Porno Galerias Gratis Foro Contactos Gratis Videos Porno Fotos Porno Juegos Relatos Eroticos Porno Gratis SexShop Webcam Porno
   






Edad &

Crea tu perfil y conoce gente cerca de ti

ZONA PRIVADA DE MACIZORRAS




 

Webcam Porno

Webcam Porno


2011-07-15 02:29:37
Los días de sol son poco úsales, casualmente miro por la claraboya de mi habitación y el día está nublado, pero hace unos días fue perfecto.

En el cielo no habían nubes, aunque se puede ver que el suelo estaba húmedo, no sé cómo llegamos hasta el campus de la universidad caminamos despacio por al anillo vial, recuerdo que entramos por una de las puertas principales de la universidad, rodeando el campus, en la universidad no se percibía un alma aparte de nosotras.

Al traer a mi memoria las imágenes en partes son borrosas y en partes no, ya habíamos recorrido buena parte de la universidad, ella me escuchabas en silencio realizándome preguntas de vez en vez, yo miraba su boca al moverse las pocas veces que hablaba, deseando robarle un beso pero algo me detenía no sabría cómo llamarlo o describirlo, me consolaba con llevarle de la mano y me pregunto por la plaza Che, ya que te la había mostrado en fotos y deseabas conocerla, gustosa decidí cortar camino y llevarte directamente hacia ella.

Nos metimos por entres los laboratorios de ingeniería, saliendo al frente del edición de química, lo rodeamos metiéndonos por el bosque del jaguar, ahora el paso era más lento, los arboles altos y frondosos nos cubrían del sol, un fuerte olor a tierra mojada y matas quemadas nos envolvía, yo no paraba de hablar y fue en ese momento cuando la mire, que sus ojos me hicieron guardar silencio.

Su mano se poso en mi mejilla y me beso, fue un beso robado pero yo lo deseaba, intensifique la cercanía y el beso, sus brazos estaban sobre mi hombros atrayéndome yo descansaba mis manos en su cadera, ellas solitas buscaron el borde de la camisa, la arrincone contra uno de los arboles, poniendo mi muslo entre sus piernas y mis manos se metieron por el borde de la camisa para tocar su piel, detuvo el beso y me dijo que era un lugar público, aunque yo apele a que no había gente, ella se separo, me moría de ganas por continuar la tome de la mano y caminamos rápido, en este momento odie que la universidad fuera tan inmensa, atravesamos la Che y a la mitad me detuvo.

Pregunto si esa era la plaza, aproveche para abrazarte por la cintura robarte un beso y decirte que sí, nos separamos un poco, el sol sobre nuestras cabezas, me guarde mis ganas de ella y para distraerme te volví a hablar, cambiando el tema, pero la cercanía me tenia inquieta, camino hacia adelante un poco, separándome de ella, un viento frio que cruzaba de oriente a occidente nos pego fuerte sobre las ropas, me dio frio, fue cuando alce mi cabeza y la vi a unos metros de mi, de espaldas, camine y me pose a tu espalda pagando mi cuerpo al tuyo, sintiendo tu espalda en mis pechos, te rodee con mis manos, y aspire profundo el olor de su cabello y no puede contenerme a besar su cuello.

Los recuerdos de ese día me abrazan sin cesar, un ruido en la puerta de mi casa me distrae, me levanto de mi cama y camino hasta la puerta, mi pecho no es mío, porque esta hueco, la sombra al otro lado de la puerta refleja que es una mujer creo porque tiene el cabello largo como el de ella.

Me detengo por un momento y pienso si es lo mejor, pero luego me digo que estoy paranoica lo mejor es abrir, afrontar eso.

-Buehhnos días-

Si es la misma mujer que llena mi memoria y mis sentidos con su presencia, Bianca, sus ojos marrones, su cabello que es una mezcla entre claro y oscuro más oscuro que claro, Dios esa mujer es la mujer de mi vida, ese olor a loción de bebe que en vez de espantarme me atrae más, es como si fuera parte de ella.

Bianca, Bianca como no repetir ese nombre y no llenarme de ternura y amor, pasión y dolor, la mujer con los ojos marrones mas lindos que allá visto, la mujer que su piel trigueña me hace vivir o morir, al entrar ese día en mi vida sin permiso fue lo mejor que me pudo pesar de todo lo que ah pasado.

Esto paso hace solo dos meses, aunque para mí parezca mucho más.

Ella entro a mi local de artesanías, yo por casualidad estaba afuera de la oficina y no dentro, metida entre balances, imágenes, folletos, costos y todas esas cosas que hay que tener claros para mantener un negocio a flote.

Yo de mi negocio soy socia, jefa, contadora y administradora, creo que lo soy todo ya que mi hermano el otro socio no hace nada, solo se pasa de vez en cuando a invitarme algo de tomar o de comer.

Tengo dos ayudantes y vendedores, pero el día en que entro Bianca al local, solo había uno la otra vendedora estaba enferma; estaba distraída explicándole como se venderían los nuevos diseños y a qué precios, al sentir que se abrió la puerta me gire para mirar quien era, entro una mujer hermosa, de mirada cautivadora y alegre pero parecía perdida, con ella llego un olor que no sentía hace mucho tiempo un olor a loción de bebe se dirigió hacia mí.

-Disculpa será que me puedes ayudar, busco esta dirección y no la encuentro-

Me llamo la atención el papelito que ella llevaba en la mano y me lo mostro, mire hacia la puerta, luego a la muchacha de ojos marrones.

-Sí creo que esto es a solo dos cuadras- Su mirada se ilumino

-Me podrías indicar como llegar-

-Claro, dame un segundo-

Fue en ese momento donde me decidí a que esa mujer de la cual no sabía nada pero que tenía que ayudar me atraía y quería saber más de ella.

-Si gustas te llevo hasta allá, para que no te pierdas, igual yo voy de salida…- me dirigí a mi ayudante- ya regreso-

Ella me brindo una sonrisa y asintió con la cabeza, salimos del local, fue cuando me decidí a saber más de ella dando el primer paso

-Que educación la mía- estirando mi mano en forma de saludo- mucho gusto soy Micaela y ¿vos eres?-

Ella me miro abiertamente y sonrió

-Bianca-

Iniciamos caminando calle arriba y repetí su nombre en vos alta

-Bianca bello nombre, es italiano, ¿cierto?-

-Sip-

Me miraba de reojo y yo a ella.

-¿Me Dejas ver nuevamente la dirección?-

-Si-

Asentí con la cabeza mientras le entregaba nuevamente el papel

-¿No eres de esta ciudad, cierto?-

-No, ni de esta ciudad ni de este país-

-Déjame advino de dónde eres-

A ella le brillo la mirada, mientras sus labios dibujaron una amplia sonrisa, al acentuar sus palabras lo hacía de forma distinta a alguna que allá escuchado en mi vida, el timbre de su vos se mezclaba con su acento haciéndolo algo único, fue cuando sonreí

-¿Eres del sur del continente?-

-Si-

-¿Pero no eres ni chilena, ni argentina?-

-No-

-Podría ser de algún país terminado en guay-

Ella me sonrió aun más –Si-

Durante el recorrido hasta la dirección hablamos de cosas triviales, de ella y de mi, fueron los diez minutos mejor gastados de toda mi vida al llegar a la puerta del edificio, le indique la dirección que estaba frente al edificio eta la misma del papel.

Ya sabía mucho de ella pero aun quería verla otra vez.

-Oye Bianca, si gustas y para vos no es un problema te puedo hacer un tour por esta bella ciudad-

Ella no dijo nada, pero tampoco negó nada

-Mira te dejo mi numero de celular y ya sabes donde esta mi tienda cuando quieras hablar o un tinto o el tour solo es que me llames-

-Bien… muchas gracias- mientras sacaba una de mis tarjetas de esas que le doy a mis clientes y se la entregaba.

-Un gustazo conocerte hermosa Bianca, cuando me necesites solo es que llames-

-No el gusto es mío, sabes que si podría ser o del tour pero con la condición de que yo te invite a almorzar para pagarte este gran favor-

-Chao Micaela-

Se acerco y su perfume entro por mi nariz, me dio un beso en la mejilla, aun aturdida vi como ella se despedía y se alejaba entrando al edificio.

-Hasta pronto hermosa-

Después de ese día, ese hermoso día que no se me olvidara nunca las cosas fueron de viento en popa, ella me llamo en menos de 24 horas para en palabras de ella pagarme el favor.

-Vengo por mis cosas, puedo pasar-

Bajando mi cabeza ya que no deseo que mis ojos choquen con los de ella, había olvidado que ella dijo que venía hoy por sus cosas, me duele que ella me trate tan distante reprocho internamente el hecho de que ella no saludara y se impusiera con sus palabras.

-Pasa, tus cosas están en mi habitación-

Ella entra caminando despacio pero con pasos creo que seguros, no mira nada mas, yo voy a unos metros de distancia de ella me pierdo en sus curvas y sus caderas, deseando posar mis manos en ellas pero ya no soy nada de ella y eso me frena.

-Tienes un desorden increíble acá-

Me dice cuando llego a la habitación

-Ya sabes que el orden no es mi fuerte-

-Ven ayúdame a buscar mis vainas-

La miro entre sorprendida y preocupada pero después de que ella sin levantar la cabeza me apremia con la mano, me acerco a su costado ayudándole buscando entre mis cosas las de ella.

Me concentro lo suficiente en lo que estoy haciendo para no perderme en su perfume o sus movimientos, siento una punzada fuerte en mi pecho bajo mi seno izquierdo, me retraigo tratando de menguar el dolor, desde que ella me dejo las punzadas no paran es como si mi cuerpo la pidiera, la necesitara.

Me tomo a dos manos el lugar donde me duele y contraigo mi cara, sin notarlo siquiera quede sentada sobre el suelo con mi espalda sobre la pared.

-¿Estás bien?-

Sentí su suave tacto sobre mi mejilla, abrí los ojos y me vi relejada en los suyos tan marrones tan de ella.

-Ehh?-

El dorso de su mano se poso en mi frente, luego sobre mis mejillas, me perdí en la respuesta el dolor se había ido y con el mis palabras.

-Micaela, ¿Qué si estás bien?-

-Sip, ayúdame a poner en pie y te ayudo-

Vi algo de preocupación en sus ojos, pero al ponerme en pie ella no me miro más y su expresión cambio, para hacer que la cambiara le pregunte:

-Deseas algo de tomar-

-No quiero nada que venga de ti, no olvides eso-

-¿Porque me tratas así, Bianca?-

-Porque lo que tú me hiciste no tiene perdón-

Bueno lo que ella cree que hice, no tiene perdón.

-Ok-

Me gire sentándome en el borde de la cama a esperar que ella terminara de recoger sus pertenencias, el dolor casi se había ido se volvió un punzada en el costado, leve casi podría olvidarla, pero no se iba.

Fue cuando empecé a recordar el porqué de este rompimiento tan dañino para ella y para mí.

Era un miércoles, salí de mi casa corriendo casi de madrugada debía llegar temprano a la oficina para recoger todas las cosas y llevarlas hasta las oficinas  centrales de la cámara de comercio, las calles de esta gran ciudad de poco en poco se veían como se atestaban de carros y de gente, cada una de esas personas metidas en sus dilemas personales, tome el primer taxi que se me cruzo, al indicarle al conductor hacia donde nos dirigíamos mi celular vibro entre el bolsillo de mi cazadora.

Mirando la pantalla vi el nombre de la persona con la que menos deseaba hablar, una chava con la que estuve saliendo por un tiempo pero que al momento de aparecer Bianca en mi vida deje de llamarla y de buscarla, porque mi mundo se volvió Bianca, vivía y respiraba por Bianca.

De mala gana y para evitar que mi día se volviera un suplicio conteste la llamada

-Hola Natalia ¿como estas?-

A Natalia la conocí por mi trabajo, soy dueña de mi propio negocio de artesanías hechas a mano, ella me contacto por parte de su empresa deseaban darles regalos a los directivos de dicha empresa, unos anillos con el logo de la empresa pero de forma artesanal, algo no muy complejo, que para mi significaba una entrada de dinero muy importante para poder lograr tener el capital inicial para poder exportar mis artesanías.

Después de este negocio, Natalia me invito al evento donde se haría a entrega de los anillos a los directivos, fue una noche interesante me gusto Natalia y su forma de ser no acercamos más de lo normal y en menos de una semana ya pasábamos mucho tiempo juntas, pero al ver por primera vez a Bianca me olvide de Natalia por completo.

-Hola Mica… la mujer más perdida del mundo, ¿porque me tienes tan abandonada?- lo que me faltaba

-No es eso, solo estoy ocupada, mucho trabajo, ¿a qué debo tu llamada y tan temprano?-

-Solo quería saber de vos… además me gustaría que saliéramos, ¿por qué no nos encontramos para almorzar?-

De inmediato recordé que me encontraría con Bianca a esa hora para almorzar y pedirle de forma oficial que fuera mi novia y de ahí pasar la toda la tarde con ella, tiempo de calidad con la mujer más importante de mi vida, no sé como en tan poco tiempo me había enamorado de ella.

-No puedo tengo que terminar el folleto de este trimestre-

-No puedes, ¿bueno y la cena ...porque es urgente que hable con vos?-

-Si te llamo y cuadramos… te dejo Natalia… adiós-

-Espera debo hablar con vos en verdad es urgente-

Autor: noctabog


RECIBELOS EN TU MAIL

Recibe nuevos relatos
en tu email cada dia:


All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. - Condiciones de uso y Aviso Legal
The comments are property of their posters, all the rest Copyright 2004-07 by me.
Todos los derechos reservados - MaciZORRAS.CoM Copyright 2004-10. Porno Gratis