En esos momentos, surge la presencian de una buena persona amiga; que puede ser reales o de ficción. Con el tiempo, se adquiere una rutina pormenorizada, para espantar la soledad y sentir cierto grado de cariño: un libro, revista, video o programa. A veces, una llamada por teléfono o la lectura de unos relatos, otras veces se acude a un Chat y en el se vuelcan las fantasías y se muestra parte de lo que se desea y se finge ser como no se es. Y las manos, acaricia el propio cuerpo.
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En esos momentos, surge la presencian de una buena persona amiga; que puede ser reales o de ficción. Con el tiempo, se adquiere una rutina pormenorizada, para espantar la soledad y sentir cierto grado de cariño: un libro, revista, video o programa. A veces, una llamada por teléfono o la lectura de unos relatos, otras veces se acude a un Chat y en el se vuelcan las fantasías y se muestra parte de lo que se desea y se finge ser como no se es. Y las manos, acaricia el propio cuerpo.
En el fondo, el ciber sexo es una autosatifación y un castigo
de la soledad. Nuestras manos y nuestro cuerpo, son sorprendidos algunas veces,
por algo que llega al alma y entonces surge la obsesión y la atracción
insuperable. En esa tesitura, el sexo y la locura se hermanan. Y, se es capaz de
casi todo, para seguir disfrutando de esos íntimos deleites.
La persona amiga, se hace más y más necesaria: y uno mismo, la propia persona se transforma en parte de un ser especial. Se hacen arreglos, con tal de tener los momentos, para estar con quien se transforma en una parte vital de nuestra vida.
Tristeza y preciosismo, gozo y dolor, son componentes queridos, amigos y compañía nuestra en eso momento. La antesala, del encuentro, de la cita se hace emoción. Se observa como pasa el tiempo y la alegría se esboza entre nuestros labios. Y si, por alguna circunstancia, no se presenta quien queremos, aparece tristeza, entonces nos sentimos aplastados, por la dureza de la vida misma.
Crudamente, nos sentimos perdidos sin la persona que amamos y en la que pesamos, en todas nuestras ocupaciones. El solo nombre de la persona amada, su imagen o algo impregnado de su olor, nos aporta un trago refrescante y nos hace sentir vivos y diferentes a los seres grises que andan y faenan, sin vivir realmente. Pero, esos seres tienen sus momentos de soledad: que les aguardan en una esquina u otra, en un lugar de su camino. Tal vez, aun no han llegado a paladear, soledad y abandono, más están ahí en el devenir futuro.
La llamada normalidad, no deja de ser sino indiferencia y monotonía. La vida, sin brotes de novedades y sensualidad es solo un existir triste. Todos queremos vivir, una vida de felicidad y a veces para ello, solo hay que dar un salto, viajar y encontrarse son alguien que nos hace sentir reales y que deja que seamos nosotros mismos.
Obsesión, locura: son términos variables, que se pueden aplicar con desparpajo, y que unidos a sentimiento y a sensualidad, llevan a la mayoría de relaciones felices. Las veces, en que existe la "total normalidad" y la vida es "predecible", también está presente la monotonía, el aburrimiento y el tedio (sea en soledad, o en una vida de pareja agotada).
Las personas, numerosas veces nos encontramos, en una encrucijadas y nos encumbramos, para otear a lo lejos. Es importante, saber los diversos caminos y elegir con el corazón y el sentimiento. Mi elección y la tuya son libres. Y tenemos que oírnos, a nosotros mismos, para acallar las voces de la sociedad, que se comportan tan "represivamente" y que quieren anular y corregirlo los legítimos derechos de dos seres a ser felices.
Ese sujeto, feliz a "su modo", podemos ser cualquiera de nosotros. Las manifestaciones, son diferentes para cada caso, para cada pareja. Yo personalmente, veo a esa persona conmigo y la llamo. Todos, merecemos ese recreo y libre entrega, desde el respeto. No importa tu ocupación, tu edad y tus gustos. Del deseo de ser feliz, nadie se ha jubilado jamás.
Los rinconcitos de cariño y de amor, deben ser protegidos por todos. Con ello, también veremos protegidos, nuestros espacios de amor. Seamos firmes, dentro de la permisividad, pero sin tener que tolerar intromisiones inaceptables. Solo basta, con respetar a los otros y recibirás su respeto. Y si no te respetan, defiende con uñas y dientes tu privacidad y tus legítimos intereses. Yo, modestamente PIDO RESPETO A TODO RINCÓN DE AMOR, DESDE AHORA, PARA TODOS.
No quiero ofender o molestar a nadie, por lo que digo, como persona adulta. Y entre las relaciones, de adultos, o individuos de seres de edades semejantes (los niños y jóvenes, tienen derecho a ejercer su sexualidad también -sin imposiciones-); todos, hemos de otorgarnos el derecho de poder amarnos libremente y pedir respeto, para la opciones y la personas que elegimos. De quien se ama, se recibe el amor, el afecto. Con quien se ama, se quiere compartir un proyecto la vida, en cuerpo y alma.
Hemos de mejorar NUESTROS MODOS, Y ASUMIR EL RESPETO A LA ELECCIÓN DE LOS OTROS. ES, ESE RESPETO EL QUE DA LA ARMONÍA CONSTRUCTIVAMENTE. Todos podremos aceptar, las CRÍTICAS Y SUGERENCIAS, si son bien intencionadas y se nos expresan como AMIGOS. Hemos de valorar, el derecho de los demás a disponer de sus vidas y a tener su intimidad y sus fantasías, hasta sus momentos de locura. Pero, también hemos de exigir, que se nos respeten nuestras esferas de intimidad. Y no estamos obligados, a aceptar los comentarios soeces, ni discriminatorios.
Tenemos derecho, a tener un compañero de vida, un ser MUY ESPECIAL. Con quien se ama, surge una trama, diaria y una sensualidad genuina. El erotismo, la sensualidad y el sexo son componentes; pero la amistad y la comprensión son cualidades esenciales, que han de compartirse por todos. Respetémonos y aceptémonos todos: DESDE AHORA.