Se llama Tamara, era morena, con el pelo rizado, no demasiado alta, con unas tetas redondas ni grandes ni pequeñas y un buen trasero.
Aquella noche, mis padres no estaban en casa pues era su aniversario y se marcharon a un balneario a pasar un fin de semana. Su casa también estaba vacía pues sus padres tenían que trabajar. Aprovechando la ocasión de que mis padres no estaban y de que era sábado organice una cena con los de la pandilla, y obviamente ella. Cenamos tomamos unas copas y poco a poco se fueron marchando todos los amigos. Hasta que nos quedamos solos.
Ella me ayudó a recoger y cuando acabamos salimos al jardín. Estaba fumándome un cigarrillo tumbado en una hamaca y con un cubata cuando apareció ella y se sentó cerca,
Nos empezamos a besar, después de un rato tumbados en la tumbona besándonos, comencé a acariciarla el culo, poco a poco fui metiéndole la mano por ajustado pantalón vaquero que llevaba hasta que llegué al tanga. Que tanto me excita.
L posición en la que estábamos no era cómoda así que me levante y ella vino detrás. Ya de pie, nos empezamos a quitar la ropa un a otro mientras nos besábamos apasionadamente. El efecto de las copas comenzaba a notarse. De pronto me di cuenta que ella estaba en sujetador y tanga y yo en calzoncillos. Me encontraba muy excitado, así que le empecé a acariciar su coño. No lo tenía depilado completamente pero tenía poco bello lo cual me ponía muy cachondo.
Nos tumbamos en la hierba y ella me dijo: cariño nunca as probado a bañarte desnudo en la piscina. Yo le dije que no pero que esa era una buena ocasión para hacerlo. Me quito el calzoncillo y se dio cuenta de lo excitado que estaba, de modo que me la acaricio un poco pero no paso a mayores.
En mi jardín tengo una piscina, así que me lancé al agua. Detrás vino ella que se había desnudando por completo en el agua empezamos a meternos mano por todos los sitios ella no hacia más que acariciarme mi pene y yo me estaba volviendo loco así que comencé a hacerle dedos, al principio se opuso dándose la vuelta pero pronto cedió. Yo no estaba contento y quería más.
Con al otra mano empecé a tocarle el culo y ella me dijo que no y me propuso terminar aquello en la habitación yo no daba crédito a lo que estaba sucediendo.
Nos secamos rápidamente y subimos a mi cuarto, allí yo me tumbe en la cama mientras que ella estaba en el baño. Vino con el tanga y el sujetador de antes se tumbo encima de mí, yo fui directo a su coño, cuando más fuerte y dentro le metía los dedos más gritaba y respiraba profundamente de placer. Después de una rato así ella se dio cuenta de que debía hacer algo pues no estaba siendo correspondida, así que aunque no le gustaba mucho se llevo mi miembro a la boca.
Sé que no le gustaba porque n ocasiones me había comentado que las felaciones le echaban para atrás, pero después de aquella noche cambió radicalmente de opinión. Después de un rato mamándomela como una perra ya no aguantaba más y le dije voy a acabar, ella de dijo que no importaba que me corriese en su boca, y así lo hice cuando termine de correrme le dije; Trágatelo todo y obedeció.
Después de eso la tumbe en la cama me puse el condón y iba a metérsela, por fin iba a follarme, momento que tanto había deseado, me dijo que fuese despacio y así fue, poco se la empecé a meter, primero solo la puntita pero ella suspiraba cada vez más fuerte así que no me dejo elección, de repente se la metí hasta dentro y a partir de entonces, pego un grito tremendo y comenzó la locura, no quería que dejase de penetrarla pedía más y más. Así que eso fue lo que hice durante la noche. Lo hicimos otras cuatro veces y a partir de ahí se me la tiraba siempre que podía.
Otro día les contare como fue la primera vez que le di por el culo. Aquel día no lo olvidare jamás.