Desde que la conocí en la Escuela de Idiomas supe que había algo entre los dos que hacía que nos entendiésemos. Ella es una mujer de unos 40 años, morena, pelo corto, 1.65 cm de estatura y un buen culito apretado, en fin físicamente normal pero su inteligencia se convierte en el mejor de sus atractivos. Nos conocimos cuando yo era estudiante de segundo curso con mi mujer y algún tiempo después iniciamos una relación de amistad que duraría bastante tiempo.
Desde que conocí a mi cuñada siempre tuve fantasías eróticas con ella, pero debí esperar pacientemente hasta tener la ocasión de poder convertirlas en realidad. La verdad tanto ella como quien es hoy mi esposa son dos mujeres diametralmente opuestas, pero igualmente bien dotadas. Las dos irradian sexualidad y al principio creo que bien podía haber elegido a cualquiera de las dos. Mi esposa es muy espontánea y mi cuñada sabe reservarse las cosas, pero en el fondo son tan ardientes la una como la otra. Mientras fuimos novios con mi esposa, vi que no tenia chance con mi cuñada quizá por los prejuicios propios del parentesco de hermandad que existía entre las dos, sin embargo notaba que cuando le hablaba se ponía nerviosa, aunque a decir verdad yo también experimentaba la misma sensación.
Todo comenzó el día que ella ingreso al sitio donde yo laboro les diré que trabajo en una televisora y como se pueden imaginar la cantidad de chicas hermosas que hay en estos sitios muchas y buenísimas.
Como les comente yo de buen mozo no tengo nada mido 1.68 de estatura peso 70 Kg y en realidad soy muy feo para el gusto de las damas por ese motivo es más interesante este relato ya que es el sueño de todos los que como yo somos algo inseguros de nuestra persona.
El partido de soccer había terminado perdiendo nosotros 1 a 0. Fue un gol por penal el que decidió nuestra suerte y a pesar de lo que digan yo venía buscando el balón y no los pies de nadie. El otro chico se cayó por su cuenta, sin ninguna zancadilla, intentando así obtener el deseado penal y claro al convertirlo ya en los descuentos del segundo tiempo se produjo la desigualdad y ganaron.
Era una masajista especial. Me la había recomendado una amiga porque decía que era casi milagrosa, que te hacia desaparecer cualquier dolor que tuvieras. Te descontracturaba a la perfección y en pocas sesiones te solucionaba cualquier problema que tuvieras.
Todo esto empezó la mañana de un Viernes de mediados de Septiembre de 2003. Hacía bastante calor, pero el climatizador del coche aún permanecía desconectado y me limitaba a dejar entrar el aire por las ventanas medio abiertas mientras rodeaba Valencia rumbo al sur.
Lo que me llevaba al sur era el deseo de darle una sorpresa a Marisa, una chica al parecer bastante atractiva y sensual que de forma curiosa había conocido en Internet. Solo la había visto en algunas fotos, una de ellas en bikini, y en ellas la encontraba muy guapa, con una bonita sonrisa, morena, con una melena larga y ondulada, de cuerpo estilizado y con unas sugerentes curvas francamente proporcionadas... ¡vaya! que no le faltaba de nada.
Ya contaba con algunos problemas con mi automovil pero por lo ajetreado de mi agenda no tuve tiempo de ir a la agencia a revisión, cosa comun en tiempos actuales, carro nuevo y no te duran ni 6 meses bien cuando ya te dejaron por alguna razon.
Yo soy una chica de 25 años y tengo novio desde hace tres años. Con el practico el sexo de vez en cuando pero nunca habia sabido lo que es disfrutar realmente hasta que fui a la despedida de soltera de mi prima.
Mi nombre es Patricia, soy castaña, 1’68, ni gorda ni delgada, y tengo buenos pechos. Yo no disfrutaba demasiado con mi novio en nuestras sesiones de sexo, pensaba que era un problema mio, que no sentia esa pasión tan intensa. Pero hace un mes aproximadamente mi prima me invito a su despedida de soltera. Ibamos a cenar a un restaurante y luego a un bar donde bailan los boys. A mi nunca me habia excitado demasiado ir a estos sitios, soy un poco vergonzosa, pero por no hacer un feo a mi prima, decidi asistir.
Mi marido debía trabajar aquella tarde pues se aproximaban las fechas navideñas. Así pues me quedé sola en casa cuando después de comer llamaron a la puerta de forma insistente.