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2010-04-09 05:22:44
No sabía hasta ese momento que implicaba ese tipo de propuesta, realmente no decía nada, pero también implicaba muchas situaciones, sobre todo por lo sucedido el día anterior y que yo imaginaba iba por esa dirección.

Esa noche no pude conciliar el sueño, al principio sentí mucha rabia, sobre todo por la situación y la forma en que se presentaban las cosas, estuve así como unas 3 horas, pero después el no saber nada, en luchar entre la posibilidad de que ayudaran a mi esposa en su trabajo de forma real y sin buscar nada a cambio era lo que mantenía mis nervios sin explotar, pero rápidamente esas ideas se desvanecían para dar paso a las situaciones en las que mi esposa se veía cediendo a esas propuestas que lo más probable no fueran tan decentes.

Al transcurrir las horas y sin saber nada de mi esposa, esas ideas se vieron interrumpidas por otras, otras que nunca esperé se presentaran en esa situación; es verdad que algunas veces habíamos fantaseado sobre la posibilidad de hacer un trío o ver a mi esposa haciéndolo con otro, pero esta situación podría estar sucediendo en esos momentos y yo no podía saberlo.

Mis pensamientos iban entre el rechazo y el morbo, entre el arrepentimiento al no prestarle atención y el que mi trabajo me distrajera de mis ocupaciones como esposo, y entre el morbo y los pensamientos de imaginarme a mi esposa siendo cogida por otro. Preguntas llegaron a mi cabeza, estará con ese tipo en su habitación? Lo estarán haciendo? En qué posición lo harán? Le estará gustando? Estará gritando de placer? O tal vez solo sea un faje, quizá solo salieron a cenar……

Todos esos pensamientos se fueron volviendo constantes, ya mi idea de una situación poco sexual había sido descartado.. el morbo iba en aumento y no podía dejar de imaginar a mi esposa siendo cogida por otro…. Era tanta mi excitación que no aguante mas y empecé a masturbare imaginándome las situaciones probables. Así estuve toda la noche, entre sueños cortos y despertando para seguir masturbándome con esas ideas….

Al día siguiente tras haber podido conciliar solamente como 1 o 2 hrs de sueño, desperté, me levante con una angustia y una indecisión, estuve así por momentos, pero la vida continua y tuve que irme al trabajo, estuve inquieto por la mañana, en dos o tres ocasiones intenté comunicarme con ella pero directo al buzón; en un momento de pausa del trabajo entré a mi cuenta de correo y cuál fue mi sorpresa al ver un correo de ella enviado esa misma mañana, en donde me decía que me amaba y que tenía que hablar conmigo, que había cosas que contar y que lo sentía mucho, pero que habían pasado muchas cosas desde que se cortó la llamada. Me dijo que ella quería seguir conmigo, pero que estaba muy molesta y muy arrepentida por las cosas que habían sucedido con nosotros, en especial la forma en que me había comportado el día anterior, en donde ella intentaba pedir ayuda y yo la había mandado por un tubo, en donde en vez de apoyo encontró rechazo y suspicacia.

………………………………………

Era ya de noche, estaba en la central de autobuses esperando que llegara, el autobús llegaría en 15 minutos aproximadamente, mis nervios y mis dudas se mantenían en mi cabeza, sólo había recibido un mensaje, en donde me decía que estaba a punto de abordar el autobús y que llegaba por la madrugada, que ella esperaba que la hubiera perdonado, que necesitaba platicar conmigo y que esperaba encontrarme para recibirla, pero que si no, ella entendía pero que las cosas no eran tan sencillas, que debíamos discutirlo….

Yo no sabía realmente que pensar o que hacer, por un lado era la sensación de traición, de sentirme utilizado y engañado, pero por el otro era la sensación de culpa por tal vez haberlo causado, de no haber puesto atención, aunque también había la parte en donde tal vez había sido obligada por las circunstancias; el lado morboso volvía a surgir y pensaba sobre las fantasías que habíamos tenido, de cierta forma solo era el cumplimiento de esas fantasías…..de pronto surgió la pregunta, y si había tenido algo que ver con eso? Qué tal si las fantasías de las que en ocasiones hablamos habían influido?

Todos estos pensamientos hicieron que la espera fuera estresante, sobre todo al conocer lo que había pasado el día anterior, me fui al cibercafé que se encontraba en la central para volver a leer el mensaje que en la mañana había leído y en el que me platicaba todo lo que había pasado……

……………………

Se cortó la llamada, realmente me habías hecho enojar mucho, como era posible que pensaras eso de mi, tantas veces que te había demostrado que eras el único hombre en mi vida, que tu deberías saber que yo era incapaz de hacerlo.

En esos momentos todo en mi cabeza se nublo, por una parte tu falta de comprensión, pero por la otra la presión del trabajo, de cómo podía zafarme de esa situación sin perder lo que ya había conseguido por esfuerzo propio en mi trabajo. La propuesta era demasiado directa.

En esos pensamientos estaba cuando se acercó una de mis compañeras de trabajo y me dijo que ya estaba por terminarse el convivio, que era necesario que estuviéramos todos. Las dos nos dirigimos nuevamente hacia el salón, entramos y ya casi estaban todos, el director nacional había tomado una copa y estaba a punto de realizar un brindis.

Levanto su copa y dijo, brindo por todos nosotros, que hemos hecho un gran trabajo, felicito a todos ustedes por su dedicación y empeño, sabemos que en ocasiones las situaciones son difíciles, pero para aspirar a ser un triunfador es necesario hacer ciertos sacrificios, que en un principio pueden parecer difíciles pero que sin embargo nos pueden traer muchos beneficios y sobre todo nos da la oportunidad de triunfar. Es por eso que el día de hoy los exhorto a todos ustedes a tomar el rumbo y ponerse la camiseta, en formar parte de esta gran familia, de decir si al triunfo y rechazar todas esas ideas de fracaso, por que tan sólo una duda puede traernos el fracaso y la pérdida de todo lo que hemos logrado hasta el momento, así pues y para no aburrirlos más, brindo por las decisiones importantes en nuestra vida y espero que todos ustedes puedan ser triunfadores…..

Todos levantaron sus copas y brindaron, yo me sentía muy incómoda, porque durante todo el brindis el director no había dejado de verme, estaba claro que lo que había dicho era especialmente dirigido a mí, a su propuesta, confirmaba sus amenazas y me decía lo que él quería.

Se fueron separando en pequeños grupos de los cuales yo quede en el que se encontraba el director, no sé si por casualidad o creo que él lo busco así. Mientras los demás se despedían dándose las buenas noches y el protocolo que se acostumbra, el director se dirigió al grupo y se despidió de todos, al final volteo hacia mí y me dijo es algo tarde y mañana continuamos con los trabajos, gusta que la acompañe?

Realmente no fue lo que dijo, si no la manera tan sugerente como lo hizo, enseguida pude concluir que esa era la pregunta que estaba esperando no llegara, pero lo había hecho y enfrente del resto de los que nos acompañaban, obviamente ellos no se imaginaban lo que implicaba esa pregunta, pero en ese momento no supe que contestar, me quede callada esperando un milagro, que no llegó, entonces tome fuerza y le conteste que muchísimas gracias pero que tenía razón y era tarde, que prefería irme sola.

Rápidamente cambiaron sus facciones, y su tono de voz, para este momento los demás compañeros estaban cada quien en su plática, se acercó y me dijo con el tono más serio que le había escuchado hablar: muy bien pues entonces que descanse, que mañana va a ser un día largo y difícil. Me dió un apretón de manos y se dio la media vuelta acercándose con el resto de los compañeros ahí presentes.

Yo me quedé por un momento ahí parada sin atinar a decir o hacer nada, reaccione y me dirigí al lobby del hotel, mis pensamientos eran una nube de preguntas e indecisiones, de reclamos y de enojo, pensé en hablarte y pedir tu ayuda, pero recordé tus palabras y tu falta de apoyo, recordé el poco interés que en los últimos meses habías tenido conmigo, y me enfurecí más, entonces pensé en regresar y decirle que si, total, al menos tendrías algo con que reclamarme realmente, mis fantasías al masturbarme durante el baño de ese día volvieron a mi mente y pensé en satisfacer mis necesidades, total tu tendrías una excusa para poder decir lo que me habías dicho por teléfono, aparte eso ya lo pensabas y segundo podría acallar mis ansias de sentirme deseada.

En esa indecisión estaba, luchando conmigo misma, ganando la razón y el decidir no hacerlo, aunque ahora que lo pienso deseando que ocurriera algo que me empujara a hacerlo, en esos pensamientos estaba cuando intenté revisar mi celular para ver si por alguna razón habías decidido enviarme crédito y hablar conmigo, pero no no estaba mi celular, entonces recordé que por el ajetreo de la situación había dejado mi bolsa en la mesa donde estábamos sentados, maldije la situación, tenía que volver, estaba obligada a ir por mis cosas, con un sentimiento de frustración regresé al salón esperando no encontrarme con nadie, al entrar en el salón ya sólo estaban alguna que otra persona del servicio del hotel recogiendo y acomodando, al dirigirme hacia la mesa en que había estado sentada, me llevé una sorpresa que me saco de mis pensamientos, ahí estaba el, el director, con una sonrisa en la cara y un aire de triunfo, yo me detuve, se noto mi indecisión, pero que podía hacer ya había regresado, el tenia mi bolsa en la mesa y era obvio que había regresado por eso.

Alzo su voz y me dijo, …………..acércate te estaba esperando, me empezaba a impacientar, en el momento que me dijiste que subirías sola y te despediste pensé en hacerte pagar, en que tendrías que pagarme tu rechazo, pero luego al momento en que uno de los camareros se acercó y me indico que alguien había olvidado una bolsa en esta mesa, decidí abrirla, encontré tus credenciales y enseguida comprendí que no se había quedado aquí por casualidad, que era tu forma de aceptar y que obviamente regresarías por tus cosas y yo te estaría esperando…………………..

Cómo?..Pensé en silencio, como era posible que se me hubiera olvidado así mis cosas, sobre todo en ese preciso momento y cómo era posible que el pensara que era mi manera de aceptar su propuesta; me quede perpleja, sin saber qué hacer ni que decir. De pronto se levanto de su asiento y se paro enfrente mío, con una mano rodeo mi cintura y me atrajo hacia él, y con la otra la poso en mi nuca, atrayéndome hacia él, se inclinó y me dio un beso en la boca, acercó mi cuerpo al suyo y sentí su miembro ya erecto, no supe que hacer, no supe si separarme, mis pensamientos rondaban en mi cabeza, si ya solo por el rechazo anterior había demostrado su enojo, ahora al pensar que lo había citado y arrepentirme en ese momento sería catastrófico para mi carrera.


Volví de mis pensamientos e intenté retirarme, le dije que no, pero él me agarro con más fuerza y volvió a besarme, yo intente cerrar mi boca y no responderle pero el me dijo que ya no podía arrepentirme, que había tomado una decisión y que él no toleraría que se burlaran de él, que era mejor que continuara y respetara la decisión, que él me había dado la libertad y que yo había decidido tomar su propuesta.

Yo no sabía qué hacer, pero no encontraba una solución al enredo en que me encontraba, por una parte no quería hacerlo pero por otra estaba mi trabajo de por medio, no atinaba a reaccionar. El aprovechó supongo mi falta de reacción y me tomó de la cintura, me acercó mi bolsa y me dirigió hacia el lobby del hotel, su brazo rodeaba mi cintura, de forma firme y segura, como si hubiera comprado un objeto, conquistado un capricho.

Me pregunto qué habitación tenia, yo le di el número aun esperaba que pasara algo que me pudiera sacar de esa situación, pero no encontraba nada en lo absoluto.

Llegamos al elevador como el día anterior, pero esta vez el entró conmigo, estaba sólo, al momento de cerrarse y de indicar el piso a dónde íbamos, se acercó nuevamente a mí, me volvió a besar, y me dijo que era una mujer muy guapa, y que desde hace mucho tiempo no tenía a una tan joven como yo.

Subió su mano hacia mis nalgas y las empezó a sobar por encima del vestido, su otra mano se dirigió a uno de mis pechos y los empezó a amasar lentamente. El elevador se abrió de repente y se separo rápidamente, no había nadie afortunadamente en el pasillo, salimos y nos dirigimos a mi habitación, durante todo el camino su mano que al inicio estaba en mi cintura, ya había bajado y se posaba descaradamente en mis nalgas, apretándolas y sobándolas. Llegamos a la puerta y me indico que abriera; intenté voltear para negarme, pero él puso su cara por encima de mi hombro, me rodeo con sus brazos fuertemente por la cintura, bajando una de sus manos hacia mi entrepierna, apretando su mano con mi vagina y diciéndome: que esa noche sería suya, que eso le pertenecía y que no iba a desaprovechar la oportunidad de cogerme, de hacerme gritar y de darme lo que necesitaba.

Yo enseguida al sentir su mano, me sentí con miedo, al no saber lo que haría, saque la tarjeta y le inserte en el lector, la puerta se abrió, el con su cuerpo comenzó a avanzar hacia adentro de la habitación, cerro tras de sí la puerta, me giró y volvió a besarme en la boca, sus besos eran cada vez más intensos, metiendo su lengua y recorriendo toda mi boca. Al mismo tiempo sus manos recorrían mi pechos, levantaban mi vestido recorriendo mis piernas subiendo hasta mis muslos, era tal la calentura que tenía que comenzaba a excitarme.

Tomo mi bolsa y la soltó en el piso, comenzó a besarme en el cuello, bajando lentamente sin dejar de tocar mis piernas, bajo uno de los lados del vestido quedando ese lado solo con sujetador, introdujo su mano y saco uno de mis pechos, bajo su cara y lo tomo con sus labios, mordió ligeramente mi pezón, eso terminó por excitarme; tanto tiempo sin tener relaciones, de aguantarme y de satisfacerme con un consolador estaban causando que mi calentura subiera sin parar, el sentir esas manos de aquel hombre que recién había conocido, el sentir su boca mordiendo y chupando mis pezones era algo que me ponía muy caliente.

En un momento subió una de sus manos hacia mis muslos, siguió su camino llegando hasta mi vagina, tocando con su dedos mi tanga, separándola un poco para introducir sus dedos por mi vagina, entonces me dijo:…….. ya ves que si te gusta? Estas mojada completamente, espera un poco te quitare esas ganas que tienes…….

Yo no me había dado cuenta de que estaba mojada, hasta que escuche ese comentario, pero al escucharlo fue como si me abrieran los ojos, en ese momento pensé en el tiempo en que no había tenido ninguna relación sexual, en lo que me habías dicho por teléfono, y desapareció mi miedo, ocupando su lugar un sentimiento de coraje, mezclado con deseo, entonces me abandone y decidí disfrutar de aquella situación, lo tome de la cara y ahora yo fui la que lo beso, introduciendo mi lengua hasta donde podía, mis manos se colgaron alrededor de su cuello, mientras él seguía moviendo las suyas en mi sexo, metiendo y sacando, dándome un placer inmenso, escuchaba su respiración agitada, y me ponía mas cachonda. Mas cachonda? Si, para esos momentos la decencia que había tenido hasta entonces estaba desapareciendo. Mi mano subió hacia su entrepierna y comenzó a sobarle por encima del pantalón aquella verga que se notaba estaba totalmente erecta.

El bajó el otro lado del vestido quedando mis pechos al descubierto, solo quedaba el sostén ya por debajo de estos, me separé de él y me desabroche el sostén dejando totalmente libres mi pechos, tome su cabeza y la baje para que los lamiera y los chupara, el comenzó con su trabajo y lo hacía de maravilla, no aguantaba más, cada vez estaba más cachonda, sus dedos seguían masturbando mi clítoris, entrando y saliendo, yo comencé a gemir, a sentirme usada y me gustaba.

En ese momento saco sus dedos de mi sexo y tomo mi cabeza, me dio nuevamente un beso y me inclinó, en un primer instante no supe que quería, pero inmediatamente me ordeno, que me hincara, así lo hice, en ese momento comprendí que había aceptado totalmente y que no había vuelta atrás. Me hinque, ahí estaba yo frente a su verga con mis pechos desnudos y esperando a que me diera de su verga.

Acerque mi boca a su entrepierna y empecé a besar por encima del pantalón, con una de mis manos tome su paquete y lo empecé a masajear, con la otra tome el cierre y lo baje lentamente sin dejar de besar su miembro erecto, metí mi mano y como traía bóxers fue muy fácil sacar su miembro parado palpitando y se veía muy grande.

Tomo mi cabeza, yo mire hacia arriba, y me dijo adelante disfrútala, mámamela.. yo asentí, le respondí con una sonrisa muy sugerente y baje mi cabeza, me introduje su pene todo lo que pude, empecé a mamarlo, metiendo y sacando lo que podía de mi boca, recorriendo cada centímetro, sacándolo por momentos y recorriendo con mi lengua desde la punta hasta la base. En esos momentos estaba ya completamente mojada y caliente, lo único que quería era satisfacerlo y satisfacerme, volví a tomar sus huevos con mi mano y los acerqué a mi boca, los lamí, los bese, y los introduje a mi boca, solo escuchaba los gemidos que escapaban de mi amante.

Entonces escuche frases como, que bien lo haces zorrita, yo sabía que tarde o temprano esa boca iba a estar mamándome la verga, vamos que rico, pensé que te iba a gustar el sexo pero nunca que serias una puta, que le gusta la verga y le gusta mamársela a sus jefes.

Esas frases encendían cada vez mas y quería sentir mas, comencé a gemir y a pedirle que me siguiera diciendo que era su zorra, que él era mi dueño, que haría lo que el quisiese.

Seguimos así por unos momentos, me tomaba de la cabeza y hacia que me metiera su verga, mis pechos se movían al compas de la mamada que le estaba dando, entonces él me tomo por el cabello, me separó y me dijo, espera, no seas golosa, párate, yo lo obedecí y me pare, me ordeno que me quitara el vestido.

Tome el vestido por la cintura, lo desabroche y cayó al suelo, solo quede con mi pequeña tanga, me tomo por la cintura, y me llevo al pequeño estudio, en el había una pequeña mesa con dos sillas y al fondo un pequeño sillón, me tomo de espaldas y volvió a meter sus dedos a mi sexo, yo tome con mis manos su cabeza haciendo que mis pechos se marcaran aun mas. Cerca de la pared junto a la mesa se encontraba un teléfono, lo tomó y marco la extensión a servicio de habitación, pidió un vino tinto y unos preservativos.

M llevó al sillón en donde me sentó y volvió a tomar mi cabeza y metió nuevamente su pene a mi boca, me volvió a indicar que se la mamara, se la estuve mamando por unos cinco minutos, después de los cuales se escucho que llamaban a la puerta, yo me detuve pero él me ordeno continuar, que por ningún motivo me detuviera si él no me lo decía.

Volvió a oírse que llamaban a la puerta, yo ya no me detuve, el me dijo: …no te pares, entiendes? Yo me saque su pene de la boca mire hacia su cara y asentí.

El en voz alta le pidió al que llevaba el servicio de habitación que entrara y que pusiera el vino en la mesa que se encontraba enfrente de la cama y que los preservativos los dejara en la mesa junto a nosotros en el estudio. Yo me sorprendí e intente pararme pero él me tomo por la cabeza la empezó a mover con su verga dentro de mi boca.

Se escuchaba que pasó el chavo y que llevaba las cosas, dejo el vino en la habitación y se dirigió nuevamente hacia la puerta, cuando se acerco saco de una bolsa los preservativos, estábamos de lado hacia a puerta por eso pudo ver con todo detalle que estaba una mujer sentada en un sofá haciéndole una mamada a la persona que había ordenado el vino.

El director le dijo que dejara los preservativos en la mesa, le pregunto su nombre y le dijo que la propina se la daba el día de mañana. Afortunadamente mi pelo caía a los lados de mi cara por lo que no se podía ver mi rostro, aunque yo en su momento pude ver al chico y su cara de asombro al vernos en esa posición, esa fue una situación muy morbosa y que iniciaría mi entrega y obediencia a mi amante.

El chico dio las gracias y se fue no sin antes volver a ver esa escena. Salió de la habitación y cerró la puerta.

El director me levanto y me indicó que fuera por los preservativos, que ya era hora de que me cogiera. Yo obedecí y me acerqué a la mesa, tome los preservativos y abrí uno de ellos. El ya estaba parado a un lado mío, me dijo que se lo pusiera, así lo hice, y una vez puesto, me tomo bruscamente por la cintura y me volteo, me inclinó en la mesa, separo mis piernas y sin decir nada separo mis nalgas y metió su verga en mi vagina, yo a esas alturas estaba muy mojada por lo que aunque sentí una pequeña molestia no fue tan doloroso, empezó a meter y sacar su verga.

Me decía cosas como que que rica estaba, que culito tan mas delicioso, que puta eres, te gusta le verga?, si? Pues te la meto toda, te cojo para que disfrutes, perra.

Yo gemía cada vez mas, no podía contener mis gritos de placer, me veía tumbada en esa mesa únicamente con mis zapatos de tacón y mis anillos, pulseras, en fin todo el juego que combinaba con mi vestido, pero que ahora era lo único que podía cubrir algo de mí.

En ese momento, mientras me metían una verga y me cogían con intensidad, recordé y me pregunte que estarías pensando, si seguirías molesto, si alguna vez te diría lo que estaba pasando, mis pensamientos se vieron interrumpidos debido a la llegada de un orgasmo muy intenso en donde mis muslos se debilitaron y mi espalda se arqueó, los gemidos y gritos que daba parecían agradarle a mi amante porque me tomo con una mano por el pelo y lo jaló hacia atrás y con la otra me agarro un pecho apretándolo fuertemente, cogiéndome cada vez más fuerte y más rápido.

El orgasmo no terminaba y yo le pedía, le suplicaba a mi amante que no se parara, que lo hiciera mas fuerte, que para eso era su zorra, su juguete. El se excito aun mas y comenzó a decirme así, zorra? Así lo quieres?, así te gusta verdad? Pues hoy vas a terminar bien cogida, para que siempre regreses conmigo, para que te siga cogiendo, para que seas mi puta privada.

En eso estaba cuando volví a llegar a un orgasmo mucho más intenso, casi al mismo tiempo mi amante estiro aun mas mi cabello obligándome a arquear aun mas mi cintura, y sintiendo como se venía dentro de mí, su pene palpitaba dentro y sentía como su leche salía y se quedaba en el condón.

Cuando terminó se inclino sobre mí, me metió uno de sus dedos en mi boca y yo lo lamí, lo saboree, después se separó de mi y sacó su verga, se quitó el preservativo y yo me incliné para limpiarle los restos de semen. Cuando terminé me separé y me besó, me dió una nalgada y me ordenó traerle el vino. Me encaminé hacia la puerta, me incliné para recoger mi tanga, pero él me ordenó que no, que no quería que me vistiera que así fuera por su encargo. Entonces así lo hice y me fui por el vino.

…………………….

En esos momentos volví en sí, escuche el anuncio del retraso del autobús en el que debería de llegar mi esposa, pensé, en ese momento que ese primer encuentro coincidía con mis pensamientos al día anterior, pensamientos como, En qué posición lo harán? Le estará gustando? Estará gritando de placer? O tal vez solo sea un faje, quizá solo salieron a cenar……

Había recordado el sentimiento que había tenido al leer por primera vez ese correo por la mañana, ese sentimiento de saber que, era real?, realmente podría pensar que se había cumplido mi fantasía?, no, no era fantasía era realidad y solo era una parte del correo, en realidad había pasado … se habían cogido a mi esposa.

Autor: juan


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