Hace unos once años me case con Jorge, el hombre de mi vida, nos conocimos en primaria y ya decíamos que "éramos novios", vivíamos relativamente cerca, por lo que seguimos estudiando juntos, primero en el instituto donde si comenzamos a "salir" un poco más conscientes de lo que significaba eso.
Juntos fuimos a la Universidad y a los 26 nos casamos, dos años después nacieron los mellizos Sergio y Miguel, vivíamos en una urbanización donde nunca pasa nada raro, una amiga Raquel y yo, nos turnábamos para llevar los niños al cole una semana cada una.
Jorge se asoció con Rafael y montaron una empresa de vigilancia y seguridad, el negocio funcionaba bien y todo nuestro entorno parecía como un cuento de hadas.
Había una salvedad, en el sexo el no haber tenido otras parejas, no era algo que "condicionara" nuestra vida, teníamos relaciones abundantes en cantidad pero escasas en variedad, en muchas ocasiones habíamos visto escenas de sexo en películas "normales".
Incluso habíamos visto alguna "peli porno" pero a lo único que nos animaba era a empezar antes o prolongar nuestro polvo, que siempre era en la "posición del misionero" sin más florituras, ni Jorge pedía más y yo tampoco, ya nos estaba bien y cuando salía el tema hablando con algunos amigos, solíamos "salirnos por la tangente".
Recuerdo que era miércoles, Rafael vino pronto a recoger a Jorge, tenían que ir a Madrid a una especie de congreso de suministradores de aparatos de seguridad, cuando fue la hora, desperté a los niños y mientras desayunaban me puse un chándal, después los acompañe a casa de Raquel, que le tocaba llevarlos al cole esa semana.
Cuando marcharon, como hacia buen día aproveche para hacer un poco de footing, poco antes de las diez regrese a casa, entré y al instante sonó el timbre, abrí la puerta y comenzó la pesadilla.
Había dos hombres de unos 30 años, con uniforme como de cartero, cuando les pregunte que deseaban, solo empujaron la puerta y fui contra la pared del recibidor, uno de ellos saltó dentro de la casa, me sujeto por el cuello y me dijo.
Esto puede ser fácil o difícil, tú decides.
En reportajes que había visto, había dos tendencias diferentes, unos opinan que lo mejor, ante una amenaza de violación es resistirse y pedir ayuda si se podía, pero nunca facilitar las cosas, otros opinaban que lo importante era seguir vivo.
Fue un flash lo que paso por mi mente, no estaba en condiciones de pedir socorro y quería seguir viva, me relaje y afirme con la cabeza, lo que me permitió el que me sujetaba del cuello.
Entro el otro en la casa, cerró la puerta y fuimos los tres al salón, allí les dije que tenía que ducharme, estaba muy sudada de correr.
Uno de ellos riendo me dijo.
Ya te ducharas luego, de eso estoy seguro.
Sin decir nada más, se colocaron uno delante el otro detrás y comenzaron a magrearme y restregarse conmigo, tenían unas pollas inmensas o eso me pareció.
A mi pesar me estaban excitando, nunca con Jorge me había pasado algo semejante, notaba como el coño me palpitaba al ritmo del corazón, pensé que este iba a salirse en cualquier momento, aunque uno de ellos parecía que me lo sujetara en su sitio, por cómo me apretaba las tetas desde detrás de mí.
El que tenía delante, me bajo los pantalones hasta las rodillas y le dijo al otro que ya podía sacarme la chaqueta del chándal, quede en bragas y sujetador, que pronto me sacaron también.
Estando desnuda del todo en medio del salón, el que tenía delante, se desnudó también y me obligo a cogerle la polla que realmente era inmensa, comparada con las únicas que había visto en directo, la de Jorge y las de mis hijos que eran niños, las vistas en las películas se asemejaban más.
Después para mi sorpresa, me tendió en el sofá y comenzó a acariciarme, primero los pezones que se empitonaron de una forma que desconocía, me estaba poniendo a cien el muy canalla, después continuo acariciándome el vientre y siguió bajando hasta que llego al coño.
Por deseo de Jorge, hacia poco que había ido a un salón de belleza, donde me depilaron dejando solo un poco de vello a los lados, eso creo que les gusto, el que había empezado comenzó a acariciarlo por fuera, yo chorreaba flujo de una forma del todo desconocida para mí.
Mientras ese seguía con su "labor" el otro comenzó a besarme los pezones yendo de uno al otro, pero puesto en la punta del sofá de modo que cuando me tuvo donde quiso, del todo desarmada, me puso los huevos en la frente, el otro había metido dos dedos en el coño y me estaba follando con ellos.
Comencé a menear la cabeza a los lados, estos tíos me estaban llevando a un punto de excitación, que desconocía totalmente, el que estaba en la punta del sofá, aproximo la polla a mi boca y la restregó por mis labios, aunque no intento metérmela por la fuerza.
Jorge nunca intento hacerme sexo oral, ni me pidió que le hiciera, poco después el que se ocupaba de mi coño, cambio los dedos por la lengua, en unos instantes tuve un intenso orgasmo que me sorprendió mucho y me dejo totalmente entregada, no paraban ninguno de los dos, por lo que se hizo insoportable, no sabía que más harían conmigo, pero eso me "estaba matando".
Entonces vi con alivio que los dos se retiraban, eso me pareció en ese momento una buena señal, pero duro poco esa sensación de "seguridad" con terror, entre las brumas que nublaban mi entendimiento, pude ver como uno se colocaban un condón, eso sí me asusto.
El que parecía que llevaba la voz cantante me dijo.
Vamos a tu habitación, tenemos algo bueno para ti.
Alargo las manos para tirar de las mías y ayudarme a poner de pie, me empujo a la habitación, como si supiera exactamente cuál era, imagine que me habrían estado vigilando algún tiempo, me tendió en la cama y sin más se arrodillo entre mis piernas.
Cogió las mías y las levanto hasta ponerlas sobre sus hombros, sujeto mis rodillas fuertemente, quede del todo inmovilizada, su "ayudante" se arrodillo apoyando el culo sobre mi vientre, entonces me dijo.
Ahora te meteré la polla en la boca y me la chuparas como mejor sepas, sé que no me morderás, pero por si se te pasa por la mente, esto es una muestra muy pequeña de lo que puede pasar.
Sin más me golpeó fuertemente las tetas, que estaban muy sensibles por el "tute" que le habían dado entre los dos. Las primeras lagrimas del día asomaron, pero estaba decidida a no darles ese gusto, aguante y abrí la boca esperando que aquel sinvergüenza, me la follara.
El que tenía detrás, comenzó a apretar con su grueso capullo, sonó un "chop" cuando entro y después ya no le puse atención, de momento me preocupaba más el que tenía frente a mí, su polla estaba sobre mi labio inferior, con la boca abierta la iba lamiendo, mientras los empellones de su amigo, cada vez hacían que se aproximara más.
Cuando oí que se corría, con un gruñido espeluznante y dio los últimos tres o cuatro empujones finales, tenía el capullo del otro sobre la lengua, aunque en ningún momento se me ocurrió ni por asomo morder y no por falta de ganas.
Con una delicadeza que me asombro, a la vista de lo que me estaban haciendo, cuando salió de mí, bajo mis piernas para dejarlas al lado de las suyas, el que tenía sobre mi vientre y pechos, retiro lentamente la polla de mi boca y se levantó, no sabía que me esperaba.
Sin dejarme descansar demasiado, vi como el que me había follado iba al baño, oí correr el agua y al regresar venia sin condón pero traía algo en la mano, su "colega" sin decirme nada, me puso bocabajo y cuando pregunte que pretendía, solo note un par de fuertes cachetes, seguro que dejo los dedos marcados.
Me separo las piernas, para arrodillarse entre ellas, entonces paso un brazo por mi vientre y tiro de mí hacia arriba, el otro coloco dos almohadas debajo, para que quedara casi arrodillada, hacia atrás no podía ir porque estaba el otro, pensé que me quería "follar" tipo perrito, como había visto en alguna película.
Cuando el que vino del baño, se sentó apoyado en el cabezal de la cama y me sujeto las muñecas, supe que me había equivocado, el otro comenzó a esparcir una crema, (que después reconocí como la hidratante que guardo en el baño) alrededor del culo, trate de protestar y el que me había follado me susurro con una voz casi inaudible.
Hasta ahora vamos bien, no lo estropees.
Fue tal la convicción que note en sus palabras, que me resigne a aceptar lo que me tuvieran reservado, poco después note como una mano separaba los cachetes del culo y primero un dedo después dos se habrían paso hacia el interior de mis entrañas.
Era la primera vez, por eso no puedo decir si lo hacía bien o se podía mejorar, lo cierto es que mis temores aflojaron algo, era poco el dolor que me producía y en cambio notaba todo el vello del cuerpo erizado.
Cuando apunto el capullo, que tan solo un rato antes había tenido en la boca, una sensación muy extraña se apodero de mí en ese momento, casi desee que no parara, no fue brusco en sus movimientos, me sujeto por las caderas y lentamente fue empujando hasta que logro meter la primera parte.
Después en cada nuevo movimiento, reculaba un poco y al entrar lo hacía un poco más, hasta que logro llegar al fondo, en ese punto inicio la verdadera "follada", con recorridos largos que le llevaban de las mismas puertas, a punto de salirse a golpearme los cachetes con su pelvis.
El que me sujetaba las muñecas las soltó y se dedicó a acariciarme los pezones, duros como estaban por tanta excitación, note que estaba mojada y mucho, cuando el que tenía detrás se quedó al fondo unos instantes comprendí que se iba a correr.
El de delante comenzó a retorcerme los pezones y el otro de súbito acelero los envites y en cada uno soltaba una descarga de caliente esperma, no sé porque pero notaba su temperatura más, que cuando Jorge lo hacía en mi vagina, no pude controlar los espasmos, que condujeron a un fuerte orgasmo, notaba a mi pesar que estaba gozando.
Cuando acabo de manchar, se venció sobre mi espalda y el calor de su cuerpo, me resulto casi agradable a no ser en las tristes circunstancias que se habían producido los hechos, cuando salió de mí y se retiró, pensé que ya se había terminado todo.
Sin apenas dejarme descansar, este fue al baño mientras el otro poco después, me cruzo en la cama, me empujo para que la cabeza casi cayera fuera de ella y caber él arrodillado en el otro extremo.
Me cogió como la vez anterior, con las piernas sobre los hombros y en este caso si me asuste, no llevaba condón, pero cuando metió su capullo, en busca de mi algo dolorido culo, me quede más tranquila, vi que llegaba el otro con la polla tiesa.
No entendía cómo podía ser, hacía apenas quince minutos que se había vaciado dentro de mí, aún rezumaba semen cuando sin lubricar, su compañero comenzó a manchar, sin importarle demasiado que es lo que encontraba por el camino.
El que estaba libre, se colocó frente a mi cabeza y con un simple ¡abre la boca! entendí de qué se trataba, en este caso no dude y abrí bien la boca, notaba como su compañero me iba follando el culo, pero me interesaba más qué me haría este, lo otro ya lo conocía.
Flexiono un poco las rodillas, lo justo para poder meterme la polla en la boca, estando esa paralela al suelo, tratando que entrara el máximo posible, coloco una mano encima de cada pecho, no hacía sino rodearlos, como en prevención de un posible "ataque" por mi parte.
Ataque que no se produjo, tenía claro que estaba y nunca mejor dicho "en sus manos" me atragante en un par de ocasiones, pero de una forma que me sorprendió, en lugar de enfadarse, se retiró lo justo para que me calmara y siguió intentándolo, con perseverancia logro hacer recorridos, que llegaban hasta la garganta, me sorprendió el hecho de no haber tenido arcadas.
Cuando el que tenía detrás comenzó a correrse, el otro se quedó quieto a medio camino y con un sonoro ¡Traga! Comenzó a soltar descargas que chocaban contra el paladar y la garganta, como pude tragué y no fue hasta después, que pude apreciar que el sabor, no es tan malo como imaginaba.
En conjunto sucedieron una serie de cosas, que en otro contexto habrían llegado a ser, algunas muy agradables y las otras más que soportables, pero en esas condiciones me sentía sucia, pensando en eso oí un zumbido.
Cesó toda actividad, o mejor dicho comenzó una actividad febril por parte de los dos, mientras que uno de ellos, me acompaño al baño y me metió en la ducha, lavándome por entero, pero no como algo sensual, metió incluso un dedo en el culo, para que saliera con más facilidad, lo que uno y otro habían dejado.
Al salir del baño, vi como el otro había hecho un ato con la ropa de cama y se dedicaba a pasar una toalla por todos los sitios que podían haber tocado, después fue al baño, imagino que a lo mismo, borrar cualquier prueba de su estancia en la casa, entonces viendo que estaba seca, me saco el albornoz y lo mojó en la bañera.
El que parecía el jefe, me hizo sentar en la cama, directamente sobre el colchón, saco de un armario un par de fundas de almohada y me ato los pies, uno a cada extremo de la cama y después de vestirse los dos, cogieron la ropa y el "jefe" le dijo al otro que ya podía ir a por el coche.
El otro se acercó a mí, me beso en la frente y me dijo que ya nos veríamos, eso me asusto un poco, salió con la ropa y el "jefe" viendo mi cara de espanto me tranquilizo diciendo.
¡No! espero por tu bien, que no nos veamos nunca más.
Cuando sonó un ruido de motor en la puerta, salió como una exhalación, cuando unos minutos después me pude desatar, vi que eran casi las cinco de la tarde, había tenido unas seis horas de sexo, con dos desconocidos organizados y no sabía cómo explicarlo.
En lo primero que pensé fue en mis hijos, llame a Raquel que estaba a punto de recogerlos del colegio, le pedí que se los quedara en su casa, hasta que llegara Jorge, que en estos momentos me iba mal pasar a mí.
Después llame a Jorge para decirle que recogiera a los niños, que estaba algo indispuesta, nada grave pero si molesto, el me respondió que no había problema, entonces pensé si sería necesario explicar algo así y como lo haría, no quedaban pruebas del paso de esos tipos por la casa.
Involucrar a la policía solo habría servido, para que más gente se enterara, decidí callar al menos de momento, es algo muy duro, pero a fin de cuentas la violada había sido yo, saque ropa e hice la cama, después me prepare un baño y trate de relajarme.
Cuando eran las siete, salí de la bañera, me vestí y maquille, entonces llame a la pizzería en la que solemos encargar alguna vez y pedí como siempre dos medianas para las ocho y media, los niños no debían acostarse tarde.
Cuando llego Jorge con los niños, me pregunto como estaba, le comente que ya mejor, solo había sido una jaqueca horrible y que un baño en la oscuridad, la había disipado, yo le pregunte como les había ido por Madrid, me conto que bien, habían establecido contactos con clientes potenciales.
Esa noche nos acostamos pronto, los niños con la novedad de haber estado, más tiempo en casa de sus amiguitos y "cenar pizza" entre semana, Jorge por el cansancio propio del viaje y yo con lo "mío".
Al día siguiente, todo me parecía muy raro, esa noche Jorge no intento tener sexo y yo lo agradecí interiormente, pasé el viernes un poco como atontada, pero consciente que esa noche no tenía escapatoria.
Tuvimos sexo pero como siempre, supere el primer escollo, no sabía que pasaría, cuando tuviera sexo otra vez y eso me preocupaba, toda esa semana fue de lo más normal, en varias ocasiones tuvimos sexo, con la frecuencia y estilo habitual, fue el viernes siguiente cuando note algún cambio.
Cuando los niños se acostaron, Jorge se puso meloso como nunca lo había visto, comenzó a magrearme algo que no solía hacer y que me recordó el primer contacto con aquellos desgraciados, me libre como pude de la situación, es algo que nunca me había gustado y menos aún evocando la forma en que conocí esa tecnica.
El sábado salí con los niños a comprar algo de ropa que necesitaban, encontré a mi hermana y al final se llevó a los niños, para que pasaran el fin de semana con los primos, a veces lo hacemos, o yo me quedo con los suyos o ella con los míos.
Llegue a casa antes de lo previsto, me extrañó no ver a Jorge en el jardín, es su gran afición y le gusta más que a mí, cuando iba a entrar se me ocurrió gastarle una broma y me dirigí a una de las ventanas del salón para vocearle algo, mi sorpresa fue inmensa.
En la televisión del salón de 42 pulgadas, se veía la última parte del desafortunado incidente, como aquellos desalmados me tenían ocupados a un tiempo, el culo y la boca con sus vergas, mientras Jorge se masturbaba, entonces con mucho cuidado, me retire de la ventana sin hacer ruido.
Fui a casa de Raquel, tome un café con ellos, aproveche para enseñarle lo que había comprado, después fui a mi casa, estábamos solos los dos, a Jorge se le notaban las orejas coloradas y las manos muy sueltas, se notaba que estaba excitado.
Antes de cenar ya quería tener sexo, pero le dije que había salido de los almacenes con un tremendo dolor de cabeza, era por lo que había dejado que mi hermana se quedara con los niños, no le hizo mucha gracia y fue a darse una ducha, para bajarse el calentón imaginé.
Durante todo el fin de semana no tuvimos apenas contacto y nada de sexo, el lunes me tocaba a mi llevar a los niños al colegio, al regresar lo primero que hice fue coger el "Disco Multimedia" y llevarlo al despacho, lo conecte al ordenador y encontré las filmaciones que estaba viendo Jorge el sábado por la tarde.
Hice copia de todo en DVD y después de observar los "puntos de vista" de las cámaras con precaución busque y encontré cuatro de las que instala Jorge por su trabajo, con esos DVD fui primero a la policía, para acusar a los violadores, con pruebas reales y a Jorge como instigador de la violación.
Le pedí a mi hermana, que recogiera a los niños del colegio y los llevara al día siguiente, ya le contaría porque, a Sandra la llame para decirle que había surgido un problema y que recogiera ella a los suyos que los míos se los llevaba mi hermana.
Cuando Jorge llego, se encontró a la policía científica retirando las cámaras, de los puntos que les indique, para su posterior análisis, se llevaron también el disco con las grabaciones originales y lo hicieron ir a comisaría, donde ya tenían a los dos tipos, parece ser que eran "delincuentes habituales" fichados.
Jorge ha conseguido esquivar la cárcel, pero tengo el divorcio y me he quedado con casi todo, una parte por el divorcio en sí, otra importante para los niños, que están bajo mi custodia absoluta sin derecho a visitas y casi todo lo demás como multa por el daño ocasionado.
Ahora la socia de Rafael soy yo y la empresa sigue funcionando muy bien, me instalo dos cámaras para controlar la entrada, cuando tocas el timbre se iluminan dos pantallas, una que muestra lo que se vería por una mirilla y otra que ofrece una panorámica de la fachada desde la verja, por si alguien está oculto.
De todo esto ha pasado un año, en estos momentos estoy viviendo con Vicente, un chico que me iba detrás desde que recuerdo y al que nunca preste atención, no conoce los detalles de lo ocurrido, solo que me divorcie.
Con él, tengo el sexo que descubrí, gracias a las triquiñuelas de Jorge, no hay tabús de ninguna clase, cuando a alguno de los dos se nos ocurre algo, solo lo comenta con el otro y se prueba, si gusta se incluye en el repertorio, si no es lo bastante satisfactorio se descarta y no pasa nada.
Los niños adoran a Vicente, de Jorge no he vuelto a saber nada, quizás porque el Juez dejo una sentencia pendiente, en función de que cumpliera la orden de alejamiento que dictó.
Sigo en contacto con mis "ex suegros" y cuando acordamos, les llevo los niños a pasar algún fin de semana, a condición de que no "inviten" ese día a Jorge, hasta hoy lo cumplen, ellos si están enterados de lo que pasó y como.