
Como ya era rutina, al salir de la escuela me dirigí a la casa de mi hermana, ahí me encontraba siempre con Carola y como ya era costumbre también, después de cuidar a los gemelos salíamos a la misma hora y nos íbamos a pasear a cualquier parte. Nos dirigimos al río, es un sitio tranquilo y con pocos visitantes a media semana, estuvimos nadando, besándonos y acariciándonos, yo estaba excitadísimo y en mi mente se fraguaba un plan para poder hacerla mía. Después de terminar de nadar y ya cuando empezaba a oscurecer salimos del agua y nos dirigimos a los vestidores que están a la orilla del río. Como era costumbre entramos los dos a un vestidor, para evitar pagar doble, ya que están acondicionados con regaderas de agua limpia y espacio para vestirse. Una vez que estuvimos en el vestidor atrape a Carola por la cintura y le dije que su fantasía estaba a punto de hacerse realidad. Ella pensó que yo estaba jugando y trato de salirse de mis brazos que la aprisionaban por detrás, comencé a besarle su cuello, con una mano tocaba sus senos bien paraditos y con la otra su cyo bien calientita, cuando se dio cuenta que no era un juego me dijo al oído que era un depravado y cuando vi su cara tenia una sonrisa de oreja a oreja, lo siguiente que me dijo fue que por fin sus negativas habían funcionado orillándome a que yo tomara la iniciativa.
Siguió forcejeando tratando de librase de mis brazos pero yo no estaba dispuesto a detenerme, empecé por quitarle su diminuto bikini que se ataba por los costados, mientras hacia esta operación Carola golpeaba con sutileza mis testículos y forcejeaba para que la soltara. Cuando termine con su bikini comencé a desatarle el sostén, y cuando la tuve completamente desnuda la empuje hacia delante para poder tomar un poco de aire, ya que la pelea que ella ofrecía era bastante fuerte. Aproveche para quitarme mi traje de baño y también quede desnudo. Carola con una sonrisa en la cara me dijo “que rica y grande se te ve” y después apunto “si no te apuras, grito” y estaba a punto de hacerlo, me tomo de sorpresa por que me encontraba disfrutando de su cuerpo desnudo y bien dotado. Me apure a cubrirle la boca para evitar que gritara, sujete como pude su cuerpo y la tire sobre la toalla extendida en la barra. La besaba en la boca, besaba sus tetitas bien duritas y en su cuello, Carola pataleaba tratando de liberarse y sin darle más tiempo me acomode en medio de sus piernas acomode mi verga en su cyo y de un solo empujón se la introduje toda. Carola me miraba con sus ojos bien abiertos, gimiendo y tratando de quitarse de su boca mi mano, yo estaba dentro de ella sin moverme y Carola arqueaba su espalda tratando de que me moviera, cuando quite mi mano de su boca me dijo “que rico me penetraste pero ya muevete”, comencé a moverme rítmicamente, miraba hacia abajo para ver como entraba y salía mi verga de la cyo de Carola quien gemía y pedía más y más.
-Así, mi amor, muévete- me decía al oído
-Dame más mi amor- continuaba diciéndome al oído.
Yo sentía que en cualquier momento me iba a venir, su cyo estaba tan apretada que me costaba trabajo entrar y salir.
Carola podía ver en mis ojos que estaba a punto de terminar y me dijo “no te vengas dentro de mi, quiero que me des de beber”
Le dije que aun faltaba, que su supuesta violación aun no terminaba.
Me Salí y la tome de las piernas. Hice que se acomodara boca abajo, con
sus piernas en el suelo y su abdomen en la barra. Entonces le hice saber que
le estrenaría su culito, pero esta vez si le daría lubricación,
inicié mi tarea de lubricarle su chiquito, sus nalguitas eran tan abultaditas
que tenia que separárselas con mis manos, lo que me daba gran placer
tener que tocarle las nalgas y chuparle su culito, Carola gemía y soltaba
gritos de placer, echaba sus manos hacia atrás para tomar mi cabeza y
presionarla contra su culito. Cuando considere que ya estaba bien lubricada
coloqué la punta de mi verga y ella se movía hacia atrás,
sintiendo como rozaba con mi pene su culito cerradito. “Metemelo ya”
me decía, y comencé a metérselo despacito sintiendo como
se abría centímetro a centímetro para darle espacio a verga.
Carola y yo gritábamos de placer, le besaba su cuello y Carola
Al final me dijo que su fantasía se había cumplido y que ahora tenia la fantasía que se lo hacían mientras dormía y ella despertaba cuando ya se la habían metido toda.
Pero bueno, eso fue ayer, hoy iré a su casa y esperare a que se duerma.