La verdad no me hizo mucha gracia, un chico haciéndome las ingles, pero tenía cita para el día siguiente con el gine y la verdad no me apetecía que me reconociese así, será un profesional pensé, así que decidí seguir, no tenía otra opción, solo tenía esa hora, había hecho una salida del trabajo.
Llegué y me encontré con un gran lío, algunas clientas protestaban por la ausencia de la chica, Lidia me hizo pasar y me dio las gracias por mi amabilidad, entré en la sala y comencé a quitarme la ropa, fue entonces cuando me di cuenta que me había puesto un tanga de encaje blanco casi transparente, tenía confianza con la chica y me hago las brasileñas, así que normalmente me lo quito y punto, pero ahora era distinto, cuando pensé en llamar a lidia para decirle que me diese uno de esos de papel entró el chico y me encontró en ropa interior, todo transparente, me azoré raro en mí, así que tomé la sabana de la camilla y me tapé, el chico sonrió y me dice no se preocupe, de un cajón saco unas braguitas de papel, no sé por qué razón pero eso me excitó, me dispuse a ponerlas y el chico no dejaba de mirarme, eso lejos de molestar me gustó, cuando me las puse le dije con tono burlón…..
- A que son horribles?
- Totalmente, entiendo su pudor, pero son horribles
- Jajajajajaj
Nos reímos y entonces me vi más ridícula aún, pues me tape el tanga y tenia los pechos prácticamente al aire y los pezones totalmente erizados, Oscar no dejaba de mirarlos, eso me encantó, ya sabéis que de vergüenza ando justa, decidí quitarme esas horribles bragas y me tendí en la camilla.
Oscar se quedó encantado, tenía mi cuerpo encima de la camilla expuesto a su vista, empezó con la tarea dando primero un masaje seco con las manos para preparar la piel, desde los tobillos hasta las ingles, las manos muy suaves y cálidas, eso me relajó y excitó a la vez, el chico notó mi situación pues sonreía mientras lo hacía, empezó a depilar, los tirones de la cera hicieron que la excitación bajase un poco, pero solo la mía, porque entonces miré de reojo y vi como Oscar tenía un buen bulto en su pantalón, eso me hizo sonreír, era normal, estaba con los pezones duros y el tanga transparentando todo mi coñito ante sus ojos, cuando terminó las piernas me dice ….
- Primero las ingles o las axilas?
- Las axilas mejor no?
- Pues lo mejor sería quitar este lindo sujetador para no mancharlo no crees?
- Crees que se mancará?
- Seguro que sí.
Siempre me lo quitaba así que lo hiceme incorporé un poco para quedar en mejor posición, depiló con suavidad y llegó el momento de las ingles……….. me miró con cara de zorrito me sonreí y le dije…………….
- También se puede manchar el tanga?
- Seguro que si
- ………………..bien pues bájalo.
- Enseguida
Agarró por los costados el tanga y lo bajó muy despacito, acariciando los muslos mientras lo bajaba, sentía como el coñito se mojaba por segundos, que excitación, como bajó el tanga, mientras lo hacía no dejaba de mirar mi cuerpo totalmente desnudo, sentí unas ganas enormes de decirle, deja la depilación y fóllame, pero me contuve, lo quitó totalmente y se los llevó a la nariz, los guardó en su bolsillo, se dispuso a depilarme, acarició las ingles y las depiló, no sentí ni los tirones, terminó y se dispuso a quitar los restos de cera con el algodón y el líquido propio, después con aceites me dio un buen masaje en las piernas desde los tobillos hasta las ingles, después las axilas, y en ese momento se puso a mi espalda masajeando los pechos, amasándolos con tal destreza que no pude por menos que gemir, sentí como el chochito se me inundaba, abrí las piernas, entonces el bajó a las ingles y comenzó un masaje por ellas ¡que maravilla! Masajeó de forma magistral, consiguió que la excitación fuese tal que no pude evitar el gemir y que mi cuerpo sintiese pequeñas convulsiones, solo necesitaba que esos dedos maravillosos entrasen en mi chochito empapado, notaba como el clítoris se inflamaba buscando más placer, abrí las piernas la garganta se secó, los pezones a punto de explotar, se situó a mi lado, mi mano bajó a su bragueta noté como su polla estaba bien dura, entonces acercó su boca a los pezones que besó y lamió delicadamente, mientras la mano bajaba al coñito lo acariciaba y el dedo corazón entró delicadamente en él acarició el clítoris y después fue la boca la que llegó lamió y besó mi perla deliciosa.
Mi cuerpo comenzó a danzar esa maravillosa danza del placer, comencé a gemir suavemente y el cuerpo se levantaba me llegó un orgasmo dulce y excitante, pero a la vez pedía más, necesitaba correrme de forma loca y salvaje, mi cuerpo se levantó me puse a cuatro patas y pedí que me follase, me bajó de la camilla, me puso sobre un sillón, entonces metió sus dedos dentro de mi coño haciéndome un follado con sus dedos genial, pero yo quería su polla, metí la mano en su bragueta y noté la polla mojada, la saqué, y quise mamarla, pero no me dejó.
Se subió el pantalón y me dio una cachetada en el culete.
- Anda vístete y que pase la siguiente.
- Cómo? Me dejas así
- Si guarrita mía, si quieres más ya te lo daré………… pero en otro momento, eres una hembra ardiente, pero hay que sujetar esa locura.
Me vestí y me marché toda mojada y con ganas de follar, pero os lo aseguro, no me quedé con las ganas………pero eso……..
Eso es otra historia.
Luli.