
Hola a todos, os voy a contar una cosa que me paso el pasado año cuando entrenaba a mi equipo de baloncesto femenino.
Bueno me voy a presentar, mi nombre es Esteban, tengo 30 años y soy de Cádiz, me encanta el deporte y sobre todo el baloncesto, he estado jugando toda mi vida y ya llevo 4 años dedicándome a entrenar en un equipo que mejor no decir el nombre.
Los 3 primeros años, estuve entrenando a unos chicos entre 12 y 13 años, la verdad es que lo pase muy bien, pero ese equipo ya se deshizo.
El último año me ofrecieron entrenar al equipo femenino, la verdad es que no me veía yo entrenando a un equipo femenino, aunque he aprendido mucho.
Bueno voy a contaros lo que me pasó un entreno en el mes de Noviembre
Veníamos de haber tenido un partido de pena el fin de semana anterior y después de hablar y comentar todo en el vestuario decidimos salir a entrenar.
El entreno no estaba siendo de mi agrado, no veía intensidad, ni ganas, solo dejadez y eso me encendía muchísimo, con lo que decidí salir a correr por un parque muy cercano al polideportivo.
Llovía, y llovía duchísimo, acabamos todos y todas chorreando y después volvimos a la cancha y seguimos forzando mucho.
Hubo un momento que ya un par de jugadoras me recriminaron que estaba siendo muy exigente y que estaban muy cansadas y muy mojadas, a lo que yo no les hice caso y seguimos.
Notaba que la gente estaba muy tensa, escuchaba cuchicheos, y miradas de odio, pero pensaba que era cosa del cansancio.
Terminamos el entreno, y aunque nos cambiamos juntos en el vestuario, ellas se duchaban siempre antes, mientras yo recogía el equipamiento, y una vez terminado de recocer note todavía los murmullos, pero no les de mas importancia.
Salieron todas del vestuario y entre yo, me quedaba media hora para que viniese mi novia a buscar, una buena ducha me podía dar.
Ya dentro de la ducha, escuche un ruido en el vestuario, pero lo deje pasar, y en 5 segundos cuando estaba de espaldas contra la pared con el chorro de agua cayendo por mi espalda note una mano tocar mi espalda.
Di un salto del susto y girándome vi la mirada de Cris y Raquel a unos centímetros de mí.
Les pregunte que hacían allí y con mirada muy picara me dijeron que no me querían ver tan enfadado
La verdad es que eran 2 bombones de 21 añitos, muy bien formadas toda una vida haciendo deporte, Cris era mas o menos de 1,70 morena con ajos marrones y lindos pechos, Raquel era la base del equipo, más bajita de 1,60 pero su cuerpo era todo fibra, muy bien formada.
Les pedí que no hiciesen tonterías y que se fuesen a casita, pero en ese momento Cris con su mano toco mi polla, que lanzadas eran estas chicas, seguidamente Raquel se quito la parte de arriba del chándal dejando descubiertos sus lindos pechos.
Yo ya no sabía que hacer, estaba a 100 pero nunca había sido infiel a mi novia y además sabia que venía a buscarme.
Pero entre que una te tocaba todo el cuerpo y la otra se desnudaba no podía parar.
Cris se arrodilló a mis pies y se dispuso a disfrutar de mi polla, lo hacia muy bien tenía experiencia fijo, y Raquel ya desnuda me besaba y sobaba todo el cuerpo.
Decidimos ir a un banco del vestuario, todo lógico, y me dijeron de taparme los ojos para que no supiera de quien estaba disfrutando, lógicamente acepte.
En mi estado de excitación no odia nada, y en un momento estaba atado de pies y manos a un banco del vestuario con los ojos tapados.
Se abrió la puerta del vestuario y entro el resto del equipo, 14 chicas y todas muy cachondas.
Los susurros ya los escuchaba bien, y todas y cada una decían que haber si yo ahora iba a poder aguantar el ritmo.
Todas y cada una de ellas me la chuparon y me hicieron todo tipo de picardías, me rebozaban las tetas por la cara, me ponían le coñito, casi todos bien depilados, cerca de mi nariz, para que los olisqueara
Me corrí varias veces, no podía mas, me intentaban meter bolis por el culo, alguna disfrutaba de mi polla con su coño.
Sobre todo fue una fiesta, se lo pasaron genial y me hicieron todo lo que quisieron, todo termino cuando apareció mi novia y vio el espectáculo, salio llorando y no he vuelto a saber nada de ella desde entonces, más de un año.
Deje el equipo por falta de autoridad, y desde entonces me dedico a entrenar a niños de una escuela deportiva