
Vivíamos en una casita de 2 recamaras en el norte de la zona metropolitana, en valle dorado; teníamos como vecino a un hombre que se desempeñaba en una empresa relacionada con automóviles nuevos, por lo que contaba con clientes de lata capacidad adquisitiva.
Se hizo nuestro amigo de confianza hasta el grado que participamos con el en juegos sexuales, en que mi mujer le hizo el amor en mi presencia depuse de que "la perdí" ---intencionalmente---en un juego de poker, la muy casquivana gozó como degenerada pidiendo mas y mas verga y yo viéndola y gozando.
Así nuestro "cuate" se dio cuenta de lo "facilota" que era mi nena y comenzó a traer a la casa a sus clientes para cerrar e cada negocio que tenia con la venta de cada automóvil, y en todas las ocasiones le entrábamos al poker, siendo las apuestas ---primero--- de irse quitando las prendas y posteriormente de hacer locuras de parte de ella: como lamer miembros o darse de sentones en los mismos.
Yo la veía como se dejaba "ejecutar" por quien llegara, siempre los recibía con las pernas abiertas y feliz de la vida. Una vez apareció mi compa con cinco hombres, toco a la puerta como a las 23:00 horas. Nosotros ya estábamos dormidos, ella se despertó primero y me indico:
---Están tocando, a de ser el vecino…
---¿Quieres abrirle?---contesté.
---¡Sí, quiero abrirle la puerta y las piernas, tengo muchas ganas de que me lo metan!.
---Está bien déjalo pasar, yo te veo desde aquí.
Se levanto, llevaba su bata de dormir sin brassiere y sin pantaletas, al ver a su vecino éste la saludo de beso y aprovechó para bajar la mano y tocarle la entrepierna, por lo que ella ni tarda ni perezosa se la llevó a las nalgas desnudas, ahí el compa se agasajó y se las sobo un buen rato, dejandola con la bata abierta.
Luego de eso dejo que entraran su cuatro amigos, todos a medios chiles, pasaron y pregunto mi amigo que si estaba yo, salí y los salude, además de que les serví unas copas.
Entonces mi cuate me propuso que jugáramos al poker, yo le dije que sí pero que también ponía las reglas. Para esto se me acerco y susurro en voz baja:
---Deja que me lo metan todos, estoy muy caliente…
--- Sí, yo también lo estoy…
Luego procedí a indicar las reglas:
---Cada vez que pierda mi mujer, se dejara tocar por quien tenga la mejor jugada, y después, su ella quiere, se dejar meter la verga del que gane, en presencia de todos.
Ni chistaron, estuvieron de acuerdo y mi damisela se despojo de la bata, quedando desnuda con sus tetas y pezones totalmente duros con su gran mata húmeda ante la vista de todos. Iniciamos el juego y se impuso el más joven, tocando a mi "ruca" por todas partes: las nalgas, las tetas y su rajita. Continuo el juego y a mí "camarada" le toco salir adelante y como ya tenia confianza, la empino y le metió su verga de un solo tiro.
Ella gemía pedía más y yo me acerque tratando de chuparle las tatas, mientras estaba así, ocupado y empinado, alguien me bajo el pijama y los calzones y me la metió bien rico, tan fuerte que me dolió pero me gusto. Yo movía el trasero y eso no le agrado a mi mujer, y el que me tenía empinado siguió dándome rico hasta que se vino. Después invito a otro y a otro, mi chava se enojo y se fue a dormir, así que me aguante a los seis hasta el otro día, bien satisfecho y sintiéndome muy feliz.
Pero después mi chava y yo nos acostumbramos, hasta que llego el momento de cobrar, ahora mi compa, invita a activos bien dotados, trasvestis femeninas y bien dotadas, mujeres liberales y lesbianas.