Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno

Webcam Porno


2010-06-21 05:17:28
Te quiero en lencería roja, bien sexy, bien provocativa... Sabes que provocas en mi una erección instantánea, lo sabes... y tengo que bajarme la bragueta por ti, porque si no, no me quedo a gusto... Porque si no, mis botones estallan, porque si no, quiero liberarme y explotar, y qué mejor forma de explotar que viéndote... Mmmhhh...

Te imagino aquí delante, con este conjunto de encaje y transparencias. Quiero que te excites conmigo, que mojes ese hilo leyéndome, imaginando que estoy haciendo mientras te escribo... Como desearía verte mientras lo lees, mmmh…
 
De hecho, quiero que te pongas el conjunto rojo ahora, un conjunto sexy... Póntelo, si no puedes, lee este relato más tarde... HAZLO AHORA...! PONTELO! Quiero que te excites conmigo, que mojes ese hilo leyéndome, imaginando qué estoy haciendo mientras te escribo... !Léelo vestida en lencería sexy, por mi...!
 
Te acercas, el ruido de tus tacones me pone loco. Te quedas a escasos metros de mí, estás disfrutando provocándome, yo disfruto observándote, mientras mi mano no puede evitar acariciar mi abultada entrepierna... Te tocas para mí, recorres con tus manos tu cálido cuerpo, calidez que se vuelve húmeda mientras lo haces... Observas mi cara de perverso, notas como mi pecho sube y baja cada vez más fuerte, debido a mi respiración cada vez más intensa. ¡Cómo me aceleras!
 
Te acercas un poco más, tan cerca que puedes rozarme. Te pones frente a mí, quieres que vea el conjunto de hoy. Lo miro al detalle. Los tirantes adornan tus hombros, tus pechos están cubierto por dos copas que se han vuelto mis enemigas al estar justo ahí, impidiéndome la visión de esos pezones color chocolate... Las transparencias visten tu torso, intuyo tu ombligo, me excita tu ombligo, el pasaporte a otros agujerito del que quiero beber. Más abajo, tu tanga, fino, se transparenta algo de ti, ese algo que comienza a empaparse. Lo que más me gusta es que es por mí. Un puente de insinuación va de tus caderas a tus medias, medias de encaje... el aderezo perfecto. Las recorro con mis ojos, arriba y abajo, una y otra vez, mientras tú no dejas de moverte de forma sensual delante mío, intentando guiar mi atención donde tú quieres... Por último tus zapatos de tacón me excitan sobremanera... No necesito tocarlos, la simple visión de tus pies vistiéndolos hace que un cosquilleo eléctrico recorra mis pelotas... Coges mis manos, y las colocas en tus muslos (tócate mientras me lees). Te acaricio detrás de las rodillas y voy subiendo acariciando la fina tela que decora tus piernas. Mis manos suben y experimento una sensación de nervios al notar que tus medias se acaban y que más arriba están tus nalgas, el calor invade las palmas de mis manos... Me miras, te gusta que te acaricie el culo, ¿verdad? Así sentado, con mi boca tan cerca de tu sexo, notas mi aliento y te estremeces... Un escalofrío sube por tu pecho... Mientras con una mano amaso ese culo que tanto me gusta, la otra tiene curiosidad y toca la tela que cubre tu sexo, húmeda, salada... Una comprobación que me ha puesto a mil... Estas tan cachonda! Haces lo mismo, y pones tu mano en mi paquete... Lo notas tremendamente duro. No quieres que sufra por ti, así que desabrochas mi cinturón y bajas mi bragueta para bajar los pantalones por debajo de mis rodillas... Mi bóxer está muy prieto, incluso ves que algunas gotas ya han salido de mi capullo. Lo miras con deseo, tragas saliva, esa cálida saliva que quiero que pongas sobre mí... Sin dejar de mirarte a los ojos, me bajó también el bóxer y mi polla sale como un resorte...

En ese momento, te giras mostrándome tu culo a dos palmos de mi cara... !Quieres seguir excitándome, más todavía! Esa dulce tortura, este conjunto resalta tus curvas... !Buff, que calor! Abro tus nalgas (hazlo como si estuviera ahí), quiero conocer a otro nuevo enemigo, ese estrecho hilo que te roza, ese estrecho hilo que te penetra, ese estrecho hilo que lame tus flujos cuando no lo hago yo... Acaricio tus espalda, te tomo de las caderas y arrimo tu culo a mi boca, beso tus curvas, te muerdo ligeramente. Mi lengua no aguanta dentro de mi boca, así que sale para probarte...! Mmh...! Cuanto más pruebo de ti más quiero...
 
Juego con mi enemigo, ese hilo húmedo que ya se ha llevado parte del néctar que me pertenece... Lo noto húmedo entre mis dedos, lo dejo a un lado, y mi boca ocupa su espacio (notas mi lengua, son tus dedos... o quizá mejor, la lengua de tu novio, de tu marido, de tu pareja, hazlo real! Mi lengua juega contigo, tus labios húmedos reciben con gusto a mis húmedos movimientos... Separas tus piernas para mostrármelo, te colocas para que tu coño quede lo más cerca de mi boca. Lo deseas con todas tu ganas... Lamo la parte interior de tus nalgas, mientras acaricio tus ingles... Recorro con mis dedos tus labios, juego con la húmeda suavidad de tu coño, más húmeda y más suave cuando meto mi lengua en ti... y mis dedos te penetran. Te agachas para mirarme entre las piernas, y ves mi dura verga, en ocasiones acompañada por mi mano que se mueve arriba y abajo movida por la excitación, y mis huevos calientes, deseosos que los enfríes con tu saliva...

Al ver esa polla tan dura, te giras, la quieres ver de cerca. Al darte la vuelta, te acerco hacia mí, y meto mis dedos entre tus caderas y tu tanga, para bajarlo hasta los pies. Tú me sonríes, me miras con picardía... El tanga te favorece tanto... La ropa interior que llevas remarca tus curvas, siempre lo he pensado. Tienes estilo, y un cuerpo de infarto... Pero aunque te favorezca la lencería, en este momento quiero favorecerte yo a ti, comiéndotelo… Así que acerco mi boca a tu entrepierna, está tan caliente… Me encanta. Cuando beso tu coño, gimes, me encanta escucharte gemir… Me excita sobremanera… Entonces, saco mi lengua y la paso, lamiendo tus labios jugosos, húmedos… que se vuelven más húmedos con la saliva que te aplico y que mezclada con tus flujos, la mezcla es totalmente afrodisiaca para mí…

Estas disfrutándolo tanto, subes una rodilla y abres un poco más las piernas para ofrecerme un mejor acceso a tu sexo. Tu tacón me roza la pierna, me gusta sentir que te has puesto tan sexy para mí… Mientras saco mi lengua intentando llegar más y más lejos dentro de tu piel, me acaricias el pelo. Me encanta sentir que te gusta, que me animas a que siga con tus manos en mi cabello.

Gimes, jadeas y tu respiración se vuelve más y más profunda… Miro hacia arriba, veo tu cara de placer entre tus tetas… Veo como te muerdes el labio, tragas saliva… Veo cómo echas la cabeza para atrás y te dejas hacer... La visión de tu cuello me encanta, tu piel tan suave… Así que alargo mis dedos y acaricio tu cuello, no sin antes entretener mis manos en tus tetas engalanadas por esa ropa interior que viste con tanto estilo.

Mis dedos en tu cuello, cerca de tu boca. Los buscas con tus labios y los besas. Te los metes en la boca, los succionas… ¡Mmmh, qué sensación, cómo me gusta…! Tu lengua jugando con mis dedos, noto tu humedad y tu calor, una humedad y un calor que estoy deseando tener en otra parte de mi cuerpo. Tú me provocas más aún, y tomando mi dedo índice lo chupas y lames, con los ojos cerrados, pasando tu lengua por todo lo largo de mi dedo, y metiéndotelo por completo en la boca. Miras hacia abajo, y ves mi polla hinchada, con mi capullo apuntando para ti. Me acaricio las pelotas, porque quiero que lo hagas tú. Me comienzo a masturbar porque quiero que me la chupes y te metas todo este trozo de carne entre las piernas. Sé que lo deseas, y yo también lo deseo.

Entonces, me besas y te pones de rodillas frente a mí. Me miras, agarras mi polla con una mano y te lames los labios, sabedora de que ese helado es para ti, un helado largo y sabroso, un helado con dos bolas que masajeas sin dejar de mirarme. Te gusta ver mi cara de disfrute. El placer que te he dado, me lo quieres devolver con creces.

Comienzas a subir y bajar la mano, notando la dureza de mi verga. Mueves la muñeca intentando ponerme más cachondo y que mi polla se ponga todavía más dura, pero es casi imposible. Así que te decides a metértela en la boca. Abres la boca y lentamente veo como mi polla se pierde entre tus labios. Noto el calor, mmmhhh, y de nuevo el aire cuando la sacas de la boca, para de nuevo sentir el calor y de nuevo el aire… Entra y sale de tu boca suavemente pero con ritmo. Tus labios rozan todo mi tronco al salir y al entrar y me empapas de saliva cada centímetro de mi dura verga. Te miro, me vuelve loco mirarte cómo me la comes… Mmmhh… Y me vuelve loco también que me mires mientras lo haces…

La sacas de tu boca, y la observas tan erguida, tan caliente, tan mojada por tu saliva. Ahí de rodillas, separas las piernas y te la imaginas por un momento en tu culo. Cierras los ojos y lo imaginas tan fuerte que parece ser real. Pero no. Frente a ti, mi cara de depravado y mi polla deseosa de que le dediques unos minutos más. Así que sacas la lengua y la colocas bajo mis pelotas para subir lentamente, muy lentamente por mis huevos y todo lo largo de mi mástil hasta llegar a la bandera, roja, jugosa, bien gordota, por la que pasas tu lengua haciendo círculos y te la metes en la boca para succionarla con dedicación. Mmmh, eso sí que me vuelve loco. De nuevo, haces el recorrido de abajo a arriba con el mismo final feliz varias veces. Poco después, notas mis huevos anhelantes de ti, y les dedicas unas intensas lametadas. Tu lengua juega con ellos, a lamerlos, a moverlos suavemente dentro de mi caliente escroto. La piel suave de mis pelotas te invita a seguir lamiéndolas una y otra vez, te gusta la suavidad de mi sexo depilado y a mi me gusta la suavidad de tu lengua endiablada. Succionas mis pelotas, quieres tener las dos en la boca al mismo tiempo, para sentirte llena. Con gran esfuerzo lo consigues… mm, qué sensación… Mi polla te vigila desde arriba, y allí te diriges pasando tu larga lengua por todo mi camino, sacando la lengua tan fuera que tu boca queda vacía, situación que aprovechas para engullir completamente mi gorda polla.

La noto tocando tu campanilla, hasta el fondo. Te lo agradezco pasando mi mano por tu pelo. Mi polla por completo dentro de tu boca. Poco a poco la sacas y comienzas a hacerme una felación de campeonato, arriba y abajo, pausadamente pero sabiendo lo que haces. Con ese movimiento al final de cada sube-baja que me pone como un animal. Lo sabes, está claro que lo sabes. Te acaricio la cara, los labios, me gusta sentirlos en mi polla, pero también en mis dedos. Verlo todo de cerca, sentirte de cerca por completo… Por mi parte, deslizo mis manos por tu cuello para acariciar tu suave piel, piel que se extienda hasta tus tetas donde se pierden mis manos por debajo de tu bra.

Mis dedos habilidosos se cuelan por el espacio que deja tu piel y la tela que los cubre para tocarlos, cogerlos al peso y rozar tus pezones. Tú, no paras de hacer lo que más me gusta mientras yo te acaricio… Quiero ver lo que estoy tocando sin tapujos así que retiro los tirantes hacia los lados viéndolos caer por tus hombros para quedarse a la altura de tu antebrazo. Tus tirantes quedan ahí atrapados ya que no pareces dispuesta a dejarlos pasar, ya que eso implicaría soltar la polla que tienes en la mano y a la vez en la boca. ¡Es tu tesoro! No lo quieres dejar ni un momento, pero yo quiero ver tus tesoros también. De forma rápida, pasas los brazos y tus pechos todavía cubiertos ahora están más accesibles, ya que tus tirantes quedan sueltos a la altura de tus axilas. Sigilosamente, como si estuviera robando a un cascabelero, mis dedos buscan tu sujetador para descapotarlo como un coche deportivo. Casi al mismo tiempo, las copas que cubren tus pechos hacen "click" para vencerse hacia adelante y dejar ante mí tremendas tetas. Me relamo, las miro, me encantan tus curvas. Tus pezones color café apuntan hacia mí peligrosamente. Mis manos se deslizan para tocarte las tetas, para tomarlas con las palmas de mis manos, mientras tu boca no deja de succionarme. Mmmhh… Noto tus duros botoncitos en mis manos, y te los toco con las yemas de mis dedos… Te gusta, gimes con la polla en la boca.

Me recuesto hacia atrás, quiero disfrutar de ti por completo. No quiero hacer nada más, sólo disfrutar de este momento. Te miro, disfruto mirándote… sintiéndote…

Me miras y acercas tus tetas a mi polla, el mero roce hace que me retuerza en mi asiento. Levanto la pelvis, quiero acercártela como nunca. Colocas mi verga dura y venosa entre tus tetas, esa piel tan suave me abraza, con el calor de tu pecho. Y tú sin dejar de mirarme, aprietas tus calientes tetas contra mi ardiente verga. Caliente con caliente igual a supercaliente, así estoy yo. No puedo escapar, tampoco quiero, me tienes atrapado. Entonces, comienzas a moverte arriba y abajo, llevándote contigo ese trozo de carne con cada uno de tus movimientos. Me estás pajeando con tus preciosas tetas, esas tetas que me encantan mirar. Tú lo sabes. Me vuelves loco. Me masturbas suavemente, llevándome al límite, oh siiiiiiii…. Mis pelotas envidiosas reciben una caricia de tus manos… Mmmhhh, estoy a 100. Mi capullo bien hinchado se coloca de broche en tu cuello. Como me gustaría que lo llevases todo el día, yo no me canso de tenerte así. Me encanta esta imagen…

Mientras lo haces, mientras atrapas mi polla con tus pechos subiéndolos y bajando, te invade una sensación. Quieres tener esta polla dentro de ti, ¿verdad?

Separas un poco las piernas, las abres, no me quieres soltar, pero quieres hacerlo para que me ponga detrás de ti. No sabes lo que quieres, lo quieres todo… Sintiéndolo mucho, veo como te levantas… quería que ese momento fuese eterno, correrme sobre tus tetas quizás, no lo sé. Estoy demasiado ido como para elegir…

Te giras, ese tremendo culo frente a mi cara de nuevo… Mmmh, lo muerdo… y te gusta. Me das la otra nalga para que no me quede con las ganas y poco a poco, te vas sentando… Justamente sobre mi polla, sin meterla… Mmmhhh, noto tu calor…noto tu humedad… pero no me noto dentro. Juegas conmigo, ¡qué mala eres! Te mueves como si fuera un cojín, cogiendo posición. Yo, tomando el papel de sofá, me acomodo para ti, buscando que mi polla encaja perfectamente en tu húmedo coño, que está gritando a voces, que me quieres dentro… Mi polla queda entre tus labios, justo entre tus labios, todo a lo largo, y tú me empapas de arriba abajo, como un perrito caliente, que se sale de su pan, bien untadito en kétchup y mostaza… Tu es salsa es mucho mejor… Sube y bajas, rozando tus labios por toda mi polla, arriba y abajo, mojándome entero. Cuando llegas a la punta, tienes tentación para metértela toda, las tienes. Te noto indecisa cuando bajas, y piensas "por qué lo me la habré metido" en cada bajada. Respiras profundamente…. y vuelves a subir… Tras tus malvados juegos, te tomo de las caderas con una mano mientras con la otra apunto con mi polla bien alto. Quiero que te la metas… Quiero follarte. Cuando mi capullo está en lo más alto, coges el mensaje. Y poco a poco, tu coño va absorbiendo mi enorme polla. Mi capullo se abre paso entre tus labios, ¡qué sensación! Y entra poco a poco… Mmmmmmhhhhh, ¿notas como tus carnes se abren? Yo noto como te abro. Sólo mi capullo, subes y bajas, me matas… Mi prepucio hinchado arde, y se me baja el calor hasta las pelotas. En ese momento, tú te sientas hasta el final con las piernas juntas, y gimiendo como una perra, te metes toda mi verga hasta la pelvis. Te gusta, a mí más… Toda mi polla dentro de ti, tu coño me calienta por completo… Mmmh, muévete… Vamos, pero ahí te quedas, disfrutando de este llenado, disfrutando de mi polla, disfrutando del calor, DISFRUTANDO… Comienzas a moverte en círculos con esas caderas de latina que me vuelven loco… Mi polla se mueve a tu ritmo, noto tus paredes… Mmmhhh, muévete más… Tú te mueves más pero sigues haciéndolo en círculos, mientras apoyas tus manos en mis rodillas. Tienes el control, pero yo estoy descontrolado. Te cojo de las caderas y te indico el ritmo que quiero, arriba y abajo, arriba y abajo, arriba y abajo…. Te dirijo, sigues mis instrucciones a la perfección. Subes, bajas, subes, bajas a un ritmo rápido, el que yo te marco, el que yo quiero, es que busco, pero a la vez, el que quieres tú, el que buscas…

Miro tu espalda, tu piel suave, morena a escasos centímetros de mi cara, me gusta tu piel. Te toco, te acaricio la espina dorsal… Al mirar hacia abajo, veo como mi verga se pierde entre tus nalgas para aparecer inmediatamente después. Jodeeeeer…

Sigo marcándote el ritmo, arriba y abajo, con mis manos en tu cintura, sigo guiándote, sigo apretándote para coger tu cuerpo y elevarlo en cada sacada y dejarlo caer en cada metida. El sonido se mezcla con tus jadeos, con mis intensas respiraciones e invade toda la habitación. El sonido del chapoteo "plas, plas, plas" hace de coro… Miro tu cuerpo botando sobre mí, tu pelo negro haciendo ondas en cada movimiento, una imagen que marca, una imagen que guardo…

Tus gemidos se acompasan con los míos, en un vaivén de caderas, en un vaivén de sensaciones, en un vaivén de cuerpos que me pone como un auténtico animal.

Veo un taburete, justo al lado del espejo. Sin sacarla, me levanto metiéndotela más dentro si cabe y con paso de siameses, te llevo hasta él. Te pido que te sientes. Ya sabes a qué me refiero. Te sientas y dejas el culo ligeramente fuera. Este taburete está hecho a mi medida. La diferencia de altura ahora es inapreciable. Yo no puedo evitar separarme un poco y mirar tu culo abierto para mí, tu coño sediento al borde del precipicio esperando que vaya yo y te folle. Te miro la cara y las tetas, a través del espejo, que está justo en frente, pero sin apartar mi mirada de esas nalgas y ese coño, y ese agujerito prieto que me está llamando. Me acerco, me sientes detrás, sientes tu vacío, sientes que yo tengo algo para llenarlo.

Mi punta hace diana, y poco a poco entra en tu sabroso coño. Observo tu cara en cada centímetro que te meto. Me gusta ver tus expresiones al recibir tamaña polla. Me encanta ver cómo cierras los ojos y te muerdes los labios mientras te penetro. Me gusta ver cómo tragas saliva, mientras tu coño se traga completamente mi verga. Me gusta verte disfrutar, eso está claro.

Te la meto una y otra vez desde atrás, mientras te agarro de las caderas…. Me encanta mirarte ya sea a través de una webcam, una foto o a través del espejo. Me gusta mirarte, me la pone más dura todavía. Tu cara de placer me vuelve loco y me entran ganas de follarte más y más duro. Ahora te agarro más fuerte, para que no te caigas del taburete, para clavártela lo más dentro posible, para llegar lo más lejos que pueda. Te agarro de las tetas mientras te follo por detrás. Pegas tu espalda a mi pecho... Quieres sentirme por completo.

Notas mi aliento en tu cuello, aliento asesino, de película de terror, te pone la carne de gallina. Quiero atravesarte, zorrita mía. Cierras los ojos, te dejas llevar por el placer… Miro hacia abajo, y tu culito se abre, tu agujerito color café, se abre y se cierra en cada embestida… "Igual tengo que llenarlo", pienso. Acaricio con mi dedo tu ano, lo toco, lo notas, te gusta. Mmhhh. "Esto es lo que me voy a follar ahora", sigo pensando.

Tu culito prieto me llama. Hoy utilizaré lubricante. Pongo un poco en mis dedos. Al acercarse mi mano a tus nalgas, tu culito se abre para mí… Masajeo tu agujerito, meto la yema de mis dedos. "¿Mi polla entrará en un agujero tan pequeño?", me pregunto. Ahora, lo vamos a comprobar.

Cojo mi polla con la mano, apunto y acerco mi polla a tu culito. Mi capullo aprieta y aprieta para abrir tu agujerito. Cuesta un poco, me gusta que cueste. El lubricante ayuda, pero aún así, no va a ser fácil metértela por el culo. Aprieto, va entrando. Noto tus músculos, noto tu presión. Me quedo ahí quieto, con mi capullo dentro de tu culo, unos segundos. Miro al espejo, estás esperando que te la meta toda. Sonríes de forma nerviosa, sabiendo lo que te espera. Te quito la sonrisa metiéndotela toda por el culo. Abres la boca, coges aire. Me quedo dentro viendo tu cara, viendo tu boca abierta, con esa expresión de miedo que se te ha puesto de repente.

Noto como tu culito aprieta mi verga como un anillo, noto exactamente en la base de mi polla una presión extrema. La saco poco a poco notando esa sensación de aprisionamiento, y la meto de nuevo de forma violenta. Un quejido. Un gemido. Todo junto. Acaricio tus redondas nalgas con mis manos, unas caricias suaves y unas acometidas violentas, una mezcla extraña que adoras. Comienzo a bombear con ritmo, mi polla entra y sale de tu culo una y otra vez, mientras miro tu dulce cara en el espejo. Te observo de arriba abajo. Tu cuello, esa piel que me encanta. Tus tetas de diosa, de un tamaño ideal para mis manos, se mueven al ritmo que yo marco. Tu ombligo, ese botón que te hace humana. Y más abajo, tu monte de Venus hinchadito. Más abajo tienes algo más, pero me lo acabo de follar, lo tengo a mi alcance por detrás. Y tu culito, me estoy follando ahora mismo.

Subo el ritmo, mi polla se hunde en tu culo una vez más, y otra, y otra, y otra… y notas mis pelotas golpeando en tu coño. En cada embestida, mis huevos se mojan más y más con tus cálidos líquidos. Me encanta esa sucia sensación. Mmmh, estás chorreando… Me miras a los ojos, yo te follo el culo y mientras tú, me follas con la mirada. Estoy a 1000. Voy a correrme.

Te agarro del pelo, echando tu cabeza para atrás. Quiero destrozarte el culo. Quiero que recibas mi leche bien caliente. Lo estás deseando, ¿verdad? Subo mi ritmo, un ritmo animal. Aprieto los dientes. Miro tu cara de viciosa. Te tengo, eres mía. Cierro los ojos, no aguanto más. Me viene, me viene…

Tú eliges el final, tú eliges donde quieres que me corra…

(el final lo pones tú, escríbelo en comentarios, estoy deseando leeros)

Autor: Cinetiko


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Porno Gratis