
Un día, decidió ir a visitar a Sam su antigua amiga de la escuela, y aunque el no quisiera reconocerlo le seguía gustando, y cada vez que la veía se sonrojaba, pero antes se puso a pensar:
D: si le digo a Sam que me gusta ella me dirá que No. Pero no importa de todas formas se lo diré.
Y luego se convirtió en fantasma y salió volando por la ventana en dirección a casa de Sam.
Mientras tanto en la casa de Sam, ella veía la televisión en su cuarto cuando escucho unos pequeños golpecitos en su ventana. Sam alzó la mirada y se dio cuenta que era Danny así que le dijo que entrase. Danny se hizo invisible y atravesó la pared, puso sus pies en el suelo del cuarto y se volvió humano, luego se acercó a Sam:
D: ¡Hola Sam!
S: ¡Hola Danny! ¿Que te trae por aquí? Dijo Sam a la vez que apagaba la televisión y se sentaba en su cama. Danny se sentó a un lado de ella y le dijo:
D: bueno Sam… yo solo quería decirte que…empezó a decir Daniel a la vez que se sonrojaba un poco.
S: ¿Qué me querías decir Danny? Dijo Sam un poco confusa.
D: yo…te amo Sam. Le dijo Daniel bajando la mirada y esperando el rechazo. Sam se sonrojó por la noticia, y tomando por las manos a Daniel lo mira a los ojos y le dice: yo también te amo Danny. Daniel se quedo un rato sin palabras, no podía creerlo, Sam le había correspondido.
Tomo con sus manos el rostro de Sam y muy lentamente fue acercando su cara a la de ella, hasta que se unieron en un profundo beso.
Luego se acostaron en la cama y lentamente se empezaron a despojar de sus ropas, hasta quedar desnudos.
Sam miro el cuerpo de Danny, este era muy atlético y lo que mas le llamo la atención era su pene, que le pareció enorme.
Daniel miro el cuerpo de Sam, era esbelto con unos senos bien formados, y una vagina que tenía unos cuantos cabellos oscuros.
Daniel acostó a Sam en la cama y le dio un beso muy apasionado, lentamente fue bajando y empezó a succionar un pezón, mientras tocaba muy dulcemente el otro, y viceversa. Luego bajo a su parte mas intima, su vagina. Abrió los labios vaginales con mucho cuidado y metió su lengua dentro dando movimientos circulares dentro de esta, hasta que encontró su clítoris y le empezó a dar más atenciones a esta zona. Sam solo le dejaba hacer, el amor de su vida le estaba dando un placer indescriptible con sus caricias.
S: Daniel… por favor… no pares. Dijo Sam entrecortadamente.
D: no pienso hacerlo, mi amor. Y justo en ese momento Sam se corrió y el chico limpió el charco.
Luego Daniel abrió de piernas lo más que pudo a Sam y se puso enfrente de ella con su pene apuntando a su vagina, pero antes:
D: ¿Sam?
S: ¿si?
D: tú… ¿eres virgen?
S: si
D: ¡que bien! Yo también lo soy, así que cada uno dará su virginidad al otro.
S: que bonito.
S: ¿me dolerá?
D:…tal vez. Iré muy despacio para que no te duela OK?
S: esta bien
D: avísame si te duele mucho.
Danny empezó a meter su pene muy despacio en la vagina de ella, hasta que topó con el himen. Tomó aire y empujó rompiéndolo.
S: aayyy!!! Me duele Danny. Dijo Sam entre lágrimas
D: lo siento pero no tenía opción, verás, es que te he roto el himen. Dijo Daniel tratando de explicarle por que le dolió.
S: esta bien. Ya no me duele así que sigue.
D: ¿segura?
S: si.
Daniel siguió penetrando a Sam muy lentamente y cuando termino de meterlo, esperó un momento para que su vagina se acostumbrara a tenerlo dentro. Luego empezó el mete-saca lentamente.
S: ah ah Danny ¡que bien se siente!
Sam cada vez gemía más y Daniel poco a poco subía la velocidad de sus embestidas hasta lo más rápido que pudo. Pero entonces se convirtió en Fantasma y pudo hacerlo mas rápido de lo normal.
Sam no cabía en sí de placer y ya no tenía fuerzas ni para gemir.
Luego de un rato Danny volvió a ser humano, salió de ella y se corrió en su cuerpo. Luego cayó exhausto aun lado de ella y se quedaron profundamente dormidos.
A la mañana siguiente Daniel despertó, se puso su ropa, escribió una nota, le dio un beso a Sam en la mejilla mientras dormía y la limpió con un pañuelo, le puso su ropa y la tapó muy dulcemente, luego salió volando por la ventana convertido en Fantasma.
Sam despertó, miro a su alrededor, pero el no estaba, y se preguntó si todo habría sido un sueño, pero luego se fijo en la nota que decía así:
Querida Sam:
Espero que te haya gustado lo de anoche, nunca lo olvidaré, vendré otro día y lo repetiremos.
Te ama
Danny
Fin
Espero que les haya gustado mi relato tal vez algún día lo continúe, denme ideas para continuarlo en los comentarios. Gracias.