2008-04-28 01:50:33
Sucedió hace 20 años en mis vacaciones a casa de mi abuelo, en la selva de mi país, en un lugar aparcado en el siglo 18 lleno de mitos y leyendas.
Cada vez que mi abuelo sabía de mi llegada, mandaba preparar uno de los caballos porque a mí me encanta cabalgar. Él fue todo un personaje. Era como un potentado en esos parajes. Tenía fama de ser mujeriego y hasta se dice que tenía más de una veintena de hijos. Cada fecha de su cumpleaños se hacía una fiesta patronal en su casa para todo el pueblo, con misa al santo patrono del lugar, seguida de una corrida de toros que organizaba mi abuelo. A menudo conversábamos al atardecer, él en su caballo y yo en el mío, trotando y observando sus grandes plantaciones, hablando de la vida.
2008-04-28 01:48:18
Mi etapa de instituto la recuerdo como el comienzo de mi descubrimiento personal así como la etapa de adolescencia radical con la que todos contamos en algún momento. Uno de mis profesores me describió como "una chica de mente rápida, memoria visual buena, inteligente pero extremadamente vaga". Y si lo era, prefería estar tomando café con mis amigos (o sola) en el bar de enfrente que estar en clase aguantando interminables horas y clases que, en ese momento, me parecían inútiles.
2008-04-28 01:47:12
Este relato me sucedió hace años. Regenteaba un gimnasio de propiedad de una amiga, donde llevaba la contabilidad y manejaba al personal mientras ella realizaba otros negocios y viajaba por el mundo.
Yo andaba sin pareja hacía 6 meses y por el momento, no me interesaba liarme en una relación seria pues había quedado muy dolida y extrañando a Celia que decidió viajar a otro país para concluir sus estudios superiores en vez de quedarse conmigo. Sé que era egoísta de mi parte pero no podía impedirlo. En ese trance estaba cuando se fue llegando Bety al gimnasio. La primera vez que la vi, quedé estupefacta Me tocó el hombro y me volteé a mirarla.
2008-04-28 01:44:35
Pensé que nunca llegaría ese momento en el que tienes que tomar decisiones de adulto. Cuando tienes un trabajo estable y piensas que nunca va a dejar de serlo. Pero, de repente, ves claramente que eso se acaba, que tiene un fin, y que no sabes hacia donde tienes que tirar.
No quiere decir que no estés cualificada para desempeñar otro trabajo similar, o que no tengas la preparación suficiente para hacer otros, pero cuando algo te gusta, cuesta aceptar que lo vas a perder, tanto a nivel laboral como a nivel personal.
2008-04-28 01:43:00
Estuve estudiando fuera de mi país por un ciclo escolar, debido al trabajo de mi padre, entonces tenia 18.
Para mi el hecho de ir a un lugar nuevo ya era costumbre, era hacer maletas, viajar, y llegar a hacer nuevos amigos "era una rutina", de la cual solo me quedaba un año ya que pronto acabaría la preparatoria y no tendría que moverme ya que empezaría la universidad en mi país.
2008-03-21 00:56:44
Mi etapa de instituto la recuerdo como el comienzo de mi descubrimiento personal así como la etapa de adolescencia radical con la que todos contamos en algún momento. Uno de mis profesores me describió como "una chica de mente rápida, memoria visual buena, inteligente pero extremadamente vaga". Y si lo era, prefería estar tomando café con mis amigos (o sola) en el bar de enfrente que estar en clase aguantando interminables horas y clases que, en ese momento, me parecían inútiles.
2008-03-21 00:54:52
Este relato me sucedió hace años. Regenteaba un gimnasio de propiedad de una amiga, donde llevaba la contabilidad y manejaba al personal mientras ella realizaba otros negocios y viajaba por el mundo.
Yo andaba sin pareja hacía 6 meses y por el momento, no me interesaba liarme en una relación seria pues había quedado muy dolida y extrañando a Celia que decidió viajar a otro país para concluir sus estudios superiores en vez de quedarse conmigo. Sé que era egoísta de mi parte pero no podía impedirlo. En ese trance estaba cuando se fue llegando Bety al gimnasio. La primera vez que la vi, quedé estupefacta Me tocó el hombro y me volteé a mirarla. Ella era una hermosa morena de pelo negro y maravillosas curvas de 30 años, labios carnosos, pelo ondulado negro que libremente caía por la espalda. Me miró desde sus ojos enormes color miel y largas pestañas,
2008-03-21 00:53:06
Pensé que nunca llegaría ese momento en el que tienes que tomar decisiones de adulto. Cuando tienes un trabajo estable y piensas que nunca va a dejar de serlo. Pero, de repente, ves claramente que eso se acaba, que tiene un fin, y que no sabes hacia donde tienes que tirar.
No quiere decir que no estés cualificada para desempeñar otro trabajo similar, o que no tengas la preparación suficiente para hacer otros, pero cuando algo te gusta, cuesta aceptar que lo vas a perder, tanto a nivel laboral como a nivel personal.
2008-03-21 00:51:53
Estuve estudiando fuera de mi país por un ciclo escolar, debido al trabajo de mi padre, entonces tenia 18.
Para mi el hecho de ir a un lugar nuevo ya era costumbre, era hacer maletas, viajar, y llegar a hacer nuevos amigos "era una rutina", de la cual solo me quedaba un año ya que pronto acabaría la preparatoria y no tendría que moverme ya que empezaría la universidad en mi país.
La escuela es un edificio de 3 pisos no tiene elevador, solo escaleras las cuales tienen vidrios transparentes que permiten ver quien sube y baja, y solo tiene 2 baños los cuales se ubicaban en el 2 y tercer piso. No es muy grande y conforme el tiempo pasaba me di cuenta que tampoco había muchos alumnos ya que empecé a conocer los grupitos que se formaban a la hora del descanso.
2008-03-21 00:49:43
Al despertar mire ambos lados de la habitación, al principio no recordaba donde me encontraba, me levante pesadamente, poniendo en pie mi figura desnuda, al mirar sobre mi hombro y ver a aquella dulce mujer de cabellos negros sonreí ligeramente, si que lo recordaba, en silencio y con cuidado de no despertarla, me encamine a la ducha, donde me sumergí en aquel tibio torrente de agua que refresca mis músculos y mis recuerdos.