2008-10-15 12:52:46
Algo tienen los días de diciembre que nos hacen sentir diferentes. Se percibe en el aire un ambiente distinto. Algo inexplicable, pero que nos penetra poco a poco en el alma, en el corazón, e invade nuestro espíritu.
Es una euforia indefinible. Un afán de convivir con nuestro prójimo. Un desprendimiento desinteresado que nos incita a obsequiar a los demás con nuestras virtudes, libres de egoísmo.
2008-10-15 12:47:18
Los fantasmas del ayer son recuerdos dolorosos del presente.
Que difícil se me hace no llorar mientras escribo, mientras plasmo el sentimiento de vacío, un desierto construido en mi interior.
Porque así me encuentro ahora, en plena y absoluta soledad llena de hastío, de memorias, de recuerdos y delirio, atormentada por tu sombra, por lo que fuiste, por lo que eres y por todo aquello que serás.
2008-10-15 12:42:25
Ese que vá por ahí, pensando sólo en tí, ése que ayer sorprendí en medio de un motín callado y mirando lejos, ése indigente que me vé desde el espejo, reclamando del pasado algún pedazo, chapoteando su fracaso en el mar de los recuerdos.
2008-10-15 12:39:47
Y le conocían como Ángelo da Morte. Giordano D’Angelis, alias Ángelo Ferrara, alias Giorgio Simoni, alias Giordano Tadelli, alias Ángelo da Morte, era uno de los sicarios más buscados por la Interpol. Sospechoso de más de una treintena de asesinatos sólo en Europa, su sello era la más absoluta pulcritud. Ni una huella, ni un cabello, ni un testigo. ¿Balas? Cuando las había, sólo dejaba una. No le hacían falta más. Ponerse a tiro de su rifle de francotirador era condenarse a muerte. Pero el cuerpo a cuerpo no era tampoco un punto débil del Ángel de la Muerte (si es que ese ser, a medio camino del hombre y la leyenda tenía algún punto débil), y ya había perdido la cuenta de las gargantas que había atravesado a cuchilladas.
2008-10-15 02:01:56
Entre las dos paredes de un cañón, el tramo es cada vez mas estrecho...
Me siento como los persas en las Termopilas...
Miro a una pared y a otra... Entonces lo veo escribirse en la de mi derecha... Reza así:
2008-10-15 02:00:13
Entre las dos paredes de un cañón, el tramo es cada vez mas estrecho...
Me siento como los persas en las Termopilas...
Miro a una pared y a otra... Entonces lo veo escribirse en la de mi derecha... Reza así:
2008-10-14 13:40:15
Hace poco más de un mes y gracias al grandísimo calor que hay en este momento en Uruguay, mi esposo y sus amigos deciden pasar el fin de semana a orillas de un gran río que baña nuestro departamento.
Uno de sus amigos tiene una lancha bastante grande que puede llevar hasta once personas.
Los amigos de mi esposo son o casados o con novias, pero todos con pareja, por lo que deciden invitarnos a todas a pasar todo el fin de semana en un gran lago que forma el río, donde nadie va por lo difícil de acceder al lugar.
2008-10-14 13:37:49
Me dijeron: "Mariela, nos gusta tus jeans, nos gusta como te aprietan el trasero" Siempre me gustó usar los jeans ajustados y a la cadera. No se exactamente por qué, pero me sentía segura. Hasta ese momento: Pía y su novio me desvestían con la mirada y se habían atrevido alabarme de una manera tan vulgar que me dejó paralizada. Yo no tenía dónde sentarme así que me quedé parada frente a ellos, mientras me observaban. Pía le comentó a su novio: "tócala por debajo, a ella le gustará ahí". Él se acercó a mí y pasó su mano gruesa por entre mis piernas y dijo: está caliente por aquí abajo. Pía respondió: "está completamente caliente, idiota. ¡Mírala!, es una morena delgada, de piernas largas, de cabello largo, ondulado y castaño; ojos de chocolate". Yo me sonrojé ante la descripción que hacía Pía sobre mí, pero mi reacción fue menos notoria que los suspiros de placer que solté al sentir una mano robusta acariciándome la vulva. Sentía que el clítoris me explotaba por dentro; a través de mi bóxer y la áspera tela del jeans. ¡Mmm! En ese momento, el novio de Pía agregó: "olvidaste mencionar sus caderas. Sus caderas son exquisitas".
2008-10-14 13:36:15
Aquella noche, después de lo que pase con el taxista y su ahijado, situación que les comente en mi anterior relato (Ahora si perdí todo el control), cuando los dos salieron del apartamento, me metí a la ducha, y mientras me bañaba repase lo que había vivido ese día, y sobre todo esa noche.
2008-10-14 13:34:40
Somos un matrimonio de 50 y 47 años, y llevamos 25 años de casados. Mi mujer sigue siendo atractiva pese al paso de los años, pero el tiempo y la monotonía habían enfriado nuestras relaciones íntimas, al menos en lo que a mi se refiere. Buscaba nuevas experiencias y finalmente, pese a la reticencia de ella, conseguí realizarlas casi por casualidad, consiguiendo meter en nuestra cama a dos amigas suyas con las que gozamos de un encuentro tan morboso y mágico que me es imposible recordarlo sin que se me ponga dura. Dicho encuentro fue seguido de otros, y aun hoy,muchos meses despues, seguimos viéndonos de vez en cuando en la intimidad, con el total desconocimiento de sus maridos.
2008-10-14 13:32:44
El efecto de las sales de litio que debo ingerir cada ocho horas ha disminuido; el pabellón donde me encuentro recluido está en calma; es más de media noche y el enfermero encargado de proporcionarnos las dosis en el horario indicado debe haberse quedado dormido, por lo que yo aprovecho este breve espacio de lucidez para describir esta terrible historia y así descargar la conciencia del tremendo peso que ha llevado a cuestas, desde el día que el destino me llevó a vivirla. Todavía me horrorizo al recordarla y hasta me parece increíble haber sido partícipe de aquella orgía. Mis ideas están algo confusas: vagamente recuerdo que mi amigo René y yo, después de ingerir ciertos tragos, contactamos con un par de chicas que nos parecieron completamente desinhibidas y dispuestas a secundar cuanto propusiéramos. De momento la idea era ir a encerrarnos a mi departamento a escuchar música y disfrutar la estadía, disfrutando de cuanta bebida fuera posible. Si la ocasión se prestaba veríamos algunas películas eróticas por alguno de los canales de paga de la televisión; una vez que estuviéramos en confianza llevaríamos a la práctica todo lo que nuestras parejas permitieran y así gozar al máximo del encuentro. Pero el proyecto se vino abajo pues las chicas encontraron mejores prospectos y para completar el cuadro, René se vio afectado por un problema cardiaco que padecía y que lo obligó a retirarse a buscar ayuda médica, así que no tuve más remedio que refugiarme en la barra del primer bar que encontré a lamentar mi desventura. Esa noche la suerte no estaba de mi lado, ya que otra chica que encontré en el lugar donde llegué, con la que compartí algunas copas, se despidió con una sonrisa amable cuando llegó la persona que esperaba.
2008-10-13 13:05:05
Hola, mi nombre es Alicia. No importa mi edad actual, sólo diré que los hechos que os narraré a continuación, sucedieron hace unos treinta años en un país extranjero, que no viene al caso revelar.
En aquella, época, finales de los setenta, vivía con mi novio, Diego, en un una pequeña ciudad. El país, había sido tomado unos meses antes por los militares, mediante un golpe de estado. Mientras yo era de nacionalidad española, él era oriundo de allí. Era delgada, de un metro sesenta, poco pecho, y creo que bastante atractiva, según me decían.