Soltó las cosas y me desnudo, me limpio el sexo primero con su boca para después meterme en la ducha y hacerlo con mimo y cuidado como él sabe hacer, salí me seco y le ordene….
Ya sabéis que tiene una polla pequeña erecta no llega a los 12 cent. Así que se puso el tanga de encaje blanco y usado. Llamaron al timbre y le obligué a ir a abrir, era Manuel le estaba esperando, Manuel es un amigo, con el que pasamos algunos ratos de sexo, Manuel es un hombre normal más bien delgado y de 168 de altura, pero tiene una polla hermosa de 24 cent. Y gruesa, al ver a Oscar no pudo por más que reírse….
Nos servimos unos tragos mientras Manuel me besaba, y mi siervo miraba como siempre en su rincón de la ventana, dejando que todo el mundo le viese con mi tanga de encaje blanco, Manuel es un tipo muy salido y enseguida se empalma, así que tenía ya la polla bien dura cuando llamaron a la puerta
Pasó y ya estaba sonrojada, ella se excita de solo pensar que tendrá sexo esa noche.
Oscar la desnudo despacio dejando sus maravillosos pechos al aire, Manuel se excito de tal modo al verla que la polla empezó a babear a Susi le gusta ver que es deseada, se ducharon juntos y se besaron y magrearon, nos vestimos todos y Oscar se volvió a poner el tanga.
Llegamos al restaurante y le pedí a Oscar que subiese mi falda para que los camareros viesen mi coño totalmente depilado con un tanga de tul negro, cada vez que el camarero se acercaba Manuel metía sus dedos dentro del tanga o hacia el tanga a un lado para mostrar mi sexo, la cena transcurrió en ese tono y la pequeña putita estaba cada vez mas excitada, casi al termino ordene
Cuando se levanto para ir ya tenía la blusa bien abierta por debajo del pecho y todos los ojos masculinos y más de uno femenino se volvió a mirarla, la verdad es un espectáculo la chica, al volver del baño se notaba perfectamente la ausencia de sujetador y casi quedan al descubierto, el camarero al servirle la mousse de turrón rozó descaradamente los pechos de la chica y ella lejos de enfadarse se reía con descaro
Se acercó y con el brazo rozó mi pecho mientras Manuel dejaba al descubierto todo mi coño.
Ese pequeño juego fue para mojar un poco los coños y las pollas nuestras y de los de al lado.
Fuimos a un bar de esos de ambiente, y después de unas copas empecé a disfrutar, nos sentamos en una especie de reservado que queda solo algo oculto pero es abierto y se ve prácticamente todo.
Dicho esto se acercó le di un apretón en sus huevos y así sabía que ya no había más remilgos, sacó la polla de Manuel y la chupó un poco...
La putita era un espectáculo, por lo que gemía y se movía se puso de pie haciendo que mi siervo( con solo el tanga) le comiese los pechos y Manuel el coño y jugando con los dedos en el culo, algún que otro se asomaba, más de uno se acerco a sobar el culo de Oscar y la polla, había más de un gay, y para quien no lo sepa diré que Oscar es un tío guapo de más de 178 cuerpo de gimnasio y una cara guapa, el se avergonzaba cuando lo sobaban pero no se atreve a decir nada, sabe que me gusta ver como lo soban.
Me levanté quitándome la falda y la blusa quedando solo con el liguero de encaje el tanga de tul y el sujetador, todo negro, le quite el pantalón a Manuel, y la camisa, a la putita la blusa y me pasee entre los curiosos que entraban a mirar, me gusta que me soben sin mirar quien lo hace, cada vez había más gente atraída por los gemidos de la perra caliente de Susi y por los movimientos que más parecen una danza oriental, sentí unos dedos acariciar mi culo y me paré los dedos subieron hasta el vientre y bajaron al mismo coño, entraron encontrándolo totalmente empapado, eran de mujer, me apretaron hacia ella y jugaron con mis ninfas y el clítoris, me gustaba por lo que no deje que parase, me movía según sentía el placer, y hacía que mi amante secreta al sentir mis movimientos se excitase, otra mano llegó al pecho, pero esa mano no era de ella, ella me tenía cogida por las caderas y el coño, además eran de hombre, sobaban mis pechos y mientras yo me dedique a mirar el espectáculo de los otros tres y sentir como me daban placer.
Una boca (el mismo que tocaba los pechos) se acercó a lamer los pechos, era un hombre de unos 48 años, los comía con gusto, me estaba haciendo sentir un gran placer, pero necesitaba más, noté como las manos que tenía en las caderas tiraban de mi para sacarme de allí, me deje llevar y sin mirar me deje conducir hasta un rincón en él la chica se arrodillo y me hizo una comida de coño genial, el señor que tocaba los pechos también vino, y los dos consiguieron que una corriente recorriese mi cuerpo, como si de una navaja se tratase, pero abriendo un brecha de placer mezclada con gemidos, espasmos, y casi gritos, apreté la cabeza de la chica en mi coño, para que no dejase de meter la lengua y sus dedos entro de mi, el señor comía los pechos y metía un dedo en mi culito, haciendo que los dos dedos los de ella y los de el casi se tocasen ,gemía y me revolvía, estaba a punto de sentir un orgasmo de locos cuando el retiró con delicadeza a la chica me inclino hacia delante y me follo el coño desde atrás con una maestría y un bien hacer maravilloso, sacando de mi unos gemidos y unos movimientos que denotaban el orgasmo que estaba sintiendo, entraba y sacaba una polla genial, mientras la chica sentada en el suelo lamía el coño y jugaba con mi clítoris, tuve un orgasmo y seguidamente apenas casi sin terminarlo llegó el segundo me retorcía me movía sin parar, gimiendo y gritando de placer, un rayo recorrió mi cuerpo a tal velocidad que la sangre quemaba las venas, sentí como salía desde el mismo centro de mi para todo mi cuerpo y explotó como un fuego de artificio, haciendo que el cuerpo se tensase y así apretar todo él, provocando gran placer al hombre que me follaba, después de ese impetuoso calambre, relaje el cuerpo haciendo que saliesen mis jugos y el retiro su polla de mi, la chica dejo mi coño, me enderecé y me dispuse a volver al reservado donde seguía escuchando como la putita gemía, solo me volví unos instantes para mirar a mis amantes que tan maravillosamente me habían tratado, nos sonreímos y ellos siguieron los dos dispuestos a gozarse.
Despacito llegué al reservado y por la cara de Susi vi que no era el primer orgasmo, Manuel tenía a una señora sentada encima del la tenía follada y la señora encantada el marido mientras le sobaba los pechos a Susi y se los lamía, y Oscar estaba siendo comido por una chica, al entrar algunas manos sobaban mi cuerpo eso me hace sentir maravillosamente.
Me acerqué a Manuel y le bese, poniendo después mis pechos en su boca unos instantes, el siguió follando a la señora y a la putita la tendí en el gran sofá, le abrí las piernas y llevé al señor le puse la boca en el coño de la putita y después de lamerlo un ratito le quite para que Oscar la follase, ella se retorcía cono una hoja al quemarse, gemía cada vez más y mi siervo estaba excitado, entonces un chico aparto la tira del tanga para lamer el ano de mi siervo que estaba apretado por la postura, me acerqué y le dije
En ese instante la zorrita gritó y saltaba como una poseída, Oscar sacó la pollita y metió los dedos, haciendo ya de ese orgasmo una fiesta de placer para la chica, gimió, grito, saltó, y de repente en un grito después de unos segundos se derrumbó floja sin fuerzas, entonces el chico que comía el culo de Oscar lo puso a cuatro patas y le follo, en ese mismo instante mi siervo sintió tal placer que su pollita dura, pequeña, roja por el roce, empezó a soltar chorros de leche dejando claro el gran orgasmo que estaba sintiendo, sin decir nada y sin gemir pues lo tiene prohibido.
Manuel y la señora ya habían terminado su follada y esta estaba siendo vestida por su marido que disfruta viendo como otros se la follan mientras el soba lo que puede y come lo que le dejan.
Me senté en el sofá a tomar la copa y alguien se sentó a mi lado acariciándome y masturbándose, no miro quien me soba, me da igual solo me interesa el placer, sentir como un salpicón de leche caliente mojaba mi costado y una boca lo limpiaba.
Ordené nos relajamos los cuatro y después de unas risas y unas copas nos vestimos y nos fuimos a casa.
Al llegar mi siervo como siempre me desnudó y se desnudó, dejándose el tanga puesto, saqué por el lado su pollita es algo casi patético de ver estaba tan pequeña, una polla tan chiquita en un cuerpo casi perfecto le puse en la ventana una vez más, eso le humillaba pero le gustaba, nos abrazamos y nos besamos a la luz de la luna, todo lo anterior era sexo esto es distinto, esto es él y yo, esto es eso "el y yo".
Bien espero que os guste un beso a todos y a ti Oscar mi amor. B.