2007-05-24 04:14:41
En una ocasión Alejandro –mi profesor y amante desde hace varios años; que lo llamaba Marco en anteriores relatos, pero Alejandro es su nombre real- nos invitó a mi hermana Bety y a mi, a pasar un fin de semana en una pequeña villa (o condo/tiempo compartido) que tiene en un hotel de una conocida playa aquí en México. En ese entonces, yo ya no era ayudante –aunque seguía siendo de sus putitas- y mi hermana recién había sido su ayudante por un semestre, y ya era de sus putitas también. Bety y yo siempre hemos competido por ver quién es más cachonda, quién tiene mejores galanes y más, quién tiene experiencias más calientes y quién faja mejor, la mama mejor, quién coge mejor, en fin; y en lo referente a Alejandro y otros amantes que hemos compartido, quién los atiende mejor. Eso nos ha llevado a poner límites, es decir, podemos compartir amantes, pero los novios se respetan. Al menos así había sido hasta que su novio actual se interesó en meterme a la cama.
2007-05-15 03:17:51
Todo fue de forma precipitada y bastante confuso. Uno siempre piensa estar preparado para estas cosas, pero cuando se dan... ahi recien uno capta la magnitud del problema...
2006-09-04 04:45:32
Al profesor Leyva lo conocí en el Instituto de Profesores, él fue uno de los tantos profesores que tuvimos en los años que estudiamos allí.
Ya el primer día en que compartimos un aula con él, Xavier empezó a hacer bromas con el aspecto de este profesor en cuanto lo vimos aparecer, voy a tratar de reproducir lo que sucedió ese primer día de clases.
2006-08-09 00:10:28
No me arrepiento de lo que hice aquel dia. Sinceramente, soy una chica sin prejuicios, y creo que la vida esta para disfrutarla...
Desde siempre habia sido muy morbosa. Demasiado. Lo sabia y me gustaba. Disfrutaba muchisimo adivinando las miradas de aquellos hombres, con y sin acompañante, que anhelaban mi cuerpo con descaro, sin percatarse de la simpleza de sus pensamientos en ese mismo momento... No pensaban con el cerebro, sino mas bien con otra "cosa", por llamarlo de algún modo, tan propio y sexual del genero masculino.
2006-07-12 00:54:11
Mi nombre es Angela, tengo 48 años y no puedo decir que me conserve mal. Mido 165 cm, mis ojos son castaños al igual que mi pelo recortado por los hombros. Peso 65 kilos y estoy bien distribuida empezando por una talla 120 de pecho, una cintura estrecha y terminando por un buen culo. Aún a esta edad los hombres siguen volviendo la cabeza a mi paso. Estoy casada y tengo una hija de 24 años, que ya se ha independizado. Con nosotros tambien vive Don Manuel, el padre de mi esposo, un hombre de 75 años. Mi esposo es comercial y está fuera de casa toda la semana, de lunes a viernes. Él es algo celoso pero nunca le he dado motivos para ello y nos llevamos bien.
2006-06-29 02:32:36
Nunca se sabe el destino definitivo de las personas, por momentos creemos que ello depende de la suerte que puedan tener en la vida, o la simple sucesión de acontecimientos que se desencadenaran el la vida misma, como una cadena de acontecimientos.
2006-04-30 19:55:18
Esta historia comienza en un pueblo rural en Argentina donde la mayoría de la población eran gauchos. Los gauchos son los peones de campo agricultores, que se ocupan de todas las tareas necesarias para llevar adelante una estancia. Son hombres curtidos por el sol, forjados en el barro, la bosta de caballos y vacas, acostumbrados a sacrificar animales ya sea para comerlos o simplemente para evitarles sufrimientos.
2005-11-29 17:49:24
Los siguientes sucesos acontecieron hace algunos años, de hecho el personaje central de esta narración falleció hace algunos años a tras.
2005-11-10 16:16:59
Armando, que así lo podemos llamar al padre. Es un profesional del Derecho, de unos 38 años. Algo alto, de cuerpo atlético, con unas cuantas canas a la altura de la cien, simpático, he inteligente. Viudo desde el nacimiento de su hija.
2005-11-02 16:17:03
Me lo había ganado a pulso
Páginas de relatos en Sexo con Maduros:
0 -
1 -
2 -
3 -
4 -
5