Semana santa era en los primeros días de abril y mi suegra se iría con la familia a pasar esos 4 días a su casa de la costa, irían con su otro hijo, la esposa y sus nietos. Mi hijo no iría porque mi esposo vendría a Bs. As. a pasar unos días con nosotros. Pero dos días antes me avisó que no vendría porque el trabajo que estaban haciendo se había complicado, por supuesto yo esto no lo tomé de manera muy agradable, y discutí con él por teléfono y por computadora, en este tiempo no iba a ser la primera vez que algo así sucedía y que él priorizaba más el trabajo que a nosotros y además yo tampoco podía ir porque a esa altura era imposible conseguir pasajes.
Por supuesto la discusión con mi esposo, mi hijo fue con mi suegra a la costa, yo no fui porque siempre tuve una mala relación con ella desde que nos pusimos de novios con su hijo, nunca fui de su agrado, así que decidí que era mejor estar acá antes que pasar unos días desagradables.
Cuando me quedé sola todo fue peor aún, disponía de tiempo para enojarme más, ya a estas alturas comencé a pensar que mi esposo tenía otra mujer. Hacia tres meses que no nos veíamos salvo por la cámara dela PC.Lasdos o tres veces que el iba a venir puso una excusa similar, a uno o dos días de venir algo ocurría como para no venir, y yo no iba porque él decía que trabajaría más allá de su horario normal, con lo cual es probable que si yo fuese nos viésemos poco y nada.
Volvimos a comunicarnos y discutimos nuevamente, yo estaba muy mal y era preferible que al menos por unos días no nos hablemos, la ira iba a hacer agrandar nuestros desencuentros. Apenas colgué el TE, este volvió a sonar y yo pensando que era mi esposo conteste de mala manera, era Ramón un empleado del pequeño campo que habían heredado mi suegra y su hermano, y traía algo para ella. Así que quedamos en vernos a eso de las 16:00 hs, en casa de mi suegra.
Ramón, era el hijo del capataz del campo, ellos y un empleado más trabajaban en el, Ramón tenia unos 25 años, no era muy apuesto pero tenía lo suyo, era tímido. Llevaba cerca de un año sin verlo, la última vez había ido con mis suegros por cuatro días ellos no se animaban a manejar y yo los llevé, esos días ahí me acerque mucho a él, me gustaba su forma de ser y sentía un cierto atractivo pero a esa altura de mi vida jamás me hubiese permitido un desliz matrimonial.
Colgué el teléfono, seguí con mis pensamientos de mujer herida, estaba convencida que mi matrimonio estaba llegando a su fin, yo lo engañaba, y estaba segura que él lo hacia conmigo. La única que sabía lo que me ocurría era mi hermana ya que en determinado momento necesite de un confidente.
Así fue como decidí vengarme, iba a seducir a Ramón, él era la persona ideal…me podía vengar en casa de mi suegra, con una persona que a ella le disgustaba…hacerlo en su casa, porque no en su cama, me causaba una sensación indescriptible pensar en mirarla a los ojos y decirle con los míos me cogió en tu cama un empleado tuyo.
Salí antes de tiempo de mi casa puse algunas ropas en un bolso y salí a la casa de mi suegra, ahí decidiría que ponerme para seducir a Ramón.
Arregle la casa y me preparé yo para recibir a Ramón, muy provocativa tal vez como nunca. Llevaba mi cabello largo y suelto no lo planche así como estaba ondeado y ensortijado se me veía más natural y creo que más sexy para usar la ropa que llevaba puesta, mis ojos estaban delineados y mis párpados maquillados en tonos de degrade marrón , puse un poco de rubor a mis mejillas, mis labios con rouge rosa delineados para que se viesen más gruesos, tenia una remera color naranja, con pequeñas manguitas, escote en V muy insinuante, por el que asomaban las nacientes de mis senos y por la excitación que tenia mis pezones se notaban muy erguidos, la remera llegaba hasta mi cintura pero al ser suelta y ayudada por mi falda se veía un poco mi vientre, y también mi ombligo, la pollera blanca era de mi sobrina, me quedaba un poco ajustada pero me encantaba así, la cintura era levemente caída, tenia un adorno en la cintura de la misma tela que simulaba un cinto , estaba muy pegada a mi cadera, a mi cola y a mis piernas, lo suficientemente corta para dejarlas al descubierto unos15 cm. por encima de mis rodillas, llevaba unas sandalias abiertas en blanco con taco alto como para darle mas curvatura a mi cuerpo.
Cuando el timbre sonó sentí que mi corazón se desbordaba de emoción, no solo por lo que iba a hacer sino en donde, me acomodé la ropa y fui en su busca, estaba hermoso, en este año sin verlo había cambiado mucho llevaba su cabello negro suelto, agradable de cara, ojos marrones, remera celeste levemente ajustadita insinuaba su tórax musculoso , un jean azul ajustadito también con buena cola, nos saludamos con un beso en la mejilla porque yo forcé la situación, y lo hice pasar, yo caminé delante de él por su mirada supe que le gustaba verme así y al caminar lo hacia de manera que el movimiento de mi cola fuese muy sensual.
Mientras preparaba unos mates charlábamos yo desde la cocina y él en el living. En realidad charlar era una manera de decir ya que su timidez lo volvía un poco parco. Fui al living varias veces llevando las cosas para el mate y para mostrarme. Me senté en la silla y vi sus ojos desorbitados, así sentada en forma natural y sin forzar ninguna situación mi pollera dejaba al descubierto buena parte de mis piernas, la falda apenas las cubría. Charlamos, y mientras tomábamos mate él me dio lo que trajo para mi suegra, y dijo:
R- Esto es lo que traje para su suegra
C- Perdón me molesta que me trates de usted, así que por favor tutéame, yo se que a ella le molesta pero ahora no esta… decías…
R- Si que esto es lo que traje para su suegra……tu suegra (como lo mire mal cambió por el tuteo)
C- Que es?
R- Una carta y un cheque
C- Bueno cuando venga se lo doy.
R- Bueno, yo ya no la molesto más (le costaba tutearme), perdón no te molesto más
C- Estas solo o viniste con alguien?
R- No solo
C- Bueno entonces te quedas a comer…y no acepto un no por respuesta
El me miraba las piernas yo las habia cruzado y mi pollerita las dejaba muy al descubierto
Me incorporé caminé a la cocina llevando algunas de las cosas del mate y trastabille sin llegar a caerme, se me cayeron las cosas que llevaba, el vino presuroso a ayudarme me preguntó si me había pasado algo, yo le dije que no, la yerba mate y el azúcar estaban desparramadas por el piso, el se agacho a levantar la azucarera y la yerbera y yo hice lo mismo poniéndome en cuclillas, mi pollera trepó por mis piernas ya casi no las cubría, él clavó sus ojos en ellas , yo lo miré a los ojos tome una de sus manos y dije.
C- Deja eso para más tarde ahora solo besame y sacame la ropita.
Me arrojé con él al piso quedé sobre su cuerpo y mis labios fueron en busca de los suyos lo besé y mi cuerpo se estremeció al tomar contacto con sus labios, nos revolcamos en el piso sin dejar de besarnos, nuestros cuerpos estaban impregnados de yerba mate y azúcar. Luego de largos minutos separe mis labios de los suyos, lo mire y dije:
C- Hace un año que deseo estar así con vos; te amo y te deseo bebé
R- Yo también te deseo, siempre pienso en vos
Volvimos a besarnos sentí sus manos acariciando mi cola y me volvían loca esas caricias, luego de varios minutos así nos levantamos y entre besos y abrazos fuimos a la habitación que era de mi suegra, en ese momento no pensé donde lo iba a hacer, estaba muy excitada disfrutando el momento de la pasión, sus besos, sus caricias, me sentía deseada y eso era lo único que valía la pena disfrutar, ese momento era maravilloso.
Me llevó a la cama, me depósito suavemente en ella, se acostó en mi lado, me miraba, acariciaba mis piernas por encima de mis rodillas, sus manos no eran suaves se sentía la aspereza de su trabajo en ellas, pero me encantaba sentirlas. Las acariciaba delicadamente como si mi cuerpo fuese una porcelana que él no quería dañar, entonces me miró y dijo:
R- Sos un hermoso sueño, no puedo creer estar así con vos
C- No soy un sueño, te deseaba pero no me animé a hacerlo antes pero ya no aguanto más, siempre quise ser tuya.
Se pegó a mi nos besamos enloquecedoramente su mano subió mi pollera y acariciaba mis intimidades por sobre la bombacha, la pasión nos envolvió y un sin fin de gemidos y gritos ahogados por los besos envolvieron el ambiente silencioso de la casa. En medio de tanta vorágine yo quede sobre él, sus manos intentaban subir mi remera, y yo que deseaba eso, me incorporé un poco y la retiré de mi cuerpo dejando al descubierto mis senos, él al tiempo que decía lo hermosos que eran deslizaba su rustica mano por mi tórax y rozaba la periferia de mis pechos, mi cuerpo gozaba sus caricias, gemía a más no poder, lo abracé, y antes de besarlo en la boca dije:
R- Ahora mi cuerpo es tuyo hace con él lo que quieras
No besamos apasionadamente durante largos minutos revolcándonos en la cama, luego el se quitó la remera y vi su cuerpo musculoso, besé su tórax, mientras él me quitaba la pollera y yo lo ayudaba a sacarse el pantalón, quede con mi pequeña bombacha blanca, él con su slip gris, tomó mis brazos besó suavemente mis labios , sus besos bajaron por mi cuello, llegaron a mi tórax, me enloquecía sentirlo así pero deseaba como nunca sentir su boca en mis pechos, sus besos suaves, se extendían por mi tórax entre medio de mis pechos, entonces su boca beso uno de ellos, mi cuerpo se estremeció de placer, mis manos aferraron con fuerza la sábana floreada, y mi boca lanzó un grito placentero y apasionado, luego sus labios tomaron suavemente mi pezón, lo introdujo en su boca, lo saboreo con su lengua, y yo sentía como se iba endureciendo dentro de ella, entonces luego de lamerlos comenzó a succionar mis pechos cual si fuera un bebé, en forma dulce, suave, yo gemía y gritaba de placer mientras mi mano acariciaba su cabello, luego hizo lo mismo con el otro, durante largos minutos su boca se apoderó de mis pechos haciéndome sentir un placer inigualable, nunca nadie me había hecho sentir tanto placer, a estas alturas yo estaba loca y dispuesta a darle todo, el siguió con sus besos y bajó por mi tórax, besó mi vientre, hasta llegar a mi bombacha, la bajo besó mi vagina, deslizó su lengua por ella saboreo mis ya mojados labios vaginales, en ese momento comprendí que ese ser al que me estaba entregando me hacia vibrar y gozar como muy pocas veces lo había sentido.
Él se incorporó se quitó el slip y pude ver su buen dotado pene, su glande rojo y deseoso por apoderarse de mi, tanto como yo de recibirlo, así que retiré totalmente mi bombacha, mi boca deseaba sobre manera saborear su pene así que fui en busca de él.
Tome con mi mano su pene, deslice mi lengua por su tronco desde su naciente hasta llegar a su glande mire esa belleza y la besé, antes de poder hacer otra cosa el giró sobre la cama estaba claro que deseaba saborear aun más mi vagina, sus lengua se apoderó de mis labios vaginales y los míos de su glande, lo saboree y lo besé a más no poder, vibraba de pasión sintiendo su boca, en mi vagina me estremecía totalmente, estaba tan caliente, entonces introduje en mi boca su pene y lo fui succionando, e íbamos acelerando el ritmo hasta llegar al punto culminante, sentí mi cuerpo estremecer, agitarse en miles de convulsiones sentí ese orgasmo muy especial, su lengua quería introducirse más y más en mi vagina y su pene explotó casi al mismo tiempo, lanzando en mi boca la calidez de su semen.
Cuando nos calmamos fuimos al baño nos pegamos una ducha ligera, salimos de el y yo le hice cosquillas, y salí corriendo el me persiguió y me alcanzó en el borde de la cama, caímos sobre ella sus fuerte brazos me abrazaron y su boca comenzó a besar mi cuello y a dar en el pequeños chupones sin marcarme, sus labios en mi cuello me estremecían.
Luego fui yo la que beso su tórax y su cuello, me encantaba verlo gozar en mis brazos.
Después quede sobre la cama y él volvió a mis pechos, beso mis pezones, lo tomaba suavemente con sus labios, esa sensación me enloquecía, él los lamía suavemente, su lengua en ellos me encantaba, acariciaba mis pechos con sus manos y su boca se apoderaba de una mayor superficie y succionaba mis tetas cual bebé arrancándole a mi boca profundos gemidos mientras mi cuerpo se estremecía como nunca.
Luego bajo por mi tórax, deslizando su lengua por él. Yo estaba a punto de estallar de goce, llegó hasta mi cintura, me sentía sumamente excitada, en ese momento él subió en busca de mi boca, un profundo beso de lengua selló ese momento, acomodó su pene erecto colocándolo a la entrada de mi vagina y eso hizo que mi cuerpo se estremeciese en un sin fin de convulsiones, un enloquecedor orgasmo se había apoderado de mi cuerpo, gemidos y gritos placenteros nacían de mi boca.
Cuando me calmé, él me beso luego se incorporó, acarició mi tórax, mis senos, llegó a las puertas de mi vagina, la acaricio, yo me estremecía sentía mi vagina mojada, tumbada sobre la cama, coloque mis pies sobre los hombros de Ramón y empezó a penetrarme, su pene entraba a pesar de su tamaño con facilidad en mi vagina, sentí que su pene me había penetrado totalmente, sus manos tomaban mis caderas y mis nalgas, nunca lo había echo en esa posición pero así estaba extasiada, me sentía dominada, él manejaba la situación y yo estaba gozando como nunca, su pene recorría mi vagina haciéndome sentir una enorme sensación de placer, podía ver su cara sus ojos me demostraban el placer que sentía, y su boca no paraba de adular mi cuerpo y yo le pedía más y más, hasta que sentí explotar su pene , en el mismo instante que mi cuerpo volvía a sacudirse en miles de placenteras convulsiones, mientras la calidez de su semen invadía mi vagina, mis piernas bajaron hasta tomar su cintura, él se abalanzó sobre mi, y mientras nos besábamos apasionadamente sentía su pene contrayéndose aun en una interminable eyaculación.
Luego cuando nos calmamos y su pene abandonó mi cuerpo, nos unimos en miles de caricias, de besos, de palabras dulces, luego nos levantamos, fuimos a almorzar, pasamos porla Terminalde micros, a pedido mío cambio su pasaje del día viernes para el domingo al mediodía, no me costo mucho convencerlo. Volvimos a la casa, esos días fueron apoteóticos, él colmo todos mis deseos y más, mi cuerpo fue totalmente suyo.
Cuando llegó el domingo prometimos volver a vernos, pero esto hasta hoy no sucedió.
Ese fue el último engaño a mi esposo, comencé a replantear lo nuestro, debía ir a verlo y revivir lo nuestro, si eso fuera aun posible. Viaje con mi hermana que me convenció de ir, y cuando llegué todo se definió rápidamente, mi esposo tenia otra relación sentimental anterior a mis engaños ya que tenían un hijo de dos años.
Ese fue el final de mi relación marital, volví a Bs. As. y comencé los trámites de divorcio, y junto a ello comenzó mi abstinencia sexual, no estaba dispuesta a hacer nada que pudiese perturbar la posibilidad de que mi hijo estuviese conmigo la mayor parte del tiempo, soy muy madraza y no estaba dispuesta a que no creciese a mi lado, durante siete meses me olvidé de mis necesidades sexuales como mujer a mi hijo, conseguí trabajo como docente, me dedique a mi hijo tiempo completo, debía ayudarlo a superar esta situación, cuando todo se estabilizó y mi divorcio tuvo sentencia firme, volví a pensar en mi como mujer, y espero poder contarles lo que ocurrió en poco tiempo, Hasta la próxima