“si hablo, me dirán que soy mala” o “no me creerán” pensaba con tristeza Maryflor, en la tierna edad de su inocencia, de su infancia…………….
Pero hoy en día MaryFlor es una chica que tiene actualmente 25 años, trabaja como asistente en un despacho contable, es una persona muy tranquila de bellos sentimientos y una sonrisa encantadora, es eficiente en su trabajo y realmente es un ángel que bajo del cielo para quedarse
Pero hay recuerdos que tiene, que son muy pesados, que hieren y carcomen como engambre de alimañanas... Fuego vivo, que todo lo hiere y quema… pero… decidida esta a acabar con este tormento, pero como ¿habrá alguna solución? Pero solución real y definitiva ¿Cuál es?
-Los niños son personita tan encantadoras que realmente son ángeles que llegaron del cielo- es lo que siempre le ha dicho su amiga Jesica-
Pero hay una sombra que empaña las alas del ángel, hay un cataclismo que esconde desde su infancia: una violación, un cruel abuso sexual, del que fue víctima…. Le quebraron sus alas de libertad y fue tanto el chantaje que le hicieron, y las creencias que su abusador le implanto en su cabecita, que creció creyéndose “culpable”
Es en nuestra niñez cuando apenas estamos aprendiendo conocer nuestro cuerpo, nuestros estímulos y lo que es la vida…. Pero cuando una persona desalmada, llega y toca nuestro cuerpo, se forma un shock, y es cuando la pesadilla comienza:
En nuestra inocencia no podemos distinguir del sexo consensuado y el no permitido, adema que no comprendemos como es que algunas partes de nuestro cuerpo pueden sentir una especie ¡de placer! y si por algún motivo, ¡NO PODEMOS DECIR NO! el sentimiento de culpabilidad es mayor…. Aunque claro… créanme NO SOMOS CULPABLES DE NADA absolutamente de nada…
Es tan desagradable cuando el abusador estimula nuestras partes íntimas… a veces se puede sentir una especie de placer, pero… ¿Por qué?:
Es solamente porque esos órganos son sensoriales y están diseñados para sentir placer… esa es su función, nada más. El problema está en que esos órganos esa es su función, pero nuestro cuerpo no, ¡NOSOTROS NO! nuestra mente, no, no y no. Nosotros no estamos preparados para eso, apenas nos estanos formando, nuestra conocimiento del mundo apenas se está desarrollando… y por lo mismo es que sentimos culpa y confusión…
Después se da que nos sentimos solos y requerimos un abrazo, el cariño y la comprensión de un adulto ¡alguien muy cercano a nosotros. ¡Necesitamos tanto que nos den cariño y nos expliquen por qué!…. Pero nos da miedo hablar, nos da miedo ser tomados como niños malos, sucios y desobedientes… o ser tomados como niños mentirosos
La loza que se forma en nosotros es tan grande y tan pesada que sigue pasando el tiempo y no logramos quitarla de nuestro interior….
¿Pero culpable de qué? si ella fue solo una víctima inocente que nada hizo, y desde su fragilidad su cuerpo fue trastocado pero ¿por qué no se animo a hablar? Será tal vez por la cultura del machismo, la cultura de guarda silencio y “obedece a tus mayores, que ellos tienen siempre la razón”
Maryflor sigue recordando: Mientras los años pasaban su violador se fue, los abusos cesaron pero el recuerdo se quedo con ella, viviendo de una manera latente… Se sentía culpable y sucia. Culpable por haber sido la causa de la profanación de su cuerpo y herida de su alma… ¡como le hubiera ayudado el cariño De los suyos y una gran y suave terapia!
¡Si a veces tuviéramos el valor de hablar, y enfrentar nuestro pasado!
Pero siempre hay una solución… si no podemos solos lo importante es buscar ayuda ¡siempre habrá alguien tendiéndonos la mano!… Si a simple vista no lo encontramos, debemos buscar con más cuidado y encontrar ese apoyo
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Si me lo permiten mas adelante seguire hablando de otras consecuencias del abuso y manera de solucionarlos..................................
Este articulo lo hice pensando en ti hermosa mujercita que ayer me mandaste el día 13 de julio a las 4:00 de la mañana aproximadamente… muy conmovedor… te lo conteste en cuanto te vi, pero ya no he recibió respuesta.
No diré tu nombre o seudónimo por respeto a ti, me angustio lo que dijiste de “estar al final de tu camino”. No sé el significado correcto de tus palabras, pero me angustio de verdad, espero que no sea lo que pienso. Te pido de favor que si te pasa algo busques ayuda, alguien que te pueda consolar y sanar esas heridas que tienes.
Si decides escribirme de nuevo, cuenta con mi ayuda en lo que pueda hacer… pero si no, busca alguien que de verdad puedas confiar y salir adelante
Sinceramente
Ale..