La historia que les contaré en seguida trata de como mi hermana mayor Carmen, pudo cumplir mis más grandes fantasías eróticas.
La historia que les contaré en seguida trata de como mi hermana mayor Carmen, pudo cumplir mis más grandes fantasías eróticas.
Nosotras fuimos muy unidas desde pequeñas, nos bañabamos juntas ya que yo sentía un gran amor hacia ella, y porsupuesto que era mi hermana mayor.
Yo(Romina)a pesar de mis 15 años nunca había visto alguna película pornográfica o algo relacionado con la pornografía, tenía un muy escaso conocimiento del tema, no así mi hermana de 18 años que por la confianza que teniamos me contaba como había tenido sexo con sus tantos pololos, que por cierto nunca trajo a la casa. Ella era rubia, ojos pardo, y un cuerpo espectacular, por eso tenía tantos hombres alrededor suyo.
Un día cuando mis padres salieron y nuestra empleada tenía el día libre, descubrí a Carmen bañándose.
Yo por ser muy curiosa me acerqué a mirar, en ese momento mis ojos no podían creer lo que veían. Mi hermana se refregaba sus grandes y redondas tetas,con mucho placer, también se lavaba su hermosa vagina. Al ver esto de mi vaginita empezó a salir un líquido porque yo sin mirarmela sentia como se mojaba mi calzón.
Al parecer Carmen se dió cuenta de lo sucedido, me miró se saboreo el labio y se rió. Yo salí corriendo y me fui a encerar a mi pieza.
Carmen me fue a buscar y me dijo que teníamos que hablar, yo le habrí la puerta y conversamos durante un largo rato. Poco a poco sentía su respiración cerca de mi cara y me exitaba cada vez más. Hasta que no aguenté más y le di un beso en la boca, mi hermana se quedó perpleja pero sin decir nada siguió y poco a poco encaramaba su lengua, ese fue el beso más lindo que he podido dar jamás. Ella se sacó la toalla y me dijo al oído: Desnúdate, yo te voy a enseñar lo que es hacerlo con alguien pequeña zorrita.
Al escuchar esto no lo pensé dos veces y cuando me vi ya estaba completamente desnuda.
Ella me recostó en mi cama y me abrió las piernas, abriendo mis labios vaginales y me empezó a comer el coño; yo gritaba como una verdadera perra en celo, me metía su lengua hasta el fondo de mi coño la examinaba, jugaba con mi clítoris, lo succionaba y mordía suavemente.
Cambiamos de posición y ahora me tocaba a mi darle el inmenso placer que ella me había dado.
Me desabrochó el sotén y empezo a tocarme los pezones de mis pequeñas tetas, luego los succionaba como si quisiera sacar leche de ellos.
Mi ano estaba todo mojadito y cuando ella se percató de esto me lo empezó a lamer y a penetrarmelo con su lengua, yo estaba en éxtasis cuando sentía su lengua calentita penetrarme.
Carmen se iba de mi ano a mi boca para que saboreara mi caca.
Derrepente Carmen paró, yo le decía no pares, no pares, pro ella me dijo: tranquila zorrita voy por algo y vuelvo. Eso me tranqulizó bastante porque no quería que este momento acabara nunca.
De pronto veo a mi hermana acercarse a mi con un enorme pene de goma, me dijo: ya perrita con esto te voy a romper tu cuevita y tu ano zorra.
Se iba acercando y cada vez me lo introducía mas fuerte en mi lubricada vagina y mi ano.
Esto me dolía bastante y gritaba de dolor ya que era la primera vez que lo hacía con alguien.
En el momento en que ella me introducía el pene en mi ano, jugaba con mis tetas, era tanta la presión que sentía en mis ano que me dieron ganas de ir a cagar. Le comente esto a mi hermana pero ella me dijo que tenía sus manos en mi ano, que hiciera con tranqulidad, yo sentía como mi materia fecal salía poco a poco, mientras ella ,me chupaba el coño, hasta que terminé y ella me lamió como cual papel higiénico.
Ya se acercaba la hora de la llegada de nuestros padres, así que nos metimos a la ducha y nos llenabamos de jabón nuestras cuevitas y a la vez nos masturbabamos juntas.
Ya vestidas nos abrazamos y prometimos que cada vez que pudieramos estaríamos juntas. Sellamos nuestra promesa con un cariñoso beso que reflejaba nuestro amor verdadero.