Lo que les voy a contar sucedió siendo yo muy pequeño, tendía unos 14 años y era muy muy virgen, lo cual para mí era una enfermedad.
Una tarde, casi anocheciendo estaba yo jugando con los amigos del barrio y vi como un vejete se dirigía a una chabola, hecha por unos chicos de la zona, no sé por qué me decidí a espiarlo y dejé de lado a mis amigos quedando yo sólo.
Yo tenía por esa época 26 años. De noche iba a la universidad a estudiar Biología y de día era profesor en una escuela secundaría. En esos días me había separado de mi mujer y me había ido a vivir a una alcoba que me alquiló una familia. Todo mi patrimonio era mis conocimientos y una motocicleta tipo Lambretta en la que me movilizaba durante mis actividades diarias.
Muchas personas dudan que lo que aquí se escribe sea verdad y lo comprendo por que muchos relatos resultan totalmente inverosímiles; más hay que decir que también hay muchas cosas verdaderas, al menos en parte; y es que en realidad ocurren tantas historias a diario, que nos sorprenderíamos. Creo que el secreto de todo esto es tener la suerte de estar en el lugar, hora y con la persona correcta, así de fácil. Por ello ahora no digo que todo esto es real, dude si quiere, pero recuerde su juventud y va encontrar a todos estos personajes en su entorno.
Ella era una chica muy locuaz, su porte y su figura no me llamaba la atención, más bien era regordeta, su tez era bien linda y su cabello castaño claro se movía graciosamente con el viento... Mimi, así le decimos a la chica, era compañera de algunas de mis clases de en la universidad, nos veíamos poco y nos saludábamos como compañeros de clase solamente.
Hoy llegue un poco enfadada de el colegio, me sentia mal, porque habian de reirse tanto de mi, ya se que era diferente a las demas a mis 14 años media 1,75 era delgada pero tenia muchas formas mi cuerpo,.
pechos abundantes caderas marcadas ,se que mis compañeras eran chiquitas y lisas pero por eso no tenian derecho a decirme que era provocativa
Quiero contarles esto que pasó hace unos 5 años, como el '94 .Fue la "primera vez" para mi pareja del momento.
Cerca de mi casa, en Santiago de Chile, hay una sede de una institución política que funciona en un par de piezas que arriendan a una casa más grande. Bueno, yo, hace unos años, tenía 21, hacía unos trabajitos ahí, así que iba de vez en cuando. Los dueños de casa tenían una hija de 18 años que era exquisita, como la Anna Kournikova, pero morena.
Que tal, Mi nombre es Ana y quisiera compartir con todos ustedes mi historia, actualmente tengo 21 años, y soy de México, mi relato se centra en la vida que he llevado junto a mi madre, Pilar, una mujer de 40 años, muy atractiva para su edad, aparenta muchos menos, divorciada desde hace bastante tiempo, apenas si conocí a mi padre, y prácticamente el trato con el ha desaparecido, mi mama siempre se ha distinguido por ser una mujer bastante liberal para el promedio de su edad, se podría decir que hasta de cascos ligueros, razón quizás por la que mi padre se separo de ella, por mi parte me considero atractiva, no tengo un cuerpo de concurso de belleza pero si cuento pienso yo con atractivos suficientes, soy delgada, de tez clara al igual que mamá.
Ayer cumplí 30 años y dejé atrás los complejos y obsesiones que habían hecho de mi hasta entonces un hombre inseguro e inmaduro y sin ningún éxito con las mujeres. En mis 30 años de vida no había pasado de besos y caricias con alguna de mis amigas de toda la vida. Nunca acababa de decidirme a dar el paso e imagino que ellas, hartas de mi inseguridad y de mi falta de iniciativa se acababan yendo con otro que les diera más caña que yo.
Hola amigos, este es mi segundo relato, y mi segunda vez haciendo sexo, esta vez fue con mi vecina Pilar, desde niños hablábamos de cómo nos estábamos desarrollando, y ella un día cuando tendríamos 12 años ella y yo unos 13, atrás de la casa de su perro de pronto de alzo la faldita y se hizo a un lado el calzoncito y me enseño sus primeros pelitos del pubis, se veían chistosos un pelillo por aquí y otro pos haya, pero bueno, lo más rico fue que alcance a ver su rayita en la parte inferior, solo que no me dejo tocarla. En ese tiempo ella era una niña delgada, más bien flaquilla pero de traserito levantado y pechitos apenas asomándose, al fin eramos unos chiquillos.
He tenido la suerte de nacer en una familia "bien". Bueno, lo cierto es que siendo honestos, y habiendo que usar ese adjetivo popular referido a una posición adinerada, yo diría, que he tenido la suerte de nacer en una familia, muy pero que muy bien.