2010-06-17 05:26:34
Recostado sobre mi confortable cama, miro lo que tengo frente a mi y convengo que soy una persona realmente afortunada.
2010-06-17 05:25:15
A continuación voy a describir como fue mi último encuentro con mi Amo y la perra de mi Amo que a su vez es mi Ama.
2010-01-26 03:32:28
Escuche a mi dos interlocutores muy preocupada -Lamentamos la muerte en accidente de tu marido pero si no pagas a la Organización todas las deudas pendientes, nos vamos a ver obligado a tomar medidas muy duras para poder obligarte a pagarnos los cuatrocientos mil dólares que nos dejó pendiente y que tu sabes-.
2010-01-26 03:29:34
Es la decimoquinta felación que hace en lo que va de día… no sabe ni tan siquiera qué hora es, si quedará mucho para que el día acabe o si tan siquiera acaba de empezar.
2010-01-26 03:26:50
Volvió a su cámara con la respiración agitada. La visión del granjero y su mujer la había perturbado de nuevo.
2010-01-26 03:25:17
Nadie se percató de cuando un personaje de estatura mediana, complexión fuerte pero delgada, finas formas hasta eso y andar rudo, pesado, característico de aquellas personas que pasan demasiado tiempo en un navío, entró a una cantina en aquel puerto.
2010-01-26 03:23:13
Uno de los verdugos coloca la punta del clavo en el antebrazo, muy cerca de la muñeca, en ese preciso espacio entre los huesos cúbito y radio. El verdugo presiona hacia abajo y la clavija se hunde en la piel de la condenada. Mana algo de sangre y la mujer cierra los ojos y arruga la nariz en señal de dolor, un dolor pequeño y soportable, antesala minúscula de lo que se avecina. Cae el martillo y el clavo atraviesa la carne abriéndose paso hasta alcanzar la madera de debajo del brazo.
2009-12-07 04:37:59
La observé. Llevaba un falda muy corta. Todos los días, casi a la misma hora, se sentaba en uno de los bancos del jardín de enfrente de mi casa. Se la veía descarada, con la blusa bien abierta para enseñar el canalillo. Debía ser una zorra calientapollas.
2009-12-07 04:34:41
Llovía. Llovía a cántaros y la noche se presentaba desapacible. Desde la ventana del vestidor vislumbraba la luz de la farola de la esquina; bajo ella se arremolinaba esa lluvia, en ráfagas de intermitente tramontana.
2009-12-07 04:32:52
Alta, alrededor del metro setenta y cinco, con un cuerpo esculpido por las sesiones, diürnas, de gimnasio y, nocturnas, de Dry Martíni, vestía para mostrarse al mundo; zapatos siempre altísimos y de tacón fino que le proporcionaban una altura impactante, impropia de las féminas de estas latitudes y, habitualmente, trajes chaqueta gris o negro que permitían un escote muy largo y una falda muy corta.