2010-09-17 05:31:08
Tengo 19 años y mi nombre es Jennifer, siempre me habían atraído un poco las mujeres pero jamás había hecho nada con otra mujer, simplemente admiraba su belleza, Me describiré un poco, no soy muy alta mido como 1.50, de tez blanca y ojos verdes, mi cabello es negro y lacio y no muy largo, apenas me llega a los hombros. Tengo grandes senos, al menos es lo que muchos de mis novios me han dicho, soy copa C; de complexión no soy muy delgada pero tampoco estoy llenita, digamos que estoy normal.
2010-09-17 05:29:32
Desde hace mucho tiempo, Laura y yo somos amigos. Nos conocimos en el instituto, cursando el BUP, mucho antes de que entrara la ESO. Los 5 años del instituto nos juntaron mucho. Salíamos juntos con el resto de nuestros amigos, pero acabábamos siempre solos, de regreso a casa. Ella vivía en una zona de ricos, pues su padre se dedica a la construcción y es bastante pudiente. Yo, mientras, vivía en mitad del pueblo, ya que mi familia es mas normalita económicamente hablando. Nuestros amigos siempre decían que nosotros teníamos algo escondido, que debíamos liarnos o algo así, pero que va. Jamás pasó nada entre nosotros que no fuese amistad. Y eso que Lorena está muy bien. Es la típica niña canaria, morenita de piel, pelo negro largo, ojos marrones casi negros, y su cuerpo ha ido cambiando con los años. Ahora muestra unos pechos normales de talla 90. Es finita de cara y de cuerpo y lo que para todos mejor tiene, es su trasero, sobre todo, cuando la ves en tanga en la playa o la piscina.
2010-08-24 19:42:46
"Hola Murphy, soy Lola."
"¡Hola Lola! ¿Qué tal tu aventura americana?"
"Bien, bueno… estoy un poco preocupada por Noa…"
"Dirás que la echas de menos."
2010-08-24 01:07:53
La nada agradable sensación de tener que cruzar el atlántico se alojo en mi estomago, volar no me agrada y menos tantas horas, pero lo valía por ver a Mariana tan feliz, mi Hermana menor no lo había pasado bien durante mucho tiempo, el divorcio de mis padres no fue cosa fácil para ninguna de las dos pero para ella menos, y debo admitir que siempre fui como Hermana mayor muy sobre protectora, le llevo casi cinco años; la llegada de Ricardo a su vida fue agua refrescante, el chaval tiene todo lo que se puede querer en un tío, Guapo, simpático, hijo de familia adinerada, y encima sencillo; reconozco que si me gustaran los tíos hasta yo hubiese sentido envidia de mi Hermana. Ricardo es mexicano, aunque tengo entendido que ha radicado fuera de su País por mucho tiempo y a España llego hace cosa de un año para concluir sus estudios y quedarse definitivamente con sus Padres quienes viven aquí desde hace varios años por los negocios de su familia, apenas hace ocho meses que Mariana lo conoció, la atracción fue inmediata y casi desde aquel momento fueron inseparables, cuando Ricardo le invito a viajar con él a México esta se puso como loca, en primera porque no se quería separar de su novio por tantas semanas, y claro que a quien no se le antoja viajar a otro País; pero mis Padres no fueron tan felices como ella, por lo que fue una pelotera con todas las armas que utilizan los hijos para obtener algo que quieren, llanto, enojo, chantaje, etc. Y en el caso de mi hermanita acudir a mí en busca de apoyo, y entre las dos continuamos con la presión hasta que Papá cedió un poco y eso basto para que mi Madre hiciera lo mismo, pero esta ultima puso como condición que yo la acompañase, ahí es donde quede atrapada en esta situación, porque tenía mis propios planes para las vacaciones; fue entonces que toda la artillería de Mariana se me fue encima y tampoco le fue tan difícil vencer mis defensas y aquí estoy, montada en un Boeing 777 rumbo a Ciudad de México.
2010-08-09 05:41:08
Susana y Adolfo habían bebido esa noche; estaban celebrando su tercer aniversario de bodas, cenaron y bailaron hasta las 2:00 a.m., hora en que salieron del lujoso restaurante rumbo a su casa. Él, 27 años, de smoking y ella, 24 años, con un minivestido rojo entallado de excelente calidad que permitía ver la silueta de su cuerpo perfecto; ambos juniors con dinero de sobra.
2010-08-06 04:48:00
Por primera vez ni utilicé la llave bajo el felpudo, ni la ventana abierta, ni mucho menos la chimenea. No soy Santa Klaus, ni tenía ganas de mancharme de hollín el modelito que había elegido para presentarme en casa de Marina, un top cortísimo color fucsia, que unido a que mi falda vaquera era tan solo un proyecto (de falda) y que el cinturón ancho la bajaba hasta las caderas, dejaba al descubierto algo más de veinticinco centímetros de vientre y de mi espalda si me daba la vuelta. Provocativa a tope. Como calzado elegí unos deportivos blancos, porque si me llego a poner unos zapatos de tacón alto y con el bolso que llevaba hubiera parecido más una buscona de carretera que una señorita decente. No procedía. Ya sé que no era el atuendo más idóneo para el regreso de la "hija pródiga" pero ya estaba tomada la decisión.
2010-08-06 04:45:06
Tenía delante un lienzo en blanco y no sabía con que llenarlo. No me había pasado jamás, pero desde que Erin, mi amiga de la infancia, se había marchado de la ciudad, no sabía hacer otra cosa que no fuese recordar los buenos momentos y derramar lágrimas por su ausencia. La echaba tanto de menos, que en mi mente sólo había espacio para ella. Me senté en mi cama, resignada a no poder pintar nada en una buena temporada. Cogí una foto, que presidía mi mesita de noche, y la observé atentamente, pese haberla visto cientos de veces.
2010-08-06 04:42:51
Siendo totalmente sincera no tengo ni idea de cómo comenzar a relatar o escribir este suceso, nunca lo e hecho, digo el dedicarme a escribir algún tipo de texto y mucho menos de mi vida, porque lo que les contare es real.
2010-08-06 04:40:37
Mónica no tenía nada claro de que sería de su vida a partir de entonces. Lo cierto es que los cambios nunca le habían gustado demasiado… pero hay cosas que una misma no puede evitar, que vienen así y hay que aceptarlas y asumirlas.
2010-07-21 06:21:04
Asi transcurrieron los dias en el hospital, para ser exactos una semana, yo trataba estar lo mas cerca posible de ellas para lo que necesitaran. Llego el dia en que a Deborah la dieron de alta, estuvo algunos días en rehabilitación hasta que le autorizaron que podía viajar, Yarah no quiso regresar a Brasil por motivos de trabajo.