
Todo comenzó cuando había cumplido los 17, un lunes por la tarde, ni siquiera me acuerdo que día era, había llegado de clases y quería salir. Me acuerdo que debía participar en una convivencia de mi curso en el colegio, era una especie de reunión entre padres e hijos. La cosa estaba buena, había bastante que comer y poco que tomar, solo bebidas y una que otra cerveza que se había escondido por ahí. Pedro, mi mejor amigo, se acercó y dijo que quería presentarme a su madre, a lo cual accedí, pensando en que me presentaría a una vieja desabrida y feucha. Mamá, le dijo, él es Carlos. Grande fue mi sorpresa, era una mujer muy linda, con pechos grandes, bonita sonrisa: Hola, me dijo. De ahí en adelante nos quedamos conversando un buen rato, parecía una mujer muy entretenida, hablamos de esto y lo otro, de repente le miraba sus pechos y me imaginaba con ella.
Era una tarde poco calurosa, de esas que apetece pasear, mi trabajo me obliga a buscar nuevos proveedores, hacia las 5 de la tarde salí de una visita que me había ido muy bien y estaba especialmente contento. Al pasar por una galerías comerciales en busca del coche vi una tienda con ropa muy bonita y me quede observando los diferentes modelos que estaban expuestos en el escaparate, Mire hacia el interior y vi a una mujer de unos 45 años imponente. La estuve mirando un rato iba con una falda ceñida, corta por encima de las rodillas y una raja en la pierna derecha por la cual se vislumbraba unas piernas perfectas. Me decidí a entrar para ver su belleza de más cerca.
Me llamo Alex Mañara y nací en Porlamar, en la bella Isla Margarita en una familia de origen español, hace ya muchos años, en mejores tiempos que los actuales. Mis padres, sin haberse hecho ricos, si que puedo afirmar que habían prosperado desde su llegada al país.
Hola a todos. Es el primer relato que escribo y seguro que será el último, no soy de esas personas que tienen idilios contínuos ni nada por el estilo.
Posiblemente podría ser mejor en todos los aspectos esta historia, pero al menos es real, da lo mismo que alguien no se lo crea, aquí no hay nada fantástico, sólo real.
Como una sana noche de diversión se convirtió en una inolvidable noche de sexo en la escuela...
Bueno, lo que les voy a contar me sucedió hace aproximadamente dos meses en un local bailable.
Mi nombre es Armando y os haré partícipes de mi historia con Valeria, una mujer con la que disfruté maravillosamente y que se convirtió en mi primera experiencia entre los brazos de una mujer mayor que yo. A partir de ese momento las maduritas son mi debilidad y no dejo pasar la oportunidad si se presenta la ocasión de estar con una de ellas.
En dias pasados me encontraba en casa de mi novia y llego de visita una prima de mi suegra, era una mujer contemporánea a mi suegra de unos 46 para ser mas exactos, venia de visita desde el interior del pais. ok nos presentaron y no paso la cosa de hay, a la mujer en cuestion la voy a llamar sandra, sigo sandra se estaba quedando en casa de una tia de mi novia y todo era normal, el fin de semana luego de la llagada de sandra no reunimos en casa de mi novia para tomar unos tragos y pasarla bien, todo comenzo con unas cervezas bien frias y algo de musica de fondo, todo iba bien contábamos chistes y la reuniopn estaba muy amena, pasaron las horas y se terminaron las cervezas y mi novia que estaba medio prendida dijo que sacaramos la botella de wisky que teniamos guardada.
Hola a todos los lectores de esta pagina muy buena. Muy personalmente es la única pagina que utilizo para leer relatos pero es la primera vez que he decidido contarles algo sobre mi vida sexual.