Era sabado por la noche, no tenia fiestas, ni citas, sin nada que hacer, encendi la TV. Buscando que ver, encontre una pelicula porno, me calente tanto, como nunca pasaba de costumbre, solo cogia con mis novios, pero estaba cansada de colarme los dedos, me vesti muy sexy, y fui a saludar al nuevo vecino, y tambien aprovechar de darle un regalo de bienvenida.
Tome mis llaves y sali al ataque.
Golpee con suavidad, aunque por dentro ubiese deseado hacer tocado con mas fuerza. El habrio, lo salude de beso en la mejilla, y me invito a pasar y me dijo:
-¿Y una mujer como tu, que hace aqui tan tarde?
-No tenía nada que hacer y vine a saludar- en ese momento me acerque y acaricie su polla por encima del pantalón.
-Mmmmm... que bueno que has venido, estaba tan solo...
-Ya llegue a hacerte compañia- lo bese con pasión, el me abrazo, y toco mi culo con una mano.
-Que hermosas tetas que tienes, nena...
-¿Quieres probarlas? Entonces ven...
Me sente en su sillon, y se me tiro encima, quitandome el vestidito que llevaba.
Metio su polla en mi coño, lamio mis pechos...
Todo exelente, hasta que me pidio el culo, nunca me habian dado por allí, pero no tuve problemas y acepte.
Me la metío sin problemas, pero me sentia rara, me daba tan fuerte, me dolía, pero no representaba eso, incluso ponía cara de placer. De repente siento que la saca, lo miro, el me miraba con cara de asco, me di cuenta que habia cagado, le cague encima. Solo atino a decir:
-¡Que Asco!- y fue directamente al baño, salio vestido, solo que sin camiseta- ¡Vete puta, asquerosa!
Senti una alta verguenza, cogi mi ropa, me la puse lo mas rapido que pude, y agarre mis llaves. Caminé hacia la puerta y por fin dije:
-Realmente, lo siento, jamas me habi....
-No me importa- me interrumpio- puta mal parida, vete
-¡Dije que lo siento! nunca me lo habian metido por el culo, y tampoco pense que pasaria algo malo- mire hacia el sillon, y habia mierda, mi mierda, me dio asco y pena a la vez, lo mire y dije -¡Adios! Hijo de puta...
-No soy tu hijo perra cagona.
Al día siguiente, busque un nuevo apartamento, no querria verlo nunca más.