2010-06-24 05:57:18
Me llamo Oscar y soy del tipo de hombre que ninguna mujer desea. Es decir, soy robusto, nada agraciado y además en cierta forma, soy tímido con las mujeres. Hace algunos años ya, heredé de mis padres un almacén de ropa americana, muy cara por cierto, que gracias al trabajo y empeño de ellos siempre estuvo muy bien aclientada con diseños exclusivos y algunos otros copias muy parecidas a las originales. Era pues, un hombre afortunado en los negocios y desafortunado en el amor. A pesar de saberme feo, no me conformaba tampoco con cualquier mujer. Tenía mis gustos y preferencias en mujeres que sabía bien, jamás se fijarían en mi por mi físico. Así pues, era cliente asiduo de burdeles donde pagaba a las chicas con mejor cuerpo y caras de muñecas por darme un rato de placer.
2010-03-22 13:41:43
Se despertó de pronto, en una amplia y lujosa habitación victoriana, aislada del exterior por una pesada cortina de terciopelo escarlata que no dejaba pasar un solo rayo de luz y una sólida puerta de madera maciza. Tardó unos segundos en reconocer aquella tranquila y majestuosa alcoba revestida de paneles de roble, el escritorio, el armario y la mesita de noche de exquisita madera trabajada, la cómoda cama con dosel en la que se había despertado. Luego, su adormecido cerebro comenzó a rescatar la información de algún rincón de su memoria.
2010-03-22 13:40:29
Si hay algo peor que una noche de juerga históricamente horrible es una noche de juerga históricamente soberbia que se va a pique por una estupidez.
2010-03-22 13:36:29
Yo tenía por delante un brillante futuro como registrador de la propiedad, hasta que se cruzaron en mi camino esos chochos con patas y me arruinaron la vida. Porque menuda ruina es tener que pasar, como mínimo, los próximos veinte años en esta mierda de institución psiquiátrica, con sentencia judicial firme, sin apelación posible. A ver si exponiendo mi caso por escrito, y haciéndolo llegar a la página de relatos de mis amores (TR), consigo que se me escuche y poner a la opinión pública de mi parte.
2010-03-22 13:34:52
Miles Edgeworth lee el informe de la autopsia que acaba de traerle Gumshoe. La victima es la renombrada abogada Mia Fey. Murió de un golpe en la cabeza con una pequeña estatua, tuvo el tiempo suficiente para poder escribir el nombre de la que supuestamente es la asesina: Su hermana Maya Fey. Todo esto lo vio una mujer desde la ventana del hotel Gatewater que está justo en frente del bufete de abogados Fey & Co.
2010-03-22 13:33:48
Desirée se miraba al espejo que tenía en el armario de su cuarto, estaba en ropa interior, no tardaría en llegar su marido del trabajo y quería darle una sorpresa el día antes de su primer aniversario de bodas. La joven se miró de arriba abajo y fue bajando su mano recorriendo cada centímetro de su piel. Comenzó por sus pechos que no eran demasiado grandes pero lo suficiente como para hacer gozar a su chico, siguió bajando y se detuvo en su vientre plano, continuó su camino recorriendo su firme trasero para acabar en sus delicadas piernas. No se consideraba un bombón pero tampoco pensaba que fuera una mujer más.
2010-02-04 02:25:34
Lucas estaba en el avión que le traía de vuelta a Madrid después de seis meses de entreno en los Estados Unidos.
2010-02-04 02:22:42
… y tenían por rey al Ángel del Abismo, cuyo nombre en hebreo es Abaddón, que significa El Exterminador.
2010-02-04 02:16:41
-¿Tenéis todos vuestras autorizaciones chicos?
Preguntó el viejo profesor tras sus gafas de pasta a toda la clase de 2-A del instituto de Tokyo-3. Había cierto alboroto entre los adolescentes que cargaban con sus mochilas más pesadas que lo de costumbre ya que ese día en vez de pasárselos encerrados en el aula iban a una reserva natural de aves, una excusa como cualquier otra para almorzar en el campo, jugar al fútbol, pasear o incluso oler las flores.
2010-02-04 02:14:42
Mis pensamientos eran claros, pero inexplicables ¿Como era posible amar a dos personas a la vez? Claro debía considerar que lo inexplicable, lo imposible, ahora formaba parte de mi vida. Mi elección estaba tomada, no podía vivir sin Edward.