Tengo 57 años y mi marido 59, mi cuerpo aun está bien, hay quien dice que muy bien y después de lo que os relato creo que es así, mi marido, Ricardo, siempre me ha adulado mucho y me ha hecho disfrutar en todos los sentidos, aunque he de reconocer que mi educación en un colegio de monjas había hecho de mi una chica muy estrecha, pero en la intimidad del matrimonio había conseguido desmelenar bastante, hacía un tiempo que mi marido me insinuaba que yo tenía aun energía para dos hombres,( hacía tiempo que pasé la menopausia y mi libido no había desaparecido), ni que decir tiene que la proposición de Ricardo me parecía una locura casi una aberración.
Siempre que practicábamos sexo me decía que le encantaría compartirme, verme con otro hombre disfrutar y gozar, al principio me enfadaba después me fui acostumbrando y he de reconocer que me excitaba al oírle decir.
Una noche (dos antes de las vacaciones de verano) incluso fantaseo con un conocido
Dicho esto nos reímos y volvimos a…………… practicar sexo, pero esta vez Ricar me hablaba de Luis y me decía cosas…….
Mientras decía hacía lo que relataba y reconozco que me ponía a cien y más imaginando a ese chicarrón haciéndolo, pero eran solo fantasías.
De ser una mojigata al principio del matrimonio de usar bragas de esas que llegan a la cintura, pantis oscuros, pasé con los años a usar una lencería de lo más sexy siempre tangas, siempre medias con liguero, por fuera una mujer muy discreta, pero por dentro casi una putita, ese cambio a Ricar le maravillo y le hacía fantasear más.
Bien, al llegar a la playa nos encontramos con el famoso Luis, al saludarle creo que incluso me sonrojé, el vive con su mujer justo frente a nosotros compartimos jardín y piscina, Ricar fue inmediatamente a saludarle.
Sonreí y entre para la casa, no podía creer lo que Ricar hacía, cuando entró me dispuse a darle una buena bronca pero entró me abrazó me besó y no pude reaccionar…….
Mis protestas eran solo de boca, me gustaba que me llamase así, me encendía, nos fuimos a la cama, me desnudó y me empezó a comer el coño, Ummm que bien lo hacía, imaginaba al vecino entre mis piernas y no pude evitar tener la primera corrida, escuchaba como hablaba con su mujer en el jardín y eso me hizo explotar, mi marido me hablaba de él, me decía….
No podía evitarlo, me corría como una guarra pensando en cómo podía ser mientras R me recorría el cuerpo con las manos y la boca, no podía más y le pedía que me follase sin más preámbulos.
Le miré a los ojos, había dejado de tocarme y estaba ardiendo necesitaba que me follase, entonces abrí las piernas y las levanté, mostré mi coñito bien depilado y empapado, jugoso y mullido como el tanto desea.
Al decirlo R se excitó de tal manera que la polla creció como nunca lo había hecho, y yo me encendí de tal modo que deseaba que sucediese de verdad.
Follamos como locos de forma maravillosa, escuchábamos como hablaba y eso nos encendía, después de terminar y ducharnos no volvimos a hablar del tema, yo estaba algo confundida y avergonzada por haber deseado algo así, pero ¡¡¡como lo disfrutamos!!!
A la mañana siguiente me sorprendió Luis al llamarme desde el jardín
Ricar estaba en el jardín y me sonreía, su mirada escondía algo, me puse el biquini y salí al jardín, la clase fue bien el chico es muy alegre y amable, así durante unos diez días, todo bien entre risas y clases, pero un día me dice...
Fuimos los tres a la playa y seguimos las clases en ella, en ese momento me dice, voy a sostenerte para que te familiarices, al hacerlo puso su mano justo en mi sexo y la otra en mis pechos, traté de moverlas pero volvía a ponerlas sin dejar de explicarme y sin cambiar el gesto, pensé que en la playa sería mejor así, pero de pronto noté como un dedo entraba por la ingle, y como la mano se hizo un hueco en el escote del biquini, me puse tan nerviosa que me escurrí y tragué agua, entre las toses y sus risas me puse más nerviosa aún.
Y seguimos en el mismo plan, metiendo un dedo por la ingle y la mano en el escote, estaba segura que Ricar lo veía y no hacía nada.
Decidí no decirle nada a R, y al llegar la noche aún recordaba su dedo dentro de la braguita y su mano tocando mi pecho, me encendí y estando en la terraza le dije a R al oído que quería follar, le encantó pues seguro había visto lo ocurrido y creí que su fantasía había sido cumplida.
Follamos como locos, y cuando tenía a R sobre mí follandome me dice…
Y fue uno de los días más ricos de sexo.
Al día siguiente bajamos a la playa para nadar sola y lo conseguí.
Al llegar la noche se presento solo Luis, su mujer tenía que trabajar, cenamos en la terraza y al terminar Ricar sacó unas copas, y empezamos a charlar, de repente R empieza a tocarme la pierna y dice…
Y diciendo eso subió la mano hasta la ingle acariciando todo el muslo.
Y diciendo eso se sentó en el sofá junto a nosotros, yo estaba muy nerviosa ¿Qué pretendía mi marido? Ricar entonces levantó la falda dejando el tanga al descubierto, me ruboricé no sé si por vergüenza o por excitación.
Diciendo eso R metió la mano dentro del escote y magreo el pecho, intenté escapar de la situación pero no pude o no quise, Luis metió su mano bajo la camiseta y sobre el sujetador magreo el otro pecho.
Eso me sobresaltó, me enfadó era una fantasía pero privada, me enfadé, pero Ricar me sujetó.
Me decía y no dejaba de magrear, Luis tampoco, aunque un poco más recatado que él, entonces R me sorprendió aún más.
Luis la quitó dejando el sujetador al aire y mis pechos apretados en el, notando como los pezones se erizaban.
Y ayudándole me quitaron el sujetador, Ricar lamio los pechos sacando así un primer suspiro de mi boca.
Luis se dispuso a mamarme los pechos, y Ricar le decía
Estaba muy nerviosa pero a la vez no podía moverme del sofá, era una locura, pero………….¡¡¡¡QUE EXCITANTE!!!!
Y diciendo esto se levanto y se sentó frente a nosotros, entonces Luis se levantó, me quitó el tanga, estaba casi desnuda solo la falda, me abrió las piernas y metió su mano entre ellas, uffffffff que gozada, movió los dedos de tal forma que sacó el primer orgasmo enseguida, entonces le paré.
Dicho esto se desnudaron mientras yo les miraba, era la primera vez en tiempo que me masturbaba y eso les encanto a los dos, comencé a masturbarme mientras se desnudaban, que dos pollas más ricas tenía a mi alcance, entonces les pedí que se acercasen, lo hicieron y las agarré a las dos, entonces dije……
Tomé a Luis de la mano y me dirigí al cuarto, ¡¡¡¡QUE MARAVILLA!!! FUE GENIAL.
Pasamos más de tres horas sin parar de meter y sacar todo de mi coñito, su boca sus dedos, su increíble polla, no tenía cansancio, sobre las 2 de la mañana salimos del cuarto desnudos a tomar algo, Ricar estaba en el salón algo serio, no enfadado más bien aburrido.
Y dicho esto le coloqué mi coño en su mano, lo notó mojado hasta la parte interna de los muslos, lo notó ardiendo, palpitante.
Bajó la boca hasta el chochito y lo besó.
Decía eso mientras lo besaba y acariciaba, después besó los pechos y al final mi boca, un beso largo lleno de ternura y pasión a la vez, se volvió a sentar en el sofá y manoseó la polla, a modo de despedida le di un lametón y nos encaminamos al cuarto.
Fue una noche de sexo maravilloso e inagotable, no paramos hasta el amanecer, después en la ducha entramos los tres.
Siguieron más días de goce, aunque eso………………….ya lo contaré otra vez.
Mil besitos dulces a todos.
Bibi.