Fue increíble saberlo sobre todo por la cantidad de relatos que hay en la página.
Fue genial darme cuenta de la cantidad de gente a quien le resultó caliente mi historia y ver tantos mensajes de chicos (y alguna chica por ahí) calentándose conmigo definitivamente me encendió.
Nunca pensé que sentirme puta tuviera tanto apoyo.
Particularmente le digo a juan (ID: 1280092) que si mi relato le pareció una copia de otro que había leído, sólo puedo decir que sería coincidencia, pues no tengo porqué dudar que él haya leído una historia similar.
La mía es tan real como las cosquillas que me produce cada ocasión que salgo con Alonso o con algún amigo, o como los comentarios que recibí de "amigos" morbosos que reaccionaron a mi relato.
Las cosas que hice y ahogo con Alonso ni siquiera pude haberlas imaginado sin vivirlas.
Claro que recibí peticiones de que contara lo que pasó dentro del cuarto y después de ver la calentura provocada y lo caliente que me pusieron sus comentarios, decidí continuar. Ahora tengo un momento a solas antes de que llegue mi marido, así que decidí satisfacer la curiosidad de algunos curiosos. Diré cómo soy.
Como dije, tengo 26 años (casi 27) y hace 3 que me casé, mi esposo es 5 años mayor que yo y tenemos una niña aún pequeña.
Siempre me gustó hacer deporte así que no considero lucir mal físicamente y por fortuna el embarazo no causó estragos en mi y, por el contrario, mejoró algunas partes.
Mido 1 metro con 67 centímetros, soy morena clara, mi pelo es castaño largo; a veces lo uso súper lacio, otras ondulado y alguna más me gusta casi enchinarlo.
Mi cara es hasta cierto punto común aunque no me considero fea; dicen que lo que mejor tengo (al menos eso dice Alonso de mi cara) son mis labios: son un tanto gruesos sin llegar a ser exagerados y, según él, tienen un efecto especial cuando se mete una verga en ellos.
Soy delgada, de talla 5 o 7 de cintura, dependiendo de la marca; creo que para mi complexión tengo buen trasero (o culo, como ya me dicen por ahí). Mis piernas son delgadas pero no al extremo de hacerme ver como parada de manos; por el contrario creo que me sirven muy bien cuando se trata de lucir ropa atrevida.
De pechos no me siento mal, soy copa "b" de bra, pero su forma es genial cuando hay que lucir escotes sin nada debajo.
Siempre he pensado que la vagina luce mejor "con y sin". En ocasiones me rasuro por completo y otras sólo dejo una pequeña línea de vello. Personalmente puedo decir que llevarla así es una muy buena combinación cuando lo que entra es grueso y la lubricación tiene mejores efectos así.
Pues bien, coqueta siempre he sido o, mejor dicho, siempre me gustó lucir bien.
Me encantan las faldas o vestidos de telas muy delgadas, creo que eso hace que se ajusten súper bien al cuerpo y me permite que, sin necesidad de mostrar algo directamente, quienes me ven se den una muy buena idea de lo que hay debajo.
Soy fan de los escotes y recientemente de los escotes sin bra.
Usar ropa así me ha dejado no interrumpir mi nueva calidad de puta a pesar de salir en ocasiones con mi marido.
Creo que siempre me ha gustado ser observada, deseada, sólo que no lo sabía. Ahora que lo sé no tengo tanto freno.
Uso la misma ropa delgada con las tangas más pequeñas que pueda encontrar y me encanta que se marque para que se note. Una tanga que se sabe que existe pero no se puede ver directamente pone como locos a los hombres.
Me he vuelo una experta en eso de caminar levantando y contoneando el culo y desde entonces puedo sentir como alfileres las miradas de los hombres que me ven pasar.
Cuando por el clima decido usar faldas más cortas el éxito es fenomenal. No hay caballero que no me dirija una cínica mirada ni patán que no se remoje los labios con lo que alcanza a ver, sin importarles que yo vaya con mi esposo o que ellos vayan acompañados.
Desde mi encuentro con él, soy toda una sex model, su celular debe estar saturado de fotografías que me toma en las maneras más calientes. Las conserva –dice- para imaginar lo que me hará la siguiente vez y porque yo no quiero riesgos con mi marido teniéndolas yo, aunque por ahí he escondido algunas.
Algo que quizá nunca me hubiera atrevido a decir antes: la verdad creo que sí estoy buena, ja.
Alonso dice que le fascinan mis tetas, pero creo que ha tenido más éxito mi culo. Dice que mi ano es genial; no sé si tanto, pero por algunas fotos que me ha tomado creo que se ve muy bien, se distingue bien cuando me está cogiendo y hoy día es un orificio que no dejo de usar para tener sexo.
En fin, quise agradecer sus comentarios, aún los de los que no me creen y quise dar una idea de cómo soy.
Comencé ya a escribir la continuación de mi primer relato…
Un beso