Estoy casada desde hace unos años con Carlos , mi marido , del cual reconozco estar muy enamorada , y al no tener niños acepté este nuevo reto en mi carrera profesional. Siempre que me voy de viaje , aunque sea para dos días , me despido de Carlos de la manera más fogosa posible , la verdad es que la llama de la pasión la tenemos encendida y nos gusta cuidarla. Así que el viernes antes de hacer las maletas y después de haber cenado , lo hicimos en el salón primero , con mucha delicadeza , para posteriormente terminar en nuestra habitación con un orgasmo que me dejó relajada para el vuelo. Me iba solo el fin de semana , así que no tardé en preparar mi ropa y mis cosas en una maleta de mano y un bolso. Carlos me acercó por la mañana al aeropuerto , plagado de gente , la mayoría turistas , ya que por las fechas en las que estábamos muchos cogían vacaciones adelantadas y se marchaban con sus familias , parejas o simplemente solos. Nos despedimos efusivamente , como dos novios que se van a dejar de ver por un tiempo y embarqué.
El avión parecía nuevo y cuando entré ya muchos de los pasajeros estaban sentados en sus asientos. Busqué el mío y al momento lo encontré , estaba más o menos en el centro y de los tres asientos de los cuales se componía , estaba libre el del pasillo , supuestamente el mío. Una pareja de color ocupaba los asientos , el hombre pegado a la ventanilla , vestía de blanco y su aspecto era el de un portero de discoteca , vestía también sombrero y gafas de sol , la mujer vestía de ejecutiva con traje gris y una camisa blanca , por un momento pensé que no serían ni pareja pero al verme hizo un ademán al hombre el cual se tocó el sombreo y sonrió.
-Creo que este es mi asiento. -Comenté casi para mi.
Me dirigieron una mirada que por un momento pensé que me estaban desnudando. Vestía con una blusa blanca y una falda no muy larga pero si muy fina y unos zapatos cómodos , aunque normalmente en los aviones prescindía de ellos , me encantaba el tacto de la moqueta en mis pies. Observé de reojo al hombre de color y por un momento imaginé tal mole con la delicada belleza que tenía al lado , sonreí para mí y escuché a la azafata que nos enseñaba el uso del chaleco.
El avión despegó sin problemas , la mayoría del pasaje eran parejas por lo menos los que yo veía a mi alrededor y como teníamos tiempo por delante hasta nuestro destino el avión pareció sumirse en un profundo sueño , miré a mis acompañantes el hombre se había colocado el sombrero en la cara y tenía toda la pinta de no despertarse hasta llegar al destino y ella al mirarla se dirigió hacia mí.
-¿Te importa cambiarme el asiento me gusta estar al lado del pasillo , no es que se agorafóbica pero me siento más segura , si no te importa?
-No , claro que no , no me importa. -le dije
Cambiamos el asiento y me dirigió una sonrisa , sacó una revista y se puso a leer. Yo tenía algún libro para leer pero no sé si efecto de la pastilla para el mareo o del cansancio de anoche se me empezaban a cerrar los ojos. Miré al pasillo y los otros asientos o dormían o simplemente descansaban , miré a mi acompañante que no había cambiado de posición y de repente noté como si cayera.
Un sobresalto , una turbulencia , ¿qué ha pasado? El pasaje sigue durmiendo o no se ha sobresaltado , mi acompañante negro duerme plácidamente , pero mi compañera está despierta , sonríe , ha dejado la revista en su regazo ¡es una revista porno!
-Tranquila seguro que ha sido una maniobra del piloto , nada más , ¿está asustada , no vuelas con frecuencia ?
-Sí , pero estaba durmiendo y . . .
-Tranquila . . debes relajarte aun nos queda mucho vuelo.
Entonces su mano se desliza a mi blusa y me desabrocha un botón primero , mirándome a los ojos y sin desaparecer su sonrisa , sigue con otro dejando a la vista mi sujetador. No se que decir esto no es normal , pero algo me dice que me deje llevar. Desabrocha el último botón y me desliza la blusa por los brazos.
-Lo mejor es relajarse , de verdad , tu tranquila.
Coloca su mano en la falda y baja la cremallera me la desliza por las piernas y en un momento estoy sentada en el asiento solo con mis bragas y el sujetador.
¡Quítatelo!-Me ordena señalando el sostén mientras ella se comienza a despojar también de su blusa , para sorpresa mía de que no lleva ropa interior por lo menos arriba. Miro al pasaje , nadie reacciona ni observa nada , mi corazón se acelera , mi respiración se entrecorta y comienzo a sudar. Se quita los pantalones y un diminuto tanga cubre su piel negra. Me baja las bragas de un tirón y dejo al aire mi coñito recién depilado. Sonríe hace lo propio con su tanga y me enseña un coño rosado que hace un contraste especial con su piel. Me besa , primero los labios y luego con lengua. Tengo los pezones duros como piedras y miro de reojo a la puerta del piloto donde se esconden las azafatas , ¿que nos pueden hacer? ni lo sé ni me importa , tal vez me multen . . me está comiendo las tetas , suelto un jadeo , se ha puesto de rodillas y puedo tocarle el culo , ¡como estoy sudando! sus manos exploran todo mi cuerpo bajan por la barriga y se paran en mi púbis , noto que estoy mojada , entonces noto que el hombre negro está despierto , es más me giro y veo que se está haciendo una paja , cierro los ojos , no me lo creo.
-Adelante , no te cortes cariño. -señalándome a su pareja
Ni corta ni perezosa observo la tremenda polla de mi compañero de pasaje y comienzo a hacerle una mamada con toda la dedicación que puedo , mi compañera se ha puesto en cuclillas en el asiento y me está comiendo el chocho como nadie lo había hecho. Se me escapa un gemido , otro un jadeo un suspiro , me corro , mientras lo hago no paro de pasar mis labios y mi lengua por el glande de mi compañero y tiene una corrida que al no avisarme me la mete en toda mi boca , como su pareja lo observa me pide con un gesto que le pase la leche y obedientemente lo hago. Me besa y sonríe
-¿ Más relajada?. -pregunta
Cierro los ojos , observo que las azafatas empiezan a venir por el pasillo , nos vestimos lo más rápido que podemos.
-¿Cómo están pasando el vuelo ?-pregunta una azafata
Miro a mi compañera y sonreímos.