
Luego de la orgía entre Magy, Hugo y yo, no habíamos hablado durante la semana de vacaciones, yo estaba sintiéndome culpable.
Al llegar nuevamente al cole nos miramos y no hablamos, esa tarde regrese pronto a casa y me puse un traje de baño y me fui a tomar sol a la piscina, como Magy era mi mejor amiga tenia un mando de la puerta de garaje. Yo escuche que la abrieron y vi que su auto entraba, ella se quedo ahí y yo me acerque, entre al auto y estaba llorando y me pedía disculpas por todo y que volvamos a ser amigas, nos abrazamos y de repente estábamos con las caras re juntas y terminamos besándonos, yo le separe y e dije
Magy queres hacerlo de verdad? Luego no nos vamos a arrepentir
Ella no respondió sino con su lengua en mis labios y su dedo en mi clítoris, nos bajamos del carro, yo me saque el traje de baño, ella el top y la falda y quedo en tanga, la cual estaba re mojada cuando me acerque, le chupe todos los ricos líquidos que se iban a desperdiciar en la tanga, se la saqué y me puse sobre ella con las piernas abiertas en su cara, estábamos haciendo un 69, pero esta vez mas dulce y con cariño, nos lamíamos y penetrábamos con los dedos, estábamos sobre una silla de sol y decidimos tender la toalla en el piso, seguíamos en el 69 y luego son pusimos rectas y nos besamos en la boca, ella abrió las piernas y yo cruce las mías con las de ella abiertas y nos comenzamos a frotar los clítoris, estaba resbaloso por la baba de las vaginas pero cada vez lo hacíamos mas duro y terminamos teniendo un orgasmo genial.
Nos besamos y fuimos adentro, la comida nos la habían dejado en el horno y ya al servir la mesa ella se sentó en mi plato, abrió las piernas y se metió una de los chorizos del almuerzo en la cuca, el cual lo comí, luego se regó vino y me dijo
Lámemelo, soy tu almuerzo, cómeme amor.
Le lamí el vino del coño y luego otra vez se sentó en mis piernas, decidimos ir a la tina de baño y esta vez probar mi orina, lo hice, le orine encima de todo el cuerpo y luego nos lamimos.
Nos fuimos a mi habitación y terminamos con otra ronda de lamidas y dedeadas mágicas…
Luego de eso pasamos teniendo sexo todas las semanas, el casa, en el baño del cole, en el auto, en todas partes, éramos adictas sexuales, comprábamos cremas, consoladores dobles, películas porno y hasta correas con una verga pegada para penetrar como hombre…CONTINUA