
Todo fue de forma precipitada y bastante confuso. Uno siempre piensa estar preparado para estas cosas, pero cuando se dan... ahi recien uno capta la magnitud del problema...
Empezo un dia viernes. Una mujer bastante hermosa, e pelo rubio, corto, de esos peinados nuevos que suelen llevar las mujeres de pelo lacio, pero cortito, no se si conoceran a Araceli Gonzales, pero esa era la forma de su pelo. Ojos castaños y penetrantes, una hermosa silueta que mostraba unas esbeltas y trabajadas piernas, una colita muy bien formada y empinada y un par de tetas que luchaban por salir al exterior. Traia puesto una falda que llegaba a medio muslo, ajustado, un par de medias largas oscuras y una camisa blanca. Se me acerco un dia que fui a mi antigua escuela secundaria a ver un problemita con las pcs que tenian. La cosa era que como yo habia sacado las mejores notas en informatica, las profesoras, que eran ignorantes en la materia, se pensaban que era una clase de dios del pc y cada vez que se les clavaba feo me pedian ayuda, y yo como gil iba...
En uno de esos dias, ese viernes fue que me encontre con esa mujer. Encima yo la recordaba de algo, pero mi memoria me fallaba.
-Hola... soy Marcela, mi hija viene a este colegio... y me dijo que vos les arreglabas las computadoras... no se... es que la mia tiene algunos problemas... y mi marido esta de viaje... y el era el que la arreglaba...
Eso fue lo primero que me dijo Marcela. Lo primero que hice fue ojearla de arriba a abajo con disimulo, era mas baja que yo, y estaba usando tacos. Yo en esos dias andaba medio al vicio, asi que pense en ganarme un par de pesos, asi que dije...
-No te hagas dramas... no soy tecnico ni nada de eso... pero si la puedo arreglar, tomo el tren...
-Esta bien... esta es mi direccion... podes venir a las 5?...
Me extendio un papelito, lo mire y vi que no era tan lejos, asi que respondi...
-Okey... no hay drama... no vemos entonces...
Entonces ella me agradecio y partio. Pude ver su hermoso culo. Pero en mi cabeza lo que menos habia era sexo, ya que ya habia ido a arreglar algunas pcs, gracias a mi fama de reparador en la escuela.
Esa misma tarde me dirigi a la casa. Golpee la puerta y me abrio una hermosa chiquilla, era la hija.
-Vos debes de ser la que me delato...- le dije
-Hola... soy Estefa... pasa...- me respondio bajando algo la cabeza... creo que estaba medio timida.
Entre a la sala de estar, me quede parado un rato ahi, mientras Esrefa se hiba a informar a su madre.
Alli vino Marcela, traia la misma ropa, salvo que esta vez tenia un par de botones desprendidos. Seguia mi cabeza trabajando para recordar de donde la conocia, aunque la debi haber visto algun dia en el colegio, eso era lo mas probable.
-Hola... pasa por aca...
Entonces empece a caminar detras de ella, subimos unas escaleras, ya que su casa tenia dos pisos y entramos en lo que creo era la habiracion de Estefa, y de hecho era su habitacion.
-Perdon... Sebastian sos, no?- me dijo
-Sip...
-Es la computadora de Estefa... ella siempre anda tocando cosas y se le sabe romper a menudo...
-Creo que puedo arreglar esto...- dije y le sonrei, para mi sorpresa ella tambien me sonrio.
Pero mucha atencion no le preste a eso, simplemente me sente y me puse a ver que pasaba con la pc. Estefa se fue abajo a ver television, y Marcela se quedo sentada en la cama, dandome conversacion, para que no me aburra o tal vez vigilando para que no me robe nada.
Me fui enterando un poco de su vida. Ella trabajaba en un estudio juridico, tenia 35 años, su marido era en empresario de algo que andaba de viaje de negocios. Estefa tenia 13 años y le hiba bien en el colegio, aunque ella decia que estaba luchando contra los arranques de locura adolescente que su hija le solia dar.
Hablabamos de giladas, mientras formateba su disco duro, y no dejaba de mirar su escote, veia como sus tetas estaban apretadas por su sosten. Creo que ella se percato de eso, pero no hacia nada, al contrario en un momento en el que yo fui bastante obvio, ella me miro y me sonrio.
Luego se fue a preparar algo de tomar y bajo. Pero bajo de una forma muy seductora, contorneando sus caderasm moviendo su hermoso culo hacia los lados.
Yo me quede medio pensando apra mi. Me decia, "hay chance, hay chance!!!"... pero mi atencion se dirijio a un problemita en la pc y se me fue todo eso de la cabeza. Escuche que ella entraba y se ponia a mi lado, para ver que pasaba en la pantalla. Yo me habia concentrado en lo que pasaba en la pc, asi que no le preste mucha atencion al hecho. Luego ella pregunto...
-Que le pasa?... podes arreglarlo?...
Entonces me gire, apra hablarle directamente y me encontre con su escote en mi cara, pude ver sus tetas, encima me di cuenta de que no llevaba sosten, que era la camisa lo que las apretaba. Me quede boquiabierto y babeante mirandole las tetas, ya que ella agacho su cuerpo a mi lado para ver mejor y asi me dejo las tetas al lado.
Fui muy obvio... me quede un buen rato viendole las tetas. Para cuando subi la cabeza ella me miraba y sonreia. Yo me quede helado, pero a full... mi verga se habia puesto tiesa.
Ella no dijo nada, se levanto y me dejo un vaso de jugo en el escritorio y se fue, dedicandome una sonrisa muy picara.
No hay que ser un genio para darse cuenta. La mujer esta buscaba algo, pero habia una chica habajo que mataba todas mis esperanzas de accion. Tome el jugo y trate de tranquilizarme para que se me bajara la calentura, pero no habia forma.
En eso escuche que Estefa decia...
-Bueno, ma... me voy... vuelvo en una hora....
-Bueno hija, cuidate y no hagas lios...
-Si, si... chau... chau Seba!!!!- me grito desde abajo.
En mi cabeza me vino a la mente la frase "ahora o nunca". Entonces hice acopio de valor y baje por las escaleras. Me acerque a lo que seria la cocina y ahi la vi de espaldas a mi, estaba enjuagando algo en el lavaplatos. Ahi nomas me acerque y apoye mi paquete en su culo paradito. Ella se sobresalto y se giro diciendome...
-Que crees que estas...?
no alcanzo a terminar la frase para cuando mi boca se mezclaba con la suya y mi lengua empezaba a entrar y buscar la suya.
Ella trato de resistirse un poco, pero sus manos fueron inutilizadas por las mias y la segui besando. No tardo mucho para que ella me correspondiera el beso. Nuestras lenguas se entrelazaron en un humedo y pasional beso. Mis manos dejaron de sostener las suyas para dedicarse a terminar de desprender su camisa, mientras que ella abrazaba fuertemente mi espalda. Una vez que hube desprendido toda su camisa me dedique a masajear esos hermosos pechos. No tarde mucho en dejar de besarla para dedicar a comerme tan maravillosas tetas. Estaban riquisimas, eran firmes, del tamaño perfecto, mi boca se hacia agua sobre ellas, bañandolas de mi saliva. Mi lengua se dedicaba la lamer sus pezones, buscaba endurecerlos con pequeños mordisqueos, estimularlos. Ella comenzaba a gemir despacio, y a agarrar fuerte mi cabeza, empujandola contra sus tetas. Mi mano bajo y se metio en su falda, buscando su conchita, la cual se encontraba protegida por su tanga. Comence a acariciar su raja por encima de su tanga, la cual ya estaba muy humeda, mientras mi boca seguia chupando sus ricas tetas.
Mis dedos empezaron a meterse por dentro de su tanga y a acariciar la tierna carne de sus labios vaginales, para luego buscar meterse dentro de su conchita. Acariciaba su clitoris, mientras ella bajaba con su mano el cierre de mi pantalos y liberaba mi duro miembro. Lo tomo entre sus manos y lo empezo a acariciar. Su mano subia y bajaba por todo el largor de mi pene, desde su base, en donde se dedicaba a masajear mis huevos, has la punta del glande.
En eso ella se escapo de mis manos y se agacho frente a mi verga, para empezar a chuparla. Despacio al principio, chupando solo el glande, dedicandole mucho tiempo, haciendo que mi calentura llegara a niveles insospechados.
Luego se metio gran parte de mi verga en la boca y empezo a mamar rapidamente, tratando de sacarle todo lo que tenia. A la vez que sus labios y lengua recurrian mi miembro, una de sus manos lo masturbaba, mientras la otra se dedicaba a masajerame los huevos.
Esta mujer me estaba dando una de las mejores mamadas de mi vida y no tardaria mucho en hacerme venir, pero yo ya tenia mis planes acerca de donde queria dejar mi leche.
Senti que me venia y con mis dos manos aprete fuertemente su cabeza y le llene la graganta de leche caliente y espesa. A ella no le molesto mucho y se trago cada gota de mi semen.
Despues de eso se levanto y se sento en la mesa, acostandose luego sobre ella...
-Vamos... ya me calentaste... termina con lo que hiciste...- me dijo, en medio de jadeos y suspiros.
Ahi nomas me acerque a ella, le subi la falda y le saque la tanga que estaba completamente mojada. No le quite nada mas, quedo con su flada en la cintura, su camisa desprendida y sus medias, ni siquiera los zapatos le quite. Abri sus piernas y la coloque a los costados de mi cuerpo. Me incline sobre la mesa y coloque mi verga sobre la entrada de su vagina. Levante mis ojos... y bueno... no fue algo agradable lo que vi... fue a su hija viendo desde la puerta, medio escondida. Pero la calentura me pudo mas... en mi mente solo escuchaba... "ya la empezaste, ahora terminala...", y viendo a Estefa a los ojos enterre mi miembro en esa concha que pedia a grito ser cogida.
Ella largo un largo gemido y luego sus manos se agarraron a mis hombros, mientras una de las mias se apoyaba sobre la mesa y la otra masajeaba sus tetas y pellizcaba sus pezones...
Empece con el bombeo. Entraba y salia rapidamente y gracias a la volcada de antes tenia aguante para rato, asi que no puse trabas a mis deseos y me la cogi furiosamente, mientras ella gemia como loca...
-Aaaaaaahhhhhh... siiiiiiiii... ooooooohhhhh.... que ricooooo... dame maaaaasssssss... aaaaaahhhhhh
-Si mi perrita.... toma m,i verga... te gusta no?....
-Siiii... me encantaaaaaa.... oooooohhhhhh... ponemela todaaaaaaaaa...
-Esta bien... pero... hace cuanto que planeas esto?...
-No se.... te vi ahi.... oooooohhhhh... me gustaste... la compu se rompio... aaaaahhhhhhh... era la unicaaaaa..... oportunidad.... ooooohhhhhh...
-Si.... que la aprovechaste....
Y la segui cogiendo duramente, mientras mis manos se dedicaban a amasar esas grandes tetas que me facinaban. Pero al volver a levantar la vista vi a Estefa que nos seguia espiando y una de sus manos estaba abajo. Supuse que se masturbaba, ya que no la podia ver bien, ya que estaba escondida a un lado de la entrada. Pero mucho no me importo, yo segui cogiendo como loco, mientras sentia como se venia en medio de gemidos y suspiros. En eso empece a darle mas duro y ella comenzo a sentir un gran placer, ya que su cuerpo se arqueo lo que dejo a la altura de mi boca sus tetas, las cuales iban y venian a cada embestida mia. Mi boca trataba de atrapar sus tetas y pezones, para chupar y succionar, mientras que mi mano libre se dedicaba acariciar sus suaves y esbeltas piernas. Se la estuve poniendo asi durente un buen tiempo, en el cual ella se vino un par de veces mas, y me empezaron a venir las ganas de acabar de nuevo. Entonces la deje y la hice que se arrodillara y comenzara a chuparme la verga de nuevo, cosa a la que no puso ninguna objecion.
Comenzo de nuevo el ir y venir de sus labios y boca sobre mi verga caliente y dura, mientras yo veia como nos seguia espiando. En eso estaba por volcar y ella empezo a pasar su lengua sobre el glande y eso hizo que mi exitacion subiera su tope y acabe en su boca y cara, llenandola de semen, a lo cual ella respondio abriendo su boca y pajeando mi verga para sacarle cada gota.
Despues nos sentamos en el suelo y yo la manosee un poco mas, sus tetas me volvian loco.
Pero al rato ella dijo...
-Alguien puede venir...
Y se paro y fue a asearse. Yo me arregle y trate de buscar a Estefa, pero no estaba por ninguna parte.
Luego llego Marcela, ya cambiada y limpia y me beso con pasion en la boca y me dijo luego...
-Este es nuestro secretito, eh?- guiñandome un ojo...
-Soy una tumba, linda...- le respondi y luego nos besamos un rato mas...
Pero paramos sabiendo que podiamos volver a empezar a coger. nos quedamos hablando de idioteces y al rato llego Estefa y se hacia la desentendida, como que no habia pasado nada. Pero cuando me miraba, como que habia una mirada complice en ella. Luego vi que me faltaban unos cds para terminar de arreglar la pc y les comunique a las señoritas que debia buscarlos y que ya era tarde para que fuera y volviera, asi que quedamos en que volveria otro dia.
Me fui y Marcela me miraba con ojos de complicidad y lujuria al despedirme. Me fui pensando en que tendria otra oportuniad de cogermela, pero no sabia en que lio me estaba metiendo...
Seba
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