Es bien sabido que las pulsiones sexuales cuando son reprimidas, o simplemente no satisfechas, producen estados de bloqueo, ansiedad, e irritabilidad que modifican sustancialmente el carácter del que las sufre. Esto es válido tanto para hombres como para mujeres, si bien en el caso de los hombres es más sangrante en el sentido de que fisiológicamente hay una serie de glándulas que necesitan ejecutar sus funciones para que los estímulos tanto internos como externos no los lleven a colapsarse con el consiguiente malestar y sufrimiento del que lo padece. También es cierto que no hay una receta que sea válida para todo el mundo. De manera que hay personas que pueden aguantar semanas y hasta meses sin que la acción de eyacular les suponga un problema. Sin embargo hay otros casos en que varios días o incluso una semana pueden suponer el colapso absoluto. Ahí sería donde tendríamos esos cambios de carácter y esa irritabilidad que haciendo una comparación que seguramente será desafortunada, nos llevaría a aquella famosa novela del Doctor Jeckill y Mister Hyde. También es verdad que no resultan lo mismo situaciones de abstinencia en primavera o verano que en invierno u otoño. El frío, como fácilmente se deducirá, adormece los instintos y ralentiza el funcionamiento de algunas glándulas. Sin embargo el verano, el calor, el destape, los colores suponen todo lo contrario. Además y creo que esto es importante, suele ocurrir que cuando vives en pareja, en trío o como cada uno quiera organizarse, el tener el sexo que te atraiga cerca, hace que los instintos se aceleren y si no encuentras la manera de encauzar las pulsiones surgidas, bien por falta de tiempo, interés o vete tú a saber por qué; esa situación como digo, te puede consumir por dentro y ya tenemos otra vez el bloqueo y la irritabilidad. Creo que me estoy alargando demasiado con el prólogo, si esto fuese así ruego que me lo hagáis saber para en próximos relatos subsanar esta deficiencia. Con el rollo de prólogo que me está saliendo, me viene a la memoria el siguiente caso: Una vez vi a una buena amiga mía y no digo buena sólo porque fuese buena, sino que también porque estaba buenísima, la saludé y le pregunté por su novio que era también muy amigo mío. Me dijo, así de pronto, que estaba muy enfadada con él y que habían discutido. Yo le pregunté qué había pasado y me dijo que los tíos siempre estamos pensando en lo mismo y que ella no estaba dispuesta a ser el juguete sexual de ningún tío. Yo pensé lo mal que lo debería estar pasando mi amigo con semejante bombón tan cerca y sin poder saborearlo. Le dije, tengo confianza para ello, pues podías haberle dado el gusto y habértelo dado tú de paso. He de decir que mi amigo, el novio de mi amiga tiene un cuerpazo impresionante, practica boxeo mide casi 190 cm e impresiona verlo. He de aclarar que la impresión que me produce él, es diferente a la que me produce ella. Pues cuando le dije lo de que podía haber aliviado las pulsiones de mi amigo me dijo con mucho genio ¡ que se haga una paja!(pido perdón por la expresión pero es reproducción literal de lo que ella me dijo). Yo al escuchar esa expresión, recordé lo de la técnica del rulo y lo bien que le vendría a mi amigo en esos momentos. Lo llamé al móvil y quedé con él al momento. Venía con la cara blanca, el gesto contraído y la mirada perdida. ¡ Era Mister Hyde en persona!. Le comenté que había visto a su novia y lo que me había dicho e inmediatamente pasé a comentarle lo de la técnica del rulo. Bien, la llevó a la práctica esa noche y según me contó, se quedó como Dios. (perdonádme la expresión). Creo que se tiró casi un mes sin darle la lata a su novia, y ésta pilló un mosqueo de campeonato. Le hice jurar que no desvelaría el secreto a su novia y que sólo lo revelaría cuando reconociera, que alguien realmente lo necesitaba para mejorar su bloqueo mental.
Sin más entretenimiento, perdonad mis lapsus, paso a detallar la técnica del rulo, pero siempre con la misma condición que le puse a mi amigo. Sólo transmitid esta técnica en caso de fehaciente necesidad. Dándoos las gracias por adelantado, empiezo la exposición:
De todas formas, la longitud no es tan importante, aunque si es interesante que el glande sobresalga un poco por uno de los huecos del rulo.
¿ habéis cogido un rulo que no era el adecuado?, recordad que el tamaño no es tan importante. ¡ Si la tienes pequeña, coge un rulo más pequeño!
Opus 2010