valencia, su esposa estaba enferma y no pudo ir y sus morochos estaban con su abuela materna, comenzó a llover y hubo un derrumbe en la carretera de acceso por donde vendría nuestra familia así que no pudieron pasar y se tuvieron que quedar en la casa de mi abuela en Maracay, mi tía autorizó al encargado de cuidar la posada para que nos dejara la llave y se tomara ese fin de descanso, así nos quedamos los dos solos en la casa de la tía, yo salí y pasé varias horas afuera, fui a comer algo, luego a caminar bordeando la playa y luego el pueblo, por ahí conocí a unos chamos y me quedé en su grupo conversando y tomando, entonces me topé con mi hermano que andaba también dando una vuelta pero solo, lo vi, me vió y sólo volteé y seguí hablando con mis amigos, entonces se acercó y se presentó a sí mismo como mi hermano y sin más ni más se metió en el grupo y comenzó a conversar, lo hizo por joderme, yo me corté y me arreché, poco después dije que me iba a la casa porque me estaba sintiendo algo mal, me jalaron un poco de bolas, sobre todo el chamo que me estaba cayendo más, pero al final se quedó quieto cuando le di mi teléfono y le dije que me llamara al día siguiente, me fui a caminar hacia la casa cuando sentí que alguien se acercaba, volteé y era Ricardo, seguí caminando hasta que me alcanzó.

- Que pasó?, no te gustó el chamo que te estaba cayendo?, lo dejaste algo colgado- Dijo así sin más
- Quizás si no me hubieras interrumpido... - Dije luego de unos segundos algo aturdido por su pregunta sobre mis intimidades
- Yo no hice nada, sólo me acerqué a hablar un poco con el grupo de amigos de mi hermanito, además no le estabas parando muchas bolas,  si no te gustó el chamo no me eches la culpa a mí je je- Siguió extrañamente confianzudo para los años que teníamos de distancia
- Pues no tengo ganas de hablar de mis intimidades contigo...- Salté casi con una pataleta
- Sí, no has tenido muchas ganas de hablar de nada conmigo desde hace un buen tiempo
- Ah tienes razón, perdóname por irme dos años al monte a cumplir el servicio militar y al terminarlo quedarme viviendo en otra ciudad y de repente casarme y tener dos hijos...
- Yo tenía que hacer mi vida David, mi familia...
- Incorporando a algunos y sacando a otros, por lo visto
- Yo nunca te saqué, no podría
- Pues lo has disimulado muy bien
- No entenderías porqué tomé esa decisión de irme en aquel momento, desde allí una cosa fue llevando a la otra, conocí a Corina, me casé y tuve a mis hijos, las cosas fueron cambiando mucho, tú fuiste cambiando mucho y cada vez teníamos realidades más distintas
- Tienes razón Ricardo, tú te hiciste un hombre, todo un macho soldado en el monte, luego un hombre de familia, serio, promisorio ingeniero, trabajador, con mujer, hijos, casa y perro, y yo un chamito maricón, promiscuo y fiestero, hippie, mesero en un bar y estudiante de Filosofía, tienes razón, de qué más podría hablar un señor como tú con alguien como yo?
- No digas eso David, jamás he visto nada de lo que haces como algo malo, ni tiene nada que ver el que seas... bueno... seas...- Dijo mientras se detenía, daba un trago a su cuba libre y se sentaba en una roca que hacía parte del dique del malecón, mirando al negro profundo y estruendoso del Caribe a esas horas de la noche
- Maricón, Ricardo, dilo, no me ofende
- No, gay, homosexual, o como sea... Nunca te apartaría de mí por quién eres...
- Entonces por qué?
- Por quién soy
- A qué te refieres?, no te entiendo
- No sé si quiera seguir hablando de esto, es mejor dejar todo como está- Dijo ya más perturbado y amagando con levantarse de donde él mismo se había sentado, con algo de dificultad pues el ron estaba haciendo sus efectos en el organismo de mi hermano
- No sé si es mejor para tí, pero para mí no, ya no es posible que seamos los hermanos que fuimos alguna vez, pero por lo menos necesito saber qué pasó, porqué decidiste irte de esa forma, poder darle algún sentido a tu salida de mi vida- Lo detuve por el brazo, con un contacto firme y decidido, ya casi olvidado entre nosotros, pero que le dió a entender que irse y dejar esto a la mitad no era una posibilidad

Encendió un porro de marihuana que se sacó del bolsillo, le dió una calada y me lo pasó, tenía ya bastante tiempo sin verlo fumar marihuana, la última vez que lo hice le pedí que me diera a probar y no quiso, según él estaba muy pequeño para eso, por lo visto ya estaba lo suficientemente grande ante sus ojos, le dio otro trago a su cuba libre y comenzó a contarme algo sobre un amigo suyo, algo menor que él, dio muchas vueltas pero la cosa iba tomando un tono que no me imaginaba, al parecer en aquel tiempo, cuando él tenía 18 años comenzó a tener una relación con este amigo, sólo sexual, tan clandestina que nadie se enteró, nadie podría, no dejaron indicio alguno, me dijo que se sentía entonces y se siente ahora heterosexual, pero que ese chamo le generaba una lujuria que no podía saciar con sus numerosas novias y amantes de esa época, era algo distinto, casi visceral, que le hacía sacar cosas de sí mismo, agresivas, dominantes, que a ese chamo le gustaban pero que cuando se asomaban en alguna relación con una mujer siempre eran mal recibidas, me contó que con este chamo hizo cosas que luego nunca más repitió, ni con un hombre ni con nadie, le pedí que me dijera su nombre pero no quiso, y la verdad tampoco podía ubicar a algunos de sus amigos como co-protagonista de ese cuento, pero muy probablemente sería alguno conocido por mí.

- Está bien, tuviste un escarceo homosexual en la adolescencia, y por eso decidiste irte, dejar todo y alejarte de mí, qué culpa tenía yo de eso?- Traté de cortar no sé muy bien si para ir al grano o para que dejara de calentarme la cabeza con su relato
- Ninguna, pero tampoco estabas ajeno... bueno, este... -se silenció al menos un minuto tratando de decidir entre continuar o no- nuestra relación siempre fue muy cercana, tanto afectiva como físicamente, lo recuerdas?- Preguntó, por primera vez haciendo un breve contacto visual desde que comenzamos esa conversación
- Sí, yo siempre estaba sobre tí, te adoraba, casi que eras mi mayor juguete- Sonreí tontamente al recordar aquellas sensaciones
- Pues a mí también me gustaba mucho que estuvieras sobre mí, jugando, apretando, acariciando... me gustaba demasiado...
- Qué me estás queriendo decir Ricardo?
- Nada, no quiero decir nada, estoy algo borracho, me voy a la casa- Dijo en un arrebato de energía en el que se puso de pie de un solo impulso y comenzó a caminar, yo me quedé paralizado por las palabras no dichas que rondaban mi cabeza pero que por anónimas no eran menos obscenas y evidentes, me quedé en el lugar mientras él comenzó a emprender hacia la casa, no demasiado rápido
- Que carajo me quieres decir Ricardo?!!- grité a la distancia- qué porque te estabas cojiendo a un carajito comenzaste a verme de otra forma?!!, acaso te empezaron a dar ganas de cojerme a mí también?!!- dije ya empezando a encabronarme por el advenimiento repentino de cosas de mi infancia que jamás imaginé

Entonces volteó de repente, no sé si por miedo a que alguien escuchara lo que yo gritaba, lo que era improbable pues estábamos solos con la luna de testigo, o por rabia al escuchar de mi boca lo que la suya no se atrevía a pronunciar, pero se vino casi que en dos zancadas hacia mí y con su mano derecha abarcó con firmeza mi mandíbula inferior con dos de su dedos obstruyendo el movimiento de mis labios, me vió con los ojos aguados y algo enrojecidos y una hiperventilación que denotaba que no era un momento nada fácil para él, me miró fijamente alternando entre mis ojos y mis labios por unos segundos, con una expresión que me asustó un poco.

- Sí, David... sí!!, era lo que querías escuchar?, sí!!, sí lo pensé, lo pensé muchas veces, cuando te metías en mi cama a hurtadillas y te dormías abrazado a mí, cuando con tus jueguitos cabrones no dejabas de molestarme, tocarme aquí, apretarme allá y luego salías corriendo, sí sentí ganas de cojerte, soñé con hacerlo, con convertirme contigo en el animal que era con él, apropiarme de tu cuerpo según me lo pedía mi sangre, mi hombría, lo entiendes?, no, no lo entiendes, no eres como yo... yo sabía de lo que era capaz cuando la lujuria se apoderaba de mí y prefería matarme antes de tocarte un pelo, de hacerte daño, de destruirte la vida, de herir a mis padres con algo tan bajo y tan sucio como eso, me sentí como un animal, como una bestia infrahumana, un monstruo y esa noche cuando estábamos tan cerca, jugando a flirtear en la piscina, cuando estuve a punto de dejarme llevar, me dí cuenta que la única forma era irme, alejarme, no tenerte cerca, me lo merecía por ser un pervertido que no era capaz de ver a su propio hermanito como lo que era, sino como un pedazo de carne con huecos para dar placer, dejé toda mi vida para castigarme por eso, a veces deseando que en esos montes me alcanzara una bala perdida... ahora qué?!!, me vas a seguir reclamando que me fui feliz y campante a hacer mi vida?!!, tú no tienes idea de nada carajito!!, no sabes lo que es estar jodido!! así que no me vengas con discursitos melodramáticos haciéndote el hermanito ignorado, en toda esta vaina el único que importabas eras tú y por eso dejé toda mi vida, mi casa y mi familia, por cuidarte... de mi...- Dijo cuando el quiebre de su voz dio paso a un gemido lastimero tan doloroso como nunca oí uno antes, que precedió a su desplome en el suelo arenoso de esa solitaria calle donde ya habiéndolo sacado todo no le quedaba más que llorar amargamente por la pérdida del secreto de su vida

Yo simplemente me quedé petrificado, allí, junto a él, sin poder mover un músculo, me parecía irreal todo lo que acababa de escuchar, era como incorporar a mi niñez toda una constelación de cosas que nunca imaginé, cosas que por un lado teñían con un manto de vergüenza y asco mis recuerdos, que me repugnaba, pero que por otro lado me hacían saberme deseado por él, desde siempre, de esa forma tan visceral y carnal que a él tanto le atormentaba, y ahora, en el presente, me dejaba con el foco completamente girado con respecto a un par de horas atrás, sí, sabía lo que "quería" saber, pero no sabía qué hacer con eso, y menos con él ahí llorando desplomado a mis pies en el suelo de una calle solitaria, traté en un par de ocasiones que mis músculos me obedecieran, mis rodillas se flexionaran, mis brazos se tendieran hacia él, pero era imposible, era como si estuvieran atados por hilos invisibles que no me dejaban tocarlo, finalmente sólo di la vuelta y justo antes de comenzar a caminar de nuevo hacia la playa sólo pude susurrar un casi inaudible: "Perdón..."

Autor: Arquetipo17


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Porno Gratis