En una de esas veces, vì que pasó un chavo como de 21 años, delgadito, blanco de piel y guapito, que se me quedó mirando mucho, le sostuve la mirada porque pensé que a lo mejor èra algún cliente del negocio en que trabajo y que poca atención les ponía por estar casi siempre en mi oficina.
Veo que sigue su camino, pero volteaba insistentemente, no le dí importancia al hecho, yo seguí disfrutando de mi helado sentado a pierna cruzada en pleno relax.
Vuelve a pasar el chavo nuevamente, igual, con su mirada clavada en mí, por lo que ya se me hizo mucha casualidad, me sonríe levemente, y yo igual, al parecer èso lo animó a acercarse y me dice:
-Me puedo sentar, estás solo?
Aunque había más bancas desocupadas, escogió la mía para sentarse.
-Adelante, estoy solo, no hay problema, hay lugar le digo.
-Hola, me llamo Alejando.
-Yo Martín, le digo, por inventar un nombre, ya que no sabía por donde iba el tiro
-Mucho gusto me dice.
-Igualmente Alex, te puedo llamar así, no?
-Claro, no hay problema, me gusta que me tutees, que haya confianza entre nosotros.
Ah chinga! Pensé yo, si nos acabamos de conocer y éste ya anda de confianzudo, voy a seguirle el juego a ver que pedo.
-Anda tu esposa por aquí? me dice.
-Soy soltero, no tengo esposa ni novia, por èso estoy solito comiendo mi helado, le respondo.
Se le iluminó el rostro al oír èso y me dice:
-Y porqué no tienes novia?, si eres guapo, me dice.
-Ya ves, le digo, en parte así estoy bien, sin tener que rendirle cuentas a nadie, ir a donde quiero y hacer lo que quiero con quien quiero, amo mí libertad.
-Órale!!! , exclama y me dice, ésos son huevos, soltando ambos la carcajada.
-Le pregunto yo, y tú, tienes novia o que onda?
-Tenía pareja, pero acabamos por celos.
No había duda, el chavo èra gay y me lo estaba diciendo ya directamente, ya que el término pareja se usa más en persona del mismo género.
-Celos de parte tuya o de él?
-Se sacó de onda con la respuesta que le dí, a lo que le respondo que no hay problema, que no me asusto si es gay, que aparte está guapo y que no se nota que sea de ambiente.
Ya relajado y en confianza me empieza a platicar sus penas, que a los 18 años fuè iniciado por un compañero de la escuela al que quería mucho, pero él solo lo usaba como pasivo para satisfacerse sexualmente, llegando muchas veces a humillarlo delante de sus amigos, pero que por amor le aguantó mucho hasta que se cansó, que luego una persona mayor entró en su vida, que lo quería mucho, lo trataba muy bien, lo único malo es que la persona estaba casada, y tenían que andar a las escondidas y casi siempre terminado en un motel, no podían verse en un lugar público por el temor a que al Sr. lo pudiera ver a algún conocido y luego fuera con el chisme a la casa, por lo que hizo un balance de su vida y cayó en la conclusión de que solo èra su amante y no podía aspirar a más, dando por terminada la relación con dolor de su corazón.
Que por depresión llegó a tener encuentros esporádicos con otras personas, las cuales solo buscaban placer momentáneo, no importándole ser solo un objeto, que muchas cosas las hizo por desprecio a si mismo, luego intentó otra relación con un chavo que conoció en un antro gay, pero que siempre èran escenas de celos que le hacía su pareja a donde iban porque volteaban a verlo, y pensaba que les andaba coqueteando, hasta que una amiga lo canalizó con una psicóloga para poner su cabeza en orden.
Me quedé pasmado con su historia, porque algo similar me pasó a mí hace años, por lo que me sentí identificado con él y le pregunto:
-Porque me cuentas todo èsto si me acabas de conocer?
-Porque me gustaste desde que pasé por primera vez, y te me haces buena persona, y no creo equivocarme, ya que me escuchaste en mis problemas que te conté y no me juzgaste ni pusiste cara de espanto como cuando se lo platiqué a un amigo de confianza.
-Órale, pensé yo, hasta psicólogo salió el chavo.
-Es que… sabes… a mi me pasó algo igual hace años, le digo.
-Me gustaría me dieras la oportunidad de conocernos un poco y ser amigos o más si tu quieres, tengo mucho amor para dar, pero no tengo a quien, me dijo.
Se me rodaron unas lágrimas, porque como caído del cielo me llegaba alguien a mi vida sin que yo lo buscara en algún chat de ligues (que solo sirven para coger y adiós).
Le pregunto si tiene prisa para ir a platicar a un lugar mas tranquilo, y me dice que no tiene nada que hacer, que me puede acompañar a donde quiera, incluso dormir conmigo si así lo deseo, que lo que más quisiera en éste momento, es dormir abrazado de alguien y sentirse protegido.
Nos dirigimos al estacionamiento donde había dejado mi auto y nos fuimos al departamento en que vivo, en el trayecto pone la mano en mi muslo y lo aprieta y me dice:
-Gracias por darme la oportunidad de conocerte, déjame demostrarte mi amor, no
tengas miedo de que por ser joven aún, no sepa amar a la persona que tengo a mi lado.
-Veamos que pasa, es muy pronto para hacer planes, le digo, y le aprieto su mano.
Llegamos al departamento en que vivo, y me dice:
Que bonito depa tienes, se ve cómodo y buena decoración.
Estuvo viendo las figuras que tengo y algunas fotos en cuadros en las paredes, le ofrecí un refresco y empezamos a ver el álbum de fotos y me preguntaba de los lugares en que estaba y lo guapo que me veía en las fotos y cosas así, estábamos sentados juntos mientras le explicaba los lugares de las fotos, cuando en una de ésas se voltea y quedamos con el rostro a escasos centímetros uno del otro.
Nuestros ojos se quedaron fijos, notando su mirada llena de ternura, con ése encanto cuando uno anhela algo y llega, sin decir nada, acercamos nuestros labios y nos fundimos en un apasionado beso, el álbum de fotos al piso fuè a dar, mientras con nuestras manos recorríamos el cuerpo prodigándonos caricias mientras quedaba recostado encima de él.
-Me gustas mucho, me dice, no me equivoque al verte en la banca de la plaza, tu eres la persona indicada que me dijo una gitana en mi lectura de mano hace poco.
-A ver, como está èso? pregunté.
Y me dijo que hace poco estaba sentando en una banca de ésa misma plaza, triste por no tener a nadie a quien amar y recordando sus fracasos anteriores, cuando una gitana se le acerca y le dijo que le iba a leer la palma de su mano y que no le iba a cobrar nada, que podía preguntar lo que quisiera si tenía dudas y vería que no le iba a mentir.
Que puso su mano y sin que le dijera nada, la gitana le empezó a decir las cosas como si las estuviera leyendo en éste relato, a lo que él se quedó pasmado ante lo que le dijo, y que también le comentó, que en ésta misma plaza dentro de poco iba a conocer a alguien que será muy importante en su vida, que es una persona mayor, y que le preguntó que como iba saber quien èra el indicado, y que le dijo que solo siguiera a su corazón, que el lo iba a guiar, y que sin decir más, se retiró del lugar, que cuando quiso reaccionar para preguntar más, ya no la viò por ninguna parte
De las veces que anduvo por la plaza, ponía atención a las personas, pero que cada quien iba en su mundo, y que no le había llamado la atención nadie hasta hoy que me viò sentado.
Me quedé sorprendido por lo que me dijo, porque a un amigo hace tiempo le hicieron una tirada de caracoles unos santeros y le dijeron lo mismo, y ya tiene varios años con su pareja.
Le dije que primero nos demos la oportunidad de conocernos para ver en que podemos quedar, pero que por lo pronto fuéramos amigos, y que si no tenía problemas en su casa, se podía quedar ésa noche, que hay 2 recámaras y que puede dormir en una, a lo que me dijo que le iba a avisar a su abuela con quien vive, que la veía por la mañana , que se iba a ir al antro con los amigos para que no se preocupara, y que si le permitía, le gustaría dormir en la misma cama conmigo….
CONTINUARÀ