Somos las niñas que juegan en el interior del bosque sin miedo a las criaturas oscuras, somos tan malas como buenas, cuerpos de adolescentes con la experiencia de las más viejas. Hadas con simples poderes, energías que cualquiera podría tener, pero mucha más vida, más aguante y resistencia, somos vírgenes en cuestiones morales, somos ateas para los dioses modernos, somos lubricidad y pureza, chicas de extremos y totalmente contradictorias.
Aquel viernes por la noche me apetecía salir un poco, como casi siempre solo, a tomar algo por ahí y ver si ligaba algo. Me daba igual que al día siguiente tuviera que madrugar, pero las ganas de sexo que llevaba encima eran tremendas. Llevaba bastante tiempo sin hacer nada y no quería que a mis líquidos les llegase la fecha de caducidad... jajá jajá. Estábamos en vacaciones para la mayoría de la gente y, claro, la ciudad estaba vacía, sobre todo de chicas. Sí es verdad que alguna vi, y guapa, mejor dicho... estupenda de un tipazo bárbaro. Pero... no hubo suerte, además de guapa era inteligente y me echaba por tierra con sus contestaciones cualquier tejo que le lanzaba. En definitiva, me fui solo a casa y lo que es peor, dormí solo. Nada más estar en la cama estuve a punto de hacerme una paja pensando en aquella chica, pero el sueño me venció, me dormí totalmente desnudo con mi mano en la verga sin llegar a terminar el trabajo empezado.
Hola de nuevo,
después de los tres relatos de "El Tanga", me dispongo a relatarles
las vacaciones que hemos pasado mis dos amigos Juan y Alberto, yo y nuestra chica
Vanesa.
Todo comenzó cuando decidimos irnos de acampada a un camping
por la zona de Burgos. El camping estaba cerca de un lago y como era ya Septiembre
no estaba muy lleno. Al llegar pusimos nuestra tienda cerca de la de una pareja.
Además había otro grupo de chicos con tres tiendas de campaña.
En total eran trece chicos.
La primera noche todo fue normal (al menos para
nosotros), follamos los tres con Vanesa y terminamos sobre sus braguitas las cuales
utilizo para dormir. A ella le encantaba esto. Disfrutaba sintiendo nuestro semen
en contacto con su rajita durante toda la noche.
Tendria unos 30 anoss y trabajaba en un banco. No paraba los coches por la calle, pero tenia una cara graciosa y un cuerpito fragil que algunos hombres miraban en el banco con deseo. Una vez, un chico le dijo que tenia los ojos bonitos, y aunque ella sabia que solo se lo habia dicho para conseguir un rollo de una noche, ella lo recordaba dia a dia y cuando se maquillaba ponia especial cuidado en realzar esta parte de su cara.
No hay nada que se compare con sentir y saborear los jugos de un hombre y de una mujer encontrados en la boca a través de un beso... Una orgía sabrosa y salvaje...